José Luis Pirela, Diputado a la Asamblea Nacional (2015), miembro de la fracción parlamentaria 16 de julio y Director General Nacional de Venezuela Independiente, afirma que en Venezuela no hay estado de derecho y por lo tanto exige la incorporación de los magistrados que se encuentran en el exilio.
Nota de prensa
Es de hacer notar que la Asamblea Nacional, el 21 de julio de 2017, aprobó el informe enviado por el comité de postulaciones a los magistrados para las vacantes del Tribunal Supremo de Justica (TSJ), en cumplimiento de lo previsto en el artículo 263 y 264 de la Constitución de Venezuela.
Refiere Pirela, que el régimen de Maduro, en lugar de respetar el nombramiento de los magistrados, ordeno perseguirlos para apresarlos, lo que obligo a los mismos a abandonar el país y hoy día son parte de esa esa larga lista de exiliados políticos.
Estos honorables ciudadanos venezolanos, son profesionales del derecho, algunos profesores universitarios, escritores, intelectuales, con mas de 20 años de ejercicio exitoso, gente de buen vivir, asesores de empresas nacionales y extranjeras, pasan desde esa fecha por el infortunio del exilio, totalmente abandonados e ignorados hasta por los que representaron el gobierno interino de Guaidó, esto es una dantesca injusticia.
Ese poder judicial desde el año 2007-2008 lo regenta, dirige y controla Cilia Flores, haciendo uso de la Asamblea Nacional chavista, que ellos mismo adjudican en los supuestos procesos electorales imaginarios que anuncian, resalto Pirela.
En este momento que atraviesa Venezuela, es necesario brindar seguridad jurídica a los inversionistas y devolver a los ciudadanos credibilidad en la justicia, no seria posible con la cantidad de personas asignadas a esos cargos sin credenciales suficientes, experiencia y ejercicio de la profesión. Es vergonzoso ver como han utilizado durante años el sistema judicial para expropiar, realizar sentencias que violan la constitución y las leyes, perseguir ciudadanos, apresar y dictar sentencias según las instrucciones que se le dan vía telefónica a jueces que no tienen la edad para alcanzar esos cargos, no tienen la formación académica y menos aun el conocimiento de lo que deben hacer en el ejercicio de esos cargos y de la administración de justicia.
Está es la razón por lo que las cárceles venezolanas están repletas de mas de 1000 presos políticos, que no han cometido ningún delito tipificado y solo son víctimas de la utilización del sistema judicial y policial para la represión ordenada por un régimen que insiste en quedarse en el poder.
Si realmente queremos avanzar en el adecentamiento de la justicia, es hora de incorporar a todos los magistrados en sus cargos en el TSJ y desalojar a quienes usurpan sus cargos. Un país donde los representantes del máximo poder judicial son perseguidos es una selva, es un látigo que castiga y agravia a toda la nación.
El régimen de Maduro no solo se robo la renta petrolera millonaria, sino que asalto las instituciones judiciales, convirtiéndolas en un centro de trafico de la malechuría, donde no hay forma de defenderse legalmente, reina la impunidad y el partidismo rojo rojito, es gigante la lista de funcionarios y jueces corruptos que solo persiguen a los ciudadanos, con algunas excepciones.
Está transición debe abrir camino a la legalidad, son muchos años de indefensión, de falta de justicia en todo los ámbitos jurídicos, resulta apremiante devolver a los ciudadanos venezolanos la fe en la justicia, seria imposible lograrlo sino cortarles las raíces a la tiranía, esta verdad molesta a mucha gente de todas las posiciones políticas, pero la verdad nos hará libres. Llegó la hora, es la hora de hacer justicia.
Dios bendiga a la Venezuela decente que sufre y suena en grande.


