El organismo estadounidense estima que podrían registrarse hasta 250 réplicas de magnitud 3 o superior tras el terremoto de magnitud 7,5 ocurrido el 24 de junio.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) emitió una nueva actualización sobre el comportamiento sísmico posterior al terremoto de magnitud 7,5 que sacudió el centro-norte de Venezuela el pasado 24 de junio, advirtiendo que existe un 52 % de probabilidad de que ocurra al menos una réplica de magnitud 5 o superior durante los próximos siete días, un nivel capaz de provocar nuevos daños en estructuras ya debilitadas.
El sismo principal ocurrió a las 22:05 UTC del 24 de junio, con epicentro ubicado 28 kilómetros al sureste de Yumare, en el estado Yaracuy, a una profundidad de 10 kilómetros, característica que contribuyó a que el movimiento telúrico se sintiera con gran intensidad en amplias zonas del país.
Según el pronóstico actualizado por el USGS el 27 de junio a las 04:17 UTC, la actividad sísmica continuará durante los próximos días como parte del proceso natural de reajuste de la falla geológica que originó el terremoto principal.

Hasta 250 réplicas perceptibles
Los especialistas del USGS consideran prácticamente seguro que continúen ocurriendo réplicas durante la próxima semana.
El pronóstico establece una probabilidad superior al 99 % de que se registren nuevos sismos de magnitud 3 o superior, estimándose que podrían producirse entre 24 y 250 eventos, muchos de ellos suficientemente intensos para ser percibidos por la población en las zonas cercanas al epicentro.
Asimismo, existe un 99 % de probabilidad de que ocurra al menos una réplica de magnitud 4 o superior, con un rango estimado entre 1 y 26 terremotos de esa intensidad.
Réplicas potencialmente dañinas
La principal preocupación de los expertos radica en la posibilidad de nuevas réplicas de magnitud moderada a fuerte.

El USGS calcula una probabilidad del 52 % de que ocurra al menos un terremoto de magnitud 5 o superior durante los próximos siete días. Aunque no alcanzaría necesariamente la magnitud del sismo principal, un evento de este tamaño podría provocar daños adicionales en edificaciones que ya hayan sufrido afectaciones estructurales.
El organismo también estima una probabilidad del 8 % de que se produzca una réplica de magnitud 6 o superior, mientras que la posibilidad de un terremoto de magnitud 7 o superior es significativamente menor, situada en apenas 0,8 %, equivalente aproximadamente a una posibilidad entre cien.
Muy baja probabilidad de un terremoto aún mayor
El informe también analiza un escenario poco frecuente pero de gran interés científico: que el terremoto de magnitud 7,5 haya sido en realidad un sismo precursor de otro evento aún mayor.
En este caso, el USGS estima una probabilidad de apenas 0,2 %, es decir, una posibilidad entre 400, de que durante la próxima semana ocurra un terremoto superior a magnitud 7,5 relacionado con la misma secuencia sísmica.
Aunque el organismo considera este escenario posible desde el punto de vista estadístico, recalca que su probabilidad es extremadamente baja.
Ya se han registrado las primeras réplicas
Hasta el momento de la actualización del pronóstico, la red sísmica había detectado cuatro réplicas de magnitud 3 o superior, todas ellas perceptibles para la población cercana al epicentro, aunque ninguna ha alcanzado magnitud 5, umbral a partir del cual aumenta considerablemente el potencial de daños.
Los expertos recuerdan que el número de réplicas suele disminuir progresivamente con el paso de los días. Sin embargo, una réplica de mayor magnitud puede modificar temporalmente esa tendencia e incrementar nuevamente la actividad sísmica.
Mantener las medidas de prevención
El USGS insiste en que nadie puede predecir el momento exacto ni el lugar donde ocurrirá una réplica, por lo que recomienda a la población mantenerse preparada y seguir las medidas básicas de autoprotección.
Entre ellas destaca la recomendación internacional de «Agáchese, cúbrase y agárrese» durante un movimiento sísmico, además de evitar ingresar a edificaciones que hayan sufrido daños estructurales hasta que sean evaluadas por especialistas.
Los científicos explican que los pronósticos de réplicas no buscan anunciar un terremoto específico, sino estimar estadísticamente la probabilidad de que ocurran nuevos eventos sísmicos en la zona afectada, información que resulta fundamental para la planificación de las labores de emergencia y la protección de la población.


