Vía Infobae
Washington exige al Gobierno de Pedro Sánchez romper antes de fin de mes los vínculos con la tecnológica china, advirtiendo que de no hacerlo restringirá el flujo de información clasificada clave para la cooperación de seguridad en la OTAN y la UE.
Washington ha dado al Gobierno de Pedro Sánchez hasta finales de mes para rescindir los contratos adjudicados a Huawei, valorados en más de 12,3 millones de euros, destinados al suministro de servidores y servicios de consultoría para el Ministerio del Interior. Según reveló el diario ABC, la advertencia se produce en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y China, donde la presencia de empresas chinas en infraestructuras críticas europeas es vista como un riesgo estratégico.
La directora de Inteligencia Nacional estadounidense, Tulsi Gabbard, ha abierto una investigación formal sobre los vínculos contractuales de España con Huawei, alertando en una carta oficial que, de mantenerse, se limitará “de forma notable” el flujo de información clasificada compartida. La medida afectaría a operaciones conjuntas contra el crimen organizado, el terrorismo y otras amenazas, y podría impactar en la coordinación dentro de la OTAN y en las bases militares compartidas en territorio español.
El núcleo de la preocupación en Washington radica en la legislación de la República Popular China que obliga a empresas como Huawei a colaborar con el Partido Comunista, lo que, según analistas, abre la puerta a que información sensible termine en manos de Pekín. Un boletín de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre Estados Unidos y China advirtió el 5 de agosto que parte de las escuchas judiciales españolas podrían acabar en sistemas gestionados por la compañía china.
La ofensiva estadounidense cuenta con el respaldo de líderes del Congreso, como Tom Cotton y Rick Crawford, presidentes de las comisiones de Inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes, que han solicitado una “revisión inmediata” de la cooperación con España. “Hasta que España no se alinee con la política de exclusión de proveedores de alto riesgo, cualquier información compartida deberá ser filtrada para protegerla del Partido Comunista Chino”, indicaron.
Mientras que otros países europeos han excluido a Huawei del núcleo de sus redes 5G, el Ejecutivo español ha optado por mantener su participación en áreas críticas como el almacenamiento de escuchas judiciales. El Gobierno justifica la adjudicación alegando que la oferta de Huawei fue la más competitiva económicamente y que la normativa vigente le obligaba a aceptarla. No obstante, la ausencia de cláusulas específicas de seguridad en el contrato ha intensificado las dudas sobre la solidez de la protección de datos estratégicos.
El pulso entre Washington y Madrid se produce en un momento de reconfiguración geopolítica marcada por la creciente rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China, y podría convertirse en un test para medir el grado de alineamiento de España con la política atlántica frente a Pekín.


