Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Azerbaiyán y Armenia firmaron el viernes un acuerdo de paz negociado por EE. UU. durante una reunión con el presidente estadounidense Donald Trump. Este acuerdo impulsará las relaciones económicas bilaterales tras décadas de conflicto y los encaminará hacia una normalización total de sus relaciones.

Los líderes de Armenia y Azerbaiyán firmaron este viernes en la Casa Blanca un acuerdo auspiciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que establece una hoja de ruta para poner fin a casi cuatro décadas de enfrentamientos en el Cáucaso Sur.

«Armenia y Azerbaiyán se comprometen a cesar los combates de forma definitiva, abrir el comercio, permitir los viajes, restablecer relaciones diplomáticas y respetar la soberanía y la integridad territorial mutua», declaró Trump, acompañado por el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, y el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, momentos antes de firmar el acuerdo.

Mapa que muestra la ubicación de los enfrentamientos en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán en 2022. Wikimedia Commons

Según funcionarios de la Casa Blanca, se trata de una declaración conjunta que sienta las bases para un acuerdo de paz definitivo.

Uno de los puntos centrales del entendimiento es la creación de un corredor denominado Ruta de Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP) – anteriormente conocido como Corredor de Zanguezur-, de unos 43 kilómetros de extensión a través de territorio armenio. 

Este corredor conectará Azerbaiyán con su enclave de Najicheván, permitiendo el tránsito comercial sin obstáculos. Aunque el control legal del territorio seguirá en manos de Armenia, Estados Unidos tendrá los derechos de desarrollo sobre esta ruta estratégica.

Además, Trump firmó acuerdos bilaterales con ambos países en materia de cooperación económica, desarrollo energético e infraestructura.

Nobel de Paz

Trump ha desplegado una estrategia diplomática para resolver conflictos sin esconder su aspiración de conseguir el Premio Nobel de la Paz.

Además del acuerdo entre Armenia y Azerbaiyán, su gobierno ha reivindicado haber facilitado las treguas entre la India y Pakistán; Ruanda y República Democrática del Congo; y Tailandia y Camboya; pero no ha logrado por ahora resolver las guerras de Ucrania y Gaza.

Tras la firma del acuerdo de este viernes, el primer ministro azerbaiyano pidió abiertamente el Nobel para Trump.

El acuerdo también pone de manifiesto la pérdida de influencia de Rusia como mediador en el Cáucaso Sur, una región en la que desempeñó un papel central desde la caída de la URSS en 1991 hasta la Segunda Guerra de Nagorno-Karabaj en 2020, siendo ahora reemplazada por Estados Unidos.

EFE

Por Dayana Cristina Duzoglou

Las guerras se repiten cuando olvidamos lo humano. Recordar, narrar y transformar es nuestra forma de resistencia

Las guerras de este nuevo Siglo que vivimos ya no son solo por territorio como lo fueron en el Siglo pasado. Ahora, las guerras se llevan a cabo en diferentes planos: desde satélites, redes sociales y el ciberespacio hasta todo los mercados energéticos mundiales y van, poco a poco, redefiniendo el orden global. Este tipo de conflictos o guerras modernas son multidisciplinarias y en ellas, los actores de otrora (Estados, ejércitos y alianzas como las que hubo en la segunda guerra mundial) armonizan con nuevos actores como las Big-techs, diferentes apps digitales desarrolladas por estas y también existe presencia de grupos paramilitares en ciertos casos. Por eso, ya las guerras son mucho mas que fuerza bruta, una cuestión de dominio de las tecnologías disruptivas, inteligencia estratégica y control de la narrativa.

En el siguiente articulo busco analizar un poco algunos conflictos actuales que van desde Ucrania hasta el Sahel, en donde podemos ver un poco las pequeñas piezas que unidas, redefinen el rompecabeza geopolítico de este siglo tan acontencido. Es importante que Venezuela, como nación que pronto sera libre y empieza desde ya un nuevo rumbo de reconstrucción, entienda este panorama lleno de dinámicas favorables para posicionarse en el mundo con visión, liderazgo en muchos ámbitos, fuerza y sobre todo lo que nunca nos ha faltado, resiliencia.

Guerras que marcan el pulso del nuevo orden

Una de las guerras mas relevantes del siglo que vivimos es la invasión de Rusia a Ucrania, país que lucha día a día por su soberanía ante una autocracia que busca aniquilar una democracia libre y ejemplar. Esta guerra ha sido un ejemplo claro de guerra híbrida donde con IA, fake news, drones y ejércitos, interactuan también con tanques y armas de primera generación.

También, hay confrontaciones de hegemonía comercial y tecnológica como la que se esta librando entre China y Taiwan, donde China busca recuperar y aniquilar una de las democracias mas modernas y perfectas de la actualidad, mientras Taiwan en una alianza solida con Estados Unidos, busca no solo preservar la libertad de un país soberano sino también reforzar la presencia en la zona indo-pacifica, para reafirmar su relevancia a nivel tecnológico y económico que es de gran importancia para esta nación ejemplo de libertad. Aunque sea difícil verlo claro, el futuro del comercio global y la estabilidad regional dependen de este conflicto que amerita la consecución de un delicado equilibrio en donde se puedan establecer relaciones comerciales positivas con China (país que depende económicamente de Estados Unidos) y con Taiwan que es el líder mundial en producción de semi-conductores y lideres en innovación en biotecnología y defensa.

Tecnología como campo de batalla

La tecnología también es un tipo de guerra y un campo de batalla muy importante para esta redefinición del poder global. La inteligencia artificial ha transformado la guerra en una competencia algorítmica. Sistemas autónomos de defensa, reconocimiento facial en zonas de conflicto y simulaciones predictivas están creando las nuevas estrategias militares.Aquí, quien controla los datos, controla el campo de batalla mas importante de todos.
La guerra cibernética, es simplemente una amenaza constante. Desde ataques a infraestructuras críticas hasta el robo de información estratégica, los hackers estatales y privados operan como soldados invisibles. La frontera digital es ahora una línea de defensa nacional.

La desinformación, por su parte, es una herramienta silenciosa pero devastadora. Campañas coordinadas en redes sociales pueden desestabilizar gobiernos, manipular elecciones y polarizar sociedades. En este nuevo orden bélico, controlar la narrativa es quizás mas importante que controlar el territorio.

Energía, economía y poder blando

La energía ha dejado de ser solo un recurso: es una herramienta de presión geopolítica. Rusia utiliza el gas como palanca de influencia sobre Europa, mientras que China asegura el acceso a minerales estratégicos para dominar la transición energética, minerales que por cierto, abundan en nuestra Venezuela y por lo que el Presidente Trump debería esforzarse en apoyar la instalación inmediata del Gobierno legitimo del Presidente Gonzalez Urrutia. El control de estos recursos define quién tiene la capacidad de resistir y quién depende de otros para sobrevivir.

Las sanciones económicas también se han convertido en armas silenciosas pero efectivas. Estados Unidos y la Unión Europea han utilizado bloqueos financieros para debilitar regímenes autoritarios aunque lamentablemente este tipo de tiranías burlan las sanciones gracias a que como sabemos, están en negocios tan turbios como el narcotrafico, la venta de armas y el lavado de dinero a través de redes transnacionales.

No podemos dejar de destacar el papel del poder blando —esa capacidad de influir sin recurrir a la coerción— que se ha vuelto crucial en el escenario global. Hoy, la cultura, la educación, los medios de comunicación y la diplomacia pública no son simples herramientas de intercambio, sino verdaderos frentes de batalla simbólica. En ellos se disputa algo más que narrativas: se disputa la legitimidad de los modelos políticos y la simpatía de la opinión pública internacional. Es allí donde las democracias deben demostrar que, además de eficientes, son humanas, inclusivas y capaces de inspirar. En este terreno, países como Corea del Sur, Turquía y Venezuela no solo pueden proyectar su identidad: pueden redefinir su narrativa, ganar influencia y demostrar que incluso en medio del caos, hay modelos que resisten, inspiran y transforman.

Venezuela ante el nuevo tablero global

En este nuevo orden bélico, la neutralidad es cada vez más difícil de sostener. Venezuela, ya encaminada hacia la libertad, empieza un proceso de reconstrucción y debe observar con atención las dinámicas globales para definir su rol estratégico, especialmente su rol continental. Comprender todo este tipo de guerras del presente es clave para evitar repetir los errores del pasado y para construir una política exterior inteligente, soberana y conectada con el mundo.

La recuperación nacional exige una visión que trascienda lo inmediato y la agenda de gobierno liberal Tierra de Gracia, que busca reconstruir Venezuela desde sus raíces, debe tener actualizaciones y mejoras constantes así como cualquier app importante. Apostar por la educación, la innovación tecnológica y la integración regional puede convertir a Venezuela en un actor indispensable en este mundo cada vez mas fragmentado. La diplomacia debe ser proactiva, y la narrativa nacional debe alinearse con los valores de libertad, desarrollo y cooperación. Venezuela debe posicionarse como un actor confiable en el escenario internacional, capaz de atraer alianzas estratégicas y capital humano (especialmente venezolanos en la diáspora que anhelan regresar, pero esperan la instalación del gobierno legítimo que les garantice condiciones dignas para vivir y prosperar).La nueva narrativa de la República de Venezuela debe proyectar una nación que renace con dignidad, visión global y gran compromiso democrático, sustentada en trabajo honesto e instituciones íntegras al servicio del ciudadano.

Las enfrentamientos del siglo XXI no solo se libran con armas, sino con ideas, con capital humano, con decencia y con instituciones que honren la verdad. Venezuela tiene la oportunidad de convertirse en un faro de resiliencia y transformación si logra entender que el poder no reside únicamente en la fuerza, sino en la capacidad de inspirar, construir y conectar.

Como dijo Francisco de Miranda: “El trabajo y la moral son las bases fundamentales sobre las que reposa el sólido sistema de la libertad

Dayana Cristina Duzolgou Ledo
X: @dduzogloul
Email: eleutheriathikis@gmail.com

Jorge Luis Vega García es acusado por varios exprisioneros políticos de ordenar torturas, golpizas, entre otras represalias, en prisiones de Matanzas.

El ex teniente coronel cubano Jorge Luis Vega García, sobre quien pesan acusaciones de haber sido una figura destacada del aparato represivo del régimen de la Isla, habría sido detenido en EEUU, adonde emigró legalmente, reportó Martí Noticias.

De acuerdo con el reporte, el exmilitar del Ministerio del Interior (MININT) de la Isla fue arrestado el martes 5 de agosto en Estados Unidos, según confirmó al medio estadounidense el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).

«Veguita», como era conocido el militar en sus años como funcionario de prisiones en Cuba, emigró legalmente a EEUU gracias al programa del parole humanitario, implementado por la Administración de Joe Biden. Accedió a ese país el 20 de enero de 2024.

En julio último, Martí Noticias identificó a Vega García como «uno de los represores más temidos del sistema penitenciario cubano», y aseguró que estuvo al frente de las prisiones Agüica y Canaleta, en la provincia de Matanzas.

Exprisioneros políticos como Benito Ortega Suárez, Pablo Pacheco Ávila, Blas Giraldo Reyes y Fidel Suárez Cruz denunciaron que el exmilitar ordenó torturas físicas y psicológicas, golpizas, confinamientos prolongados y represalias contra opositores encarcelados durante la llamada Primavera Negra de 2003, que llevó al presidio a decenas de activistas y periodistas independientes cubanos.

El detenido aparece en el listado de más de un centenar de personas presuntamente vinculadas al régimen de La Habana que están viviendo en EEUU y que el congresista cubanoestadounidense Carlos Giménez envió al Departamento de Seguridad Nacional el pasado marzo.

Según Martí Noticiassu identificación fue posible gracias a la verificación de documentos firmados por él en el cargo de jefe de prisiones, mientras que una exoficial del sistema penitenciario cubano, Lainersy Ávila Castro, confirmó que este no solo se mantuvo activo en el MININT durante años, sino que fue ascendido antes de su jubilación.

«Fue entrenado por Emilio Cruz, el mayor sicario de la prisión de Agüica. Era frío, metódico, represivo. Comandaba destacamentos con presos comunes para provocarnos, robarnos nuestras cosas y encerrarnos por cualquier motivo», relató Ortega Suárez.

«Esto no se resuelve con una simple deportación. Exigimos una investigación penal seria y que responda por los crímenes cometidos», subrayó Fidel Suárez.

El medio indicó que, según dos fuentes con acceso a información clasificada en la Isla, «el expediente personal de Vega García fue borrado del sistema de Oficinas de la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería, una práctica común utilizada por el régimen para facilitar la salida discreta de exoficiales de confianza».

Además, Vega García negó haber trabajado en el sistema penitenciario de la Isla durante una breve llamada telefónica con Martí Noticias.

En julio, las autoridades estadounidenses devolvieron a Cuba a Daniel Morejón García, un exfuncionario del MININT implicado en la represión de las protestas del 11 de julio de 2021.

Por Leon Stille en Oilprice

Las energías renovables están desplazando constantemente a los combustibles fósiles a pesar de su actual dominio, con la adopción de la energía solar, eólica y los vehículos eléctricos (VE) acelerándose a nivel mundial.

Las economías emergentes están superando el carbón al integrar energías renovables y gas natural más limpio, mientras que los VE y el almacenamiento impulsan el crecimiento de la demanda de electricidad. La transición energética es una estrategia de «tortuga»: gradual, impulsada por la economía y duradera, que lentamente arrinconará a los combustibles fósiles para mediados de siglo.

A primera vista, la transición energética parece estar en retroceso: los combustibles fósiles aún dominan, los vientos políticos han cambiado y abundan las crisis. Los titulares globales de energía se centran en guerras, inflación y prioridades cambiantes. Sin embargo, bajo todo ese ruido, algo mucho más poderoso está sucediendo: las energías renovables están creciendo, casi por sí solas, mientras los combustibles fósiles se arrastran hacia la irrelevancia.

Los combustibles fósiles aún dominan… pero solo en los titulares

Los críticos señalan que los combustibles fósiles todavía suministran aproximadamente el 80% de la energía primaria global, solo un poco menos que el 85% en 1990. A primera vista, es una estadística deprimente y un argumento central en, por ejemplo, The Troubled Transition de Dan Yergin. Un excelente artículo reciente de Liebreich en Bloomberg NEF muestra por qué esa lógica es engañosa.

Porque todo se trata de las tasas de crecimiento. La energía renovable se está expandiendo más rápido que la demanda total de energía, especialmente en los sectores de electricidad, transporte y electrificación. Si ese patrón continúa, los combustibles fósiles serán finalmente desplazados, incluso si su producción absoluta se estanca en lugar de desplomarse. Piensa en la tortuga, no en la liebre, como propone Leibreich.

Las renovables ahora dominan el nuevo crecimiento, una tendencia global sin excepciones regionales

La ONU y Ember informan que en 2024, la energía eólica, solar y otras renovables representaron el 74% del nuevo crecimiento de la electricidad y el 92,5% de toda la nueva capacidad instalada. A nivel mundial en 2023, las energías renovables alcanzaron un récord del 30% de la generación de electricidad, frente al 19% en 2000, y las fuentes limpias constituyeron casi el 40% de la generación total.

Esto no es un rumor; las nuevas adiciones de combustibles fósiles están muy rezagadas. Solo en China, la energía eólica y solar representó el 89% de la capacidad añadida en los primeros cuatro meses de 2025, con la energía solar creciendo un 75% interanual y las fuentes térmicas apenas expandiéndose. Eso no es sustitución, es reemplazo.

Las economías emergentes no están atrapadas en un desvío fósil. Muchas están superando el carbón y el petróleo por completo y yendo directamente a las renovables, a menudo combinándolas con gas natural cuando este está disponible. India, Brasil, el Sudeste Asiático y partes de África están acelerando el uso de energía solar, eólica, almacenamiento en baterías y gas más limpio en lugar de construir nuevas centrales de carbón. En India, las energías renovables ya representan el 46% de la capacidad instalada a finales de 2024, y el objetivo de 500 GW para 2030 está en camino.

Transporte: el crecimiento de los VE se alimenta de electricidad

Las ventas de coches eléctricos superaron los 17 millones a nivel mundial en 2024, más del 20% de todas las ventas de coches nuevos, impulsadas por China, donde los vehículos eléctricos representaron casi la mitad de las ventas de coches nuevos, y también están aumentando en otros lugares. China ahora vende más VE anualmente que el resto del mundo en total hace solo dos años. Para 2030, se proyecta que los VE alcancen más del 40% de las ventas globales de coches.

Crucialmente, eso no sucedió por una profunda convicción climática, sino porque los VE tenían sentido económicamente y para reducir la contaminación urbana. Por eso las energías renovables no necesitan moralización; crecen orgánicamente a partir de la demanda y el coste.

Por qué los críticos ven aguas agitadas, no la marea profunda del cambio

Es cierto que la demanda de combustibles fósiles no se ha desplomado. El petróleo, el carbón y el gas todavía generan niveles récord de energía; la generación fósil aumentó en términos absolutos en 2023, incluso si su cuota disminuyó. Eso es inevitable. La infraestructura construida durante décadas no desaparece de la noche a la mañana, y muchas economías todavía dependen en gran medida del calor o los combustibles fósiles.

Pero esperar que los combustibles fósiles colapsen de la noche a la mañana siempre fue una fantasía. Desmantelar vastas refinerías, redes, tuberías y flotas sería costoso, disruptivo y políticamente explosivo. La verdadera estrategia radica en construir las alternativas que desplacen gradualmente a los combustibles fósiles, sin destruir los sistemas energéticos o las economías.

Eso es exactamente lo que lograron los objetivos de la década de 2010 y principios de 2020. Cambiaron la narrativa y el capital hacia las energías renovables, las mejoras de la red, el almacenamiento en baterías, la fabricación de VE, la investigación de hidrógeno, etc. ¿El resultado? Los costes de las energías renovables se han desplomado y la adopción se ha acelerado, y ahora incluso reducir los subsidios no detiene el impulso.

Conoce a la tortuga: lenta, constante, inevitable

El «Reinicio Climático Pragmático» de Liebreich nos pide que dejemos de esperar milagros y heroísmos. En cambio, deberíamos apoyar una acción climática robusta y asequible arraigada en los motores económicos del mundo real y las necesidades energéticas vividas. Estoy totalmente de acuerdo con eso.

La tortuga no es sexy, pero gana al final. Las energías renovables entregan energía real en lugares reales. El crecimiento impulsado por la demanda en energía solar, eólica, almacenamiento, carga de VE y electrificación está desplazando lentamente la cuota de los combustibles fósiles. La adopción generalizada de energía limpia no es retórica; es medible y se está acelerando.

China lidera en casi todos los sectores limpios: electricidad renovable, VE, exportaciones de baterías y fabricación de componentes. En 2024, las tecnologías de energía limpia representaron más del 10% del PIB de China (alrededor de 1,9 billones de dólares), haciendo que la energía limpia fuera equivalente en escala a los sistemas de energía convencionales y más grande que el sector inmobiliario o la agricultura en contribución económica.

Mientras tanto, India continúa expandiendo agresivamente su capacidad renovable, pasando de solo una fracción a casi la mitad de la capacidad total de energía instalada para fines de 2024, y está bien posicionada para alcanzar sus objetivos de 2030.

Sí, es más lento de lo que se esperaba, pero mucho más duradero

No, es poco probable que alcancemos el cero neto para 2040. Las emisiones no se están desplomando. Un camino de 1,5 °C sigue siendo extremadamente desafiante. Pero los pragmáticos no estaban equivocados: la descarbonización sin agitación social o económica requiere ritmo, pero también estabilidad. Si el crecimiento de la energía limpia continúa más rápido que la demanda, los combustibles fósiles serán empujados hacia los márgenes a mediados de siglo, simplemente no de la noche a la mañana.

Un reinicio pragmático rechaza el radicalismo que alimenta la reacción adversa. En cambio, fortalece los sistemas que hacen que las energías renovables sean más baratas, fiables y escalables: inversión en la red, mercados flexibles, electrificación industrial, apoyo a los VE, almacenamiento de energía y políticas alineadas con el crecimiento económico inclusivo.

En resumen

Los cambios políticos y las crisis pueden dominar los titulares, y la cuota de los combustibles fósiles puede reducirse solo gradualmente. Pero detrás de escena, la transición energética está viva y ganando. Las energías renovables están consumiendo la cuota de los fósiles a través de la lógica económica, el progreso tecnológico, la demanda urbana y la inversión global. Las críticas son fuertes precisamente porque el declive de los combustibles fósiles amenaza a los actores arraigados, pero el sistema energético global está cambiando de todos modos.

Así que sí, parece lento. Pero es constante. Y lo que Liebreich llama un Reinicio Climático Pragmático no es una derrota, es la verdadera estrategia para el éxito a largo plazo. Las energías renovables no solo compiten, están ganando, en todas partes, un kilovatio-hora, un VE, un panel solar a la vez.

Por Leonardo Coutinho

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, enmarca su batalla retórica con Estados Unidos como una lucha por la soberanía. Sin embargo, su creciente alineación con China cuenta una historia diferente. Cuando denuncia los aranceles estadounidenses como una afrenta al derecho de Brasil a la autonomía, evoca una poderosa narrativa populista de una nación que se yergue ante la imposición extranjera. No obstante, detrás de esta desafiante retórica yace un realineamiento geopolítico más profundo que podría colocar a Brasil en un camino precario.

El señor Lula se ha destacado por su reacción a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. El 30 de julio, la Casa Blanca emitió una orden ejecutiva que elevaba los aranceles sobre muchos productos brasileños al 50%, con efecto a partir del 6 de agosto. Aunque la medida se enmarcó como una respuesta a cambios hostiles en la política exterior, bienes clave —como aeronaves civiles, productos energéticos y fertilizantes— fueron excluidos de la medida. El presidente Lula ha explotado hábilmente la narrativa de la intervención extranjera, reuniendo apoyo para su resistencia a lo que muchas personas en Brasil consideran una injusticia o incluso una intromisión del señor Trump en los asuntos internos de Brasil.

Sin embargo, detrás de esta apariencia de intervención se esconde una dura realidad geopolítica. El verdadero problema ha sido eclipsado por la descripción de los aranceles y sanciones como un acto personal de solidaridad del presidente Trump hacia el expresidente Jair Bolsonaro. La plataforma política del señor Trump es «Estados Unidos Primero», y cuando uno recuerda eso, no tiene sentido alguno creer que gravará a Brasil solo porque el expresidente brasileño está siendo investigado por un intento de golpe de Estado.

En cambio, la esencia de las medidas impuestas por la Casa Blanca es una reacción a la decisión deliberada del presidente Lula de alinear a Brasil con China. «Alinear» puede ser un término impreciso para describir la decisión del señor Lula de priorizar los intereses de Beijing sobre los de su propio país. La implicación del presidente brasileño en una misión deliberada para contrarrestar los intereses de Estados Unidos en el hemisferio occidental ha colocado a Brasil en el centro de una confrontación geopolítica que no le es propia.

Algunos podrían argumentar, sin embargo, que mezclar las quejas de Bolsonaro con una disputa geopolítica más amplia ha creado confusión, pero la lógica subyacente sigue siendo clara: la política de Lula no se trata de comercio, justicia o soberanía; se trata de su ideología remanente de los años de la Guerra Fría. Para el señor Lula y muchos de sus asesores, la convergencia con los intereses de China está justificada —o incluso es obvia— porque el país asiático es el principal socio comercial de Brasil.

Este enfoque ignora un hecho clave: Brasil suministra casi una cuarta parte de las importaciones de alimentos de China, una posición de fuerza que no logra aprovechar. Pero en lugar de verse a sí mismos como un actor estratégico para la supervivencia del pueblo chino y, en consecuencia, la estabilidad del régimen liderado por Xi Jinping, los brasileños creen que no pueden disgustar a su cliente, a riesgo de represalias y sanciones. Este argumento ha sido utilizado por muchos líderes brasileños, incluido el propio presidente, para justificar tomar partido por China en la reorganización del mundo.

Argentina, bajo el presidente Javier Milei, demuestra cómo los países latinoamericanos pueden mantener un comercio rentable con el régimen chino sin alineamiento ideológico, salvaguardando la soberanía nacional y garantizando beneficios para su pueblo. Similar a Brasil, China también es el principal socio comercial de Argentina. Pero Milei no ha convertido a su país en un representante de la influencia china en la disputa con Estados Unidos. Por el contrario, mientras vende más productos que nunca a los chinos, Milei ha logrado avances hacia el establecimiento de acuerdos comerciales que impulsarán el comercio con Estados Unidos.

El presidente de Brasil, por otro lado, ha priorizado la proximidad política con Beijing, en detrimento de una política exterior equilibrada y autónoma. La implicación de su gobierno en las iniciativas diplomáticas y estratégicas de Beijing, junto con un creciente alineamiento con Moscú y Teherán, envía un mensaje claro: bajo su administración, Brasil está cambiando su alineamiento tradicional a favor de potencias que no solo compiten con Estados Unidos, sino que también buscan su caída. El señor Lula se ha posicionado como portavoz del desafío de los BRICS a Estados Unidos. Esta estrategia tiene como objetivo socavar el dominio del dólar en las transacciones internacionales, desafiando la arquitectura financiera global.

Aunque Brasil no se ha unido formalmente a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, el señor Lula ha comprometido millones de fondos de los contribuyentes para construir infraestructura regional que complementa las inversiones estratégicas de China. Un ejemplo notable es el apoyo de Brasil a los corredores y estructuras de financiación vinculados al Puerto de Chancay en Perú. El eje central del plan chino para reconfigurar las rutas comerciales entre América del Sur y Asia solo será viable con la participación masiva de los países sudamericanos.

En la reciente cumbre de los BRICS en Río de Janeiro, Lula propuso la creación de un sistema de cable submarino exclusivo de los BRICS para conectar a los miembros del bloque y asegurar su soberanía sobre la transmisión de datos. Hablando en nombre de los BRICS, Lula afirmó que el grupo esencialmente busca establecer un ecosistema en línea paralelo gobernado por países en gran parte compuestos por regímenes autoritarios y democracias disfuncionales.

La deriva del señor Lula hacia la órbita de China está reconfigurando la relación entre Brasil y Estados Unidos. Las sanciones de la administración Trump no son solo una represalia económica. Son una advertencia geopolítica destinada a detener un cambio que amenaza con desestabilizar el hemisferio occidental y reflejan la creciente renuencia de Estados Unidos a tolerar una hostilidad geopolítica abierta por parte de sus vecinos cercanos.

La reciente sanción estadounidense contra el juez del Tribunal Supremo brasileño Alexandre de Moraes en virtud de la Ley Magnitsky Global ilustra aún más la postura cambiante de Washington hacia Brasil. La medida, justificada por presuntas violaciones de derechos humanos y abuso de poder, marca un paso sin precedentes en las relaciones entre Estados Unidos y Brasil. Más que una sanción legal, es una señal geopolítica de que las tendencias autoritarias —cuando se combinan con un giro estratégico hacia China, Rusia e Irán— ya no serán ignoradas por Washington. En este contexto, las acciones de Brasil se ven cada vez más no de forma aislada, sino como parte de un alineamiento global más amplio que desafía el orden internacional liberal.

La confusión del señor Lula entre las relaciones comerciales y el alineamiento ideológico corre el riesgo de aislar a Brasil, económica y diplomáticamente, en un momento en que sus intereses nacionales requieren independencia y equilibrio. El señor Lula se presenta como un nacionalista, utilizando una potente narrativa populista para obtener ganancias domésticas. Pero a medida que los brasileños comiencen a sentir las consecuencias de la doctrina «Primero China» de Lula —en diplomacia tensa, aislamiento estratégico y vulnerabilidad económica— también podrán darse cuenta de que Estados Unidos ha trazado una línea. La pregunta es: ¿sabe Brasil de qué lado está?

Leonardo Coutinho es el director ejecutivo Center for a Secure Free Society.

Por Nelson Hernández

Producto de la tendencia mundial referente a la descarbonización de la matriz energética global, las inversiones en energía han tomado un giro para alcanzar tal objetivo. 

La gráfica a continuación muestra valores para el año 2015 y 2025, en diferentes fuentes y áreas energéticas.

A continuación, un breve análisis sobre la variaciones.

1- Disminución en Petróleo y Gas (- 28.3%)

  • Demanda proyectada en declive por la transición energética, con gobiernos estableciendo metas de reducción de emisiones y moratorias de exploración petrolera.
  • Volatilidad de precios y costes de extracción en áreas complejas, reduciendo atractivo de nuevas inversiones.
  • Competencia de energías renovables y eficiencia que erosionan cuota de mercado de hidrocarburos.
  • Cambio de paradigmas. (vehículos eléctricos vs. vehículos combustión interna)
  • Electrificación de la demanda

2- Explosión de Renovables (+108.6%)

  • Caída de costos nivelados de energía (LCOE): Solar PV y eólica en tierra han visto reducciones de costo del orden del 80% en la última década.
  • Políticas de apoyo como subastas, tarifas feed-in y objetivos de energía limpia para 2030/2050.
  • Mayor financiamiento de inversores ESG y fondos verdes, con flujos de capital alineados a criterios de sostenibilidad.
  • Aceleración producción hidrogeno verde

3- Expansión de Redes y Almacenamiento (+44.3%)

  • Necesidad crítica de integrar capacidad renovable intermitente.
  • Proyectos de baterías y sistemas de almacenamiento por bombeo en hidroeléctricas en auge para balancear la oferta y la demanda.
  • Actualizaciones de infraestructura eléctrica para digitalización y  redes inteligentes (smart grids).

4- Aumento de Eficiencia Energética (+42.1%)

  • Incentivos regulatorios y programas gubernamentales para mejorar eficiencia en edificios, industria y transporte.
  • Tecnologías de ahorro energético cada vez más maduras (bombas de calor, iluminación LED, sistemas avanzados de control).
  • Retorno de inversión atractivo, reduciendo costes operativos.

5- Crecimiento de Electrificación (+130.9%)

  • Electrificación del transporte (vehículos eléctricos) y procesos industriales.
  • Desarrollo de infraestructura de carga (electrolineras) y mejora de redes para manejar demanda adicional.
  • Sinergia con renovables para ofrecer “electricidad limpia”.

6- Incremento en Nuclear y E-fuels (+100%)

  • Proyectos de nueva generación nuclear (SMRs) apoyados por paquetes de estímulo verde.
  • Interés en e-fuels como vectores energéticos de baja huella de carbono, especialmente en sectores difíciles de descarbonizar (aviación, transporte marítimo).

7- Inversión en Gestión de Carbono (+13.1%)

  • Financiación de proyectos de captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS).
  • Clave para mitigar emisiones residuales en industrias pesadas (acero, aluminio, etc.)

Conclusión: 

La transición global hacia un sistema energético descarbonizado explica la reorientación masiva del capital. La priorización de tecnologías limpias, la modernización de la infraestructura y el impulso a la electrificación reflejan el compromiso creciente de actores públicos y privados con los objetivos climáticos y de sostenibilidad.

Nelson Hernández es ingeniero energista @XXIenergia y académico de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat de Venezuela

BP anunció hoy un importante hallazgo de petróleo y gas en el prospecto Bumerangue, ubicado en aguas profundas de la Cuenca de Santos, a 404 kilómetros de Río de Janeiro. El pozo exploratorio 1-BP-13-SPS, perforado con la plataforma Valaris DS15, alcanzó una profundidad total de 5.855 metros en un entorno de aguas de 2.372 metros de profundidad.

El pozo interceptó el yacimiento aproximadamente 500 metros por debajo de la cresta de la estructura, encontrando una columna de hidrocarburos brutos estimada de 500 metros en un yacimiento de carbonato presal de alta calidad, que se extiende sobre más de 300 kilómetros cuadrados.

Los análisis preliminares en la plataforma indican niveles elevados de dióxido de carbono, por lo que BP iniciará estudios de laboratorio detallados para caracterizar el yacimiento y los fluidos descubiertos. Se prevén actividades de evaluación adicionales, sujetas a aprobación regulatoria.

“Nos complace anunciar este importante descubrimiento en Bumerangue, el mayor de BP en 25 años. Este es otro éxito en un año excepcional para nuestro equipo de exploración, que subraya nuestro compromiso con el crecimiento de nuestro negocio upstream. Brasil es estratégico para BP y aspiramos a establecer un centro de producción de relevancia en el país”, declaró Gordon Birrell, vicepresidente ejecutivo de Producción y Operaciones de BP.

BP posee el 100% de participación en el bloque Bumerangue, con Pré-Sal Petróleo S.A. como gestor del Contrato de Producción Compartida, adjudicado a finales de 2022 en el primer ciclo de la Agencia Nacional del Petróleo (ANP).

Bumerangue se convierte en el décimo descubrimiento de BP en 2025, sumándose a hallazgos recientes como Beryl y Frangipani en Trinidad, Fayoum 5 y El King en Egipto, Far South en el Golfo de América, Hasheem en Libia, Alto de Cabo Frio Central en Brasil, y descubrimientos en Namibia y Angola a través de Azule Energy, su empresa conjunta 50-50 con Eni.

BP proyecta elevar su producción upstream global a 2,3–2,5 millones de barriles de petróleo equivalente por día para 2030, con potencial de crecimiento hasta 2035.

Conoce la realidad de los administradores de ese país y no te pierdas esta conversación.

Desde Chile por Anibal Ahumada (uno de los cofundadores de la Hermanadad Latinoamericana de Propiedad Horizontal) habla la situación con el abogado y administrador de PH, Julio López Galea, quien nos muestra de primera mano cómo la hiperinflación afecta día a día la economía de los condominios, nos comenta también sobre los desafíos que enfrentan los administradores para mantener la convivencia y el mantenimiento de estas propiedades y sus equipos.

Además, ¡descubre cuál es el salario promedio de un trabajador medio en el país sin importar su nivel educativo!

El papa León XIV clausuró este domingo el esperado Jubileo de la Juventud con una misa ante más de un millón de fieles en la explanada romana de Tor Vergata, instándoles a «aspirar a cosas grandes», defendiendo que «otro mundo es posible» y manifestando su cercanía a los jóvenes de Gaza y Ucrania.

«Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén. No se conformen con menos», animó en su homilía, pronunciada desde el gran escenario instalado en Tor Vergata.

El evento ha sido verdaderamente multitudinario, el mayor del aún breve pontificado de León XIV, superando el millón de participantes según las autoridades locales.

La misa había sido esperada desde la víspera por ciento de miles de jóvenes de todo el mundo que pasaron la noche al raso en el gran campamento de Tor Vergata, equipados con mantas o sacos de dormir o reposando sus cabezas en sus propias mochilas o maletas.

En su homilía, instó a los muchachos a no conformarse ni a caer en una vida dictada por el mero consumismo.

«Comprar, acumular, consumir no es suficiente. Necesitamos alzar los ojos», aseveró en su discurso, leído por partes en italiano, inglés y español.

Baño de masas del papa León

Esta eucaristía, celebrada en el mismo lugar que Juan Pablo II eligió para su histórica Jornada Mundial de la Juventud del 2000, ha puesto el broche final a una semana en la que peregrinos de 146 países han tomado Roma (los 27.000 españoles fueron el segundo grupo más numeroso, después de los anfitriones, los italianos).

Otro momento álgido del evento se dio el viernes, cuando el Circo Máximo romano, antiguo estadio imperial, se convirtió en un gigantesco confesionario al aire libre.

Pero la demostración del poder de convocatoria del nuevo papa se demostró especialmente desde la tarde del sábado, cuando los actos se trasladaron a Tor Vergata, en la periferia romana, inundada por un mar de más de un millón de peregrinos.

Aunque entre los muchachos faltaban tres, tal y como se encargó de recordar un apesadumbrado papa: una española, María Cobo, de 20 años, fallecida días antes; y una egipcia, Pascale Rafic, así como otro español, Ignacio González, hospitalizado en Roma.

«Recemos por ellos», instó a una multitud que ya le escuchaba de noche, durante la vigilia en la periferia romana.

Palabras de paz

Durante este fin de semana, León XIV ha dirigido numerosos consejos a los más jóvenes, como desconfiar de las «lógicas comerciales» de las redes sociales o construir relaciones sinceras.

Pero también les ha emplazado a ser «misioneros de paz» en pos de «un mundo más humano».

Sin embargo, el llamamiento más encendido y político llegó el domingo justo antes del rezo del Ángelus, cuando recordó a los chicos y chicas que sufren la guerra.

«¡Estamos con la gente joven de Gaza y con los jóvenes de Ucrania! Con todas aquellas tierras ensangrentadas por la guerra», proclamó desde Tor Vergata, suscitando el aplauso de la muchedumbre.

Para después recordar a los muchachos que son «la señal de que un mundo distinto es posible», en el que «los conflictos no sean resueltos con las armas sino con el diálogo», auguró.

Una inmensa acampada

Desde la tarde del sábado, miles de jóvenes comenzaron a llegar caminando a Tor Vergata, con mochilas, sacos de dormir, baterías portátiles para cargar los teléfonos para participar en este encuentro de dos días con el papa.

Las temperaturas por la noche fueron apacibles, aunque de madrugada una ligera lluvia sorprendió a muchos, obligándolos a improvisar refugios.

«Traíamos poco, pero encontramos algunos amigos que nos ayudaron y nos dieron dónde dormir. La lluvia nos despertó», relató a EFE José, un peregrino hondureño.

Muchos se despertaron con el estruendo del helicóptero con el que el papa aterrizó de nuevo este domingo en Tor Vergata para cerrar esta fiesta juvenil.

El legado de Francisco

Este Año Santo 2025, que la Iglesia celebra en su modalidad ordinaria cada cuarto de siglo, fue inaugurado por el fallecido papa Francisco pero ha sido su sucesor el encargado de continuarlo.

Muchos de los jóvenes de hecho esperaban reencontrarse en Roma con Bergoglio, muy querido por la juventud, pero su recuerdo sobrevoló las celebraciones.

León XIV, consciente de ello, rindió tributo a Francisco en su homilía citando una de sus frases que sirvió de mensaje final: «No nos alarmemos si nos sentimos sedientos, inquietos, incompletos, deseosos de sentido. ¡No estamos enfermos, estamos vivos!».

Luego regresó al Vaticano, poniendo fin a estos días en los que ha podido saludar a los jóvenes católicos, recorriendo Tor Vergata en papamóvil o hablándoles desde el escenario, no sin antes citarles en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en Seul en 2027.

La vida de Renny Ottolina.

En una época de bonanza económica pero de franca decadencia moral dentro de la política venezolana, irrumpió a vísperas de las siguientes elecciones presidenciales la candidatura de Renny Ottolina, un hombre reconocido en todos los rincones del país por su extensa trayectoria como locutor y presentador.

Partiendo de una lectura original sobre los perjuicios que causaba la partidocracia hacia la nación, cautivó a miles de venezolanos independientes transmitiendo un mensaje de cambio. Censuras, amenazas y el secuestro de sus hijas fueron algunos de las dificultades que debió enfrentar en su camino.

Cuando su popularidad empezó a resultar incómoda para los partidos, a meses de la contienda por la presidencia, falleció inesperadamente en un choque de avión.

Renny Ottolina no fue cualquier político, ni tampoco uno tradicional. No en vano la posteridad lo recuerda como el número uno de la televisión venezolana cuyas palabras disruptivas siguen inspirando a nuevas generaciones de venezolanos.

Hoy, en La Nueva Enciclopedia, presentaremos su extraordinaria vida como profesional multifacético y su breve pero muy significativa carrera política en los años 70.

Autor y narrador: Alejandro Andrade.

Editor de video: Stefano Casa.

Producción y musicalización: Reinaldo Carrillo.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top