Un nuevo informe del Tribunal de Justicia del Reino Unido ha desvelado que Charlotte Tetley, víctima de la red de abusos conocida como Rochdale Grooming de bandas pakistaníes, se suicidó tras ser dada de baja de la lista de hospitalización psiquiátrica en contra de las recomendaciones médicas. La mujer, de 33 años, murió el 24 de septiembre de 2024 al colocarse de forma deliberada en las vías del tren en Macclesfield.
El documento, firmado por la forense adjunta Sarah Murphy, concluye que Tetley sufría un grave deterioro de su salud mental después de que el 25 de junio de 2024 se decidiera retirarla de un ingreso hospitalario que había sido considerado necesario en evaluaciones diarias previas. La decisión, adoptada en una reunión de gestión de camas, se tomó incluso antes de que ese mismo día pudiera ser revisada por un especialista en salud mental.
Tetley acumulaba un largo historial de problemas psicológicos derivados de los abusos sufridos en Rochdale, además de diagnósticos de trastorno de personalidad, estrés postraumático y adicciones que utilizaba como mecanismo de afrontamiento. En los meses anteriores a su muerte había expresado reiteradas ideas suicidas y había protagonizado varios intentos de acabar con su vida.
La investigación forense alerta de fallos estructurales en el sistema sanitario. Entre ellos, la práctica de eliminar a pacientes de la lista de hospitalización sin que se realice una valoración clínica adecuada en el mismo día. Murphy advierte de que, si no se corrige esta situación, «existe un riesgo real de que se produzcan más muertes en circunstancias similares».
El informe, remitido al director ejecutivo del Cheshire and Wirral Partnership NHS Trust, obliga al organismo a responder antes del 9 de noviembre de 2025 con las medidas que piensa adoptar para evitar que se repitan tragedias como la de Tetley. La familia de la fallecida ha recibido copia del documento.
Charlotte había pedido en repetidas ocasiones ser ingresada en un entorno seguro y, según su propio testimonio recogido en los historiales clínicos, consideraba esa la única vía para iniciar una recuperación. Tras su exclusión de la lista de camas, su estado se agravó y, pese a varios contactos con servicios comunitarios y de drogas, no logró estabilizarse. Finalmente, el 24 de septiembre de 2024 decidió poner fin a su vida.


