Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Vía Clarín

Saber ubicar correctamente el número de tu visa americana es clave para evitar contratiempos antes de viajar a Estados Unidos. Sin embargo, muchas personas confunden este código con otros datos impresos en su pasaporte, como el número del documento o el número de control consular.

¿Dónde está el número de la visa?

El número de visa es un identificador único que distingue cada visado emitido por las autoridades estadounidenses. Este dato es imprescindible para completar trámites migratorios, verificar el estatus de la solicitud o realizar gestiones administrativas en línea.

Generalmente, el número aparece resaltado en color rojo en la parte inferior derecha de la etiqueta de visa —también conocida como visa foil—, que se adhiere a una de las páginas del pasaporte. Para la mayoría de las visas de no inmigrante, este código suele tener ocho caracteres, numéricos o alfanuméricos.

No confundir con otros datos

Es frecuente confundirlo con el número del formulario de solicitud o con el número de pasaporte. Sin embargo, solo el número rojo impreso en el sticker corresponde a tu visa. En las visas de inmigrante, puede aparecer además un Número de Identificación de Caso, pero para la mayoría de los viajeros el dato clave es el del sticker consular.

Para qué sirve

Este número es requerido para agendar entrevistas, verificar el estatus de solicitudes en el portal oficial del Departamento de Estado o solucionar inconvenientes con tu trámite migratorio. Tenerlo a la mano puede ahorrarte retrasos y complicaciones.

Recuerda

La visa no es un documento independiente: es una etiqueta oficial integrada al pasaporte emitido por tu país. Si después de revisar tu pasaporte no logras ubicar el número, puedes consultar el historial de entradas y salidas en el formulario I-94, disponible en línea, para confirmar información relacionada con tu autorización de viaje.

Para más detalles o asistencia, revisa siempre la sección oficial de visas del Departamento de Estado de EE.UU.

Vía Libertad Digital

Con motivo del primer aniversario de la elección de Edmundo González Urrutia como presidente legítimo de Venezuela, el Partido Popular ha hecho público un manifiesto en el que denuncia la “calculada e inmoral ambigüedad” del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, frente al régimen de Nicolás Maduro, responsable —según el PP— del mayor fraude electoral de la historia reciente de América Latina.

«Frente a todas las trampas del régimen, la oposición democrática, liderada por María Corina Machado, logró una hazaña histórica de dignidad cívica y valentía democrática», señala el manifiesto. «Aquella noche no quedó ninguna duda de que el chavismo fue derrotado en las urnas, como certificaron las actas y la misión internacional del Centro Carter».

El documento denuncia también el papel del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, a quien acusa de haberse convertido «de Cuba a China, pasando por Venezuela, en el principal lobista internacional de las dictaduras más oscuras del planeta». El Partido Popular denuncia que Nicolás Maduro «agradece públicamente a Zapatero sus servicios como propagandista del régimen» y critica que RTVE haya «blanqueado sin pudor el golpe de Estado» al referirse recientemente a una supuesta victoria de Maduro, ignorando la legitimidad democrática expresada en las urnas.

El PP recuerda que fue el primer partido en impulsar, en septiembre de 2024, el reconocimiento de Edmundo González como presidente legítimo y electo de Venezuela, iniciativa que obtuvo el respaldo del Congreso de los Diputados, el Senado y el Parlamento Europeo, aunque «a día de hoy, el Gobierno de España sigue sin cumplir ese mandato democrático imprescindible».

«Venezuela está en manos de una organización criminal encabezada por Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y otros cabecillas del régimen, con vínculos probados con el narcotráfico y el crimen organizado internacional», añade el manifiesto. Esta semana, el Gobierno de Estados Unidos designó oficialmente al llamado Cártel de los Soles, liderado por Maduro, como organización terrorista global por su apoyo a redes criminales como el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa.

«Es la primera vez en la historia del hemisferio occidental que un supuesto jefe de Estado es identificado como cabecilla de una red criminal terrorista», concluye el comunicado.

Vía Marine Insight

Las autoridades marítimas de Malasia están reforzando sus medidas para detener el fondeo ilegal y las operaciones de transferencia de carga buque a buque (STS) dentro de sus aguas territoriales.

Ubicada en las proximidades del Estrecho de Singapur, Malasia ha experimentado un aumento de estas actividades irregulares, por lo que busca poner fin a la presencia de embarcaciones que operan al margen de la ley.

El Departamento Marítimo de Malasia ha puesto en vigor nuevas regulaciones desde finales de julio, destacando la obligación de que todos los buques mantengan encendido su sistema de transmisión AIS en todo momento. Las autoridades harán un seguimiento estricto de los barcos que apaguen deliberadamente sus señales para operar de forma encubierta.

Además, las embarcaciones deberán contar con un permiso dual de fondeo para operar en zonas estratégicas del este del país, cerca del Estrecho de Singapur, áreas especialmente vulnerables a estas prácticas. Los buques deberán presentar un plan de fondeo que debe ser aprobado previamente por el Departamento Marítimo antes de ingresar a la región.

Las autoridades han recibido instrucciones de incrementar la vigilancia y se advirtió que cualquier buque sin la documentación y los permisos correspondientes será detenido.

Los funcionarios mantienen especial atención sobre las aguas al este de la península, conocidas como punto frecuente de operaciones de “shadow tankers” y buques procedentes de Rusia o Irán que buscan ocultar la carga transportada. Estas actividades ilícitas también involucran a embarcaciones menores dedicadas a transferencias STS no autorizadas.

El 11 de julio de 2025, la Agencia Marítima de Malasia (MMEA) detectó dos petroleros operando lado a lado. Uno de los buques estaba tripulado por cuatro personas, incluido el capitán, un indonesio y dos ciudadanos de India. El segundo buque tenía a bordo un indonesio, un ciudadano de Myanmar y dos vietnamitas, de los cuales el tripulante de Myanmar y los dos vietnamitas no pudieron presentar documentación válida de identidad.

Como resultado de la operación, se incautaron 169,000 litros de diésel.

En otra acción reciente, la MMEA reportó la detención de un petrolero registrado en Barbados por fondear ilegalmente en aguas de Batu Pahat. La embarcación contaba con una tripulación de 18 personas, incluidos el capitán y todos de nacionalidad india.

Con estas medidas, Malasia reafirma su compromiso de proteger la legalidad y la seguridad en sus rutas marítimas clave.

Vía La Gran Aldea

María Corina Machado, desde la clandestinidad, analiza el rumbo político de Venezuela tras el 28J, la resistencia ciudadana, el quiebre del régimen y el camino hacia una transición democrática.

A un año del histórico 28 de julio de 2024, conversamos con María Corina Machado sobre el significado real de la victoria, el poder de la organización ciudadana, la naturaleza criminal (y terrorista) del régimen de Nicolás Maduro y los próximos pasos de una transición necesaria pero hoy difusa. Esta entrevista es un testimonio político y humano imprescindible para entender el presente y el futuro de Venezuela.

–Tras un año del 28J, ¿cómo se resignifica la palabra «victoria» en un proceso político donde se gana en las urnas pero todavía no se ha logrado lo más importante, que es conquistar el poder?

–Y esa es la clave, entender que el propósito es lograr no sólo la liberación de Venezuela, sino la reconstrucción de una nación próspera, segura, sólida y obviamente libre. O sea, no es nada más sacar a Maduro. La victoria es cuando logremos eso.

Ahora, al final, hemos entrado en una lógica que es durísima de asimilar, porque nosotros somos demócratas; pero nos declararon la guerra, y debemos entender que esa es la dinámica que estamos viviendo, por duro que sea. Entonces, una guerra tiene muchas batallas, y las vas ganando, y cuando vas ganando batallas vas conquistando terreno, posiciones estratégicas, cimas. A veces pierdes batallas, puedes dar un paso atrás o tienes que rodear una colina. Pero esta no es una guerra convencional: es una guerra complejísima, híbrida, que se lucha en múltiples planos.

Había que empezar por unir a un país para tener fuerza interna. Eso nos tomó tiempo, nos tomó años, y finalmente yo siento que el 22 de octubre, el día de las primarias, esa victoria unió al país. Eso fue una victoria monumental, que trasciende la salida del régimen. Va a tener consecuencias por décadas, porque tiene implicaciones incluso antropológicas en la sociedad venezolana, buenísimas a futuro.

Después venía otra victoria, que algunos pensaban que era en el campo electoral. Era mucho más que eso. El campo electoral era la fachada que nos permitió hacer cosas, pero estábamos dando una batalla muchísimo más compleja y asimétrica: sin plata, sin medios de comunicación, sin apoyos internacionales. Y el régimen lo tenía todo, todo. Y se lo creyeron. Por eso los pudimos sorprender el 28 de julio.

Si esto hubiese sido una batalla electoral solamente, con 60.000 personas organizadas como testigos, ganamos. Pero ya sabíamos que estábamos en una fase de guerra, aunque no públicamente asumida. Por eso levantamos un millón de personas. Y lo logramos. Después venía una siguiente batalla: estos 365 días. Una lucha durísima, en la cual teníamos que lograr, primero, que se reconociera nuestra legitimidad, y que Maduro estaba perdido electoralmente. Y se logró. Costó muchísimo, porque había antiguos aliados ideológicos que estaban siempre a tirito de reconocer a Maduro, porque la plata que hay detrás de esto es monumental. Pero se logró.

Se logró algo aún más crítico: el reconocimiento formal y explícito de que enfrentamos una estructura criminal. Esto no es solo una dictadura, es una estructura criminal. El 28 de julio de 2024 fue un quiebre, un hito que divide la historia de Venezuela en términos ciudadanos y en términos de legitimidad. Pero el 25 de julio de 2025 es un hito en términos de la naturaleza del régimen que enfrentamos, y de la disposición de la justicia internacional a actuar desmantelando este sistema. Obviamente me refiero a la designación de Maduro como jefe del Cártel de los Soles, y al Cártel como grupo terrorista global por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Ese es el plano donde estamos hoy.

–¿Cómo se reconstruye —y sobre todo se sostiene— una esperanza colectiva cuando el régimen ha demostrado estar dispuesto a cruzar todos los límites éticos, morales, económicos y políticos?

–Cuando uno ve todos estos análisis, estos “sesudos analistas”, “expertos geopolíticos”, que hacen escenarios con 50.000 variables, siempre hay una que no está: la gente. Para ellos la gente simplemente no importa, y resulta que es la fuerza fundamental, la que ha cambiado la historia de la humanidad.

Evidentemente, la gente es vulnerable al ataque violento y físico, y eso implica que hemos tenido pérdidas, como en toda guerra. Pero lo racional, lo que ha ocurrido, es que nuestra gente se ha adaptado a esa realidad, se protege, se cuida, se defiende unos a otros, y se reorganiza en esta dinámica.

Entonces, uno: el régimen no tiene a la gente. Si uno compara lo que fue la campaña hacia el 28 de julio, yo no tuve una sola entrevista en televisión nacional. ¿Qué hicieron para el 25 de mayo y el 27 de julio? Una cosa loca. Todo el aparato comunicacional del régimen dándole plataforma a unos pseudos opositores, todos repitiendo lo mismo, amenazando a los empleados públicos, a la gente con el CLAP… ¿Y qué ocurrió? El pueblo clarísimo de que estos son escenarios para desobedecer, para rebelarse.

La gente está allí, y está clara. Cuando me vienen con el cuento de que la gente se desmoraliza, que pierde la esperanza, digo: no. Aquí todo el mundo sabe que lo que está en juego es la vida de nuestros hijos. Esto no tiene límite de tiempo, pero sí tiene urgencia. No estamos esperando que las cosas pasen. Estamos haciendo que las cosas pasen. Pero todo el mundo tiene que trabajar. No depende de mí, ni de Edmundo, ni de un partido. Depende de los 30 millones de venezolanos.

Además, el régimen no tiene legitimidad. Cada día tiene menos respaldos externos. ¿Quiénes eran los grandes apoyos del régimen? Siria, ¿dónde está al-Ásad? Rusia, ¿cómo está Putin? Irán, dime tú. Cuba, pasando aceite. Sus aliados están en el peor momento de su historia. Y aquellos que le servían un poco para la cara en foros internacionales ya dicen: “Este tipo es tóxico”.

Y ahora, con ese sello de terrorista… Nunca antes en la historia del hemisferio se había designado como grupo terrorista internacional a un cártel diciendo explícitamente que el jefe de ese cártel usurpa la jefatura del Estado. Esto tiene implicaciones jurídicas y financieras inmensas. Y te aseguro que donde sí se está entendiendo esto es en los cuarteles venezolanos.

–Es cierto que la sociedad venezolana sabe mucho, que se reorganiza. Pero el chavismo también se adapta, aprende de sus errores. La verdad es que las tiranías y dictaduras en los últimos tiempos son más resilientes que nunca. Siendo así, ¿cómo organizamos a la sociedad venezolana para actuar de forma clandestina? Que es una palabra que además ya ha usado. Exactamente, ¿qué significa eso? ¿cómo lo puede entender la gente? Y sobre todo, además, ¿cómo podemos ayudar quienes estamos afuera para esta nueva etapa? o sea, ¿cómo podemos ayudar a que se dé esa organización? Entendiendo lo que es clandestino, porque obviamente hay gente ahora que quiere banalizar esto, o burlarse de esto, sin entender que de alguna manera es cuidarse mucho más sobre esta nueva etapa de un régimen al que ya no le quedan capas, que quedó su forma más barbárica.

–Absolutamente. Y creo que esa es una forma muy buena de ponerlo: se le han ido quitando todas las capas, y ha quedado expuesto en su esencia.

A los que banalizan el mal, sabemos lo que les espera en la historia. Están quebrados espiritualmente, y su forma de sentir que tienen relevancia es tratar de quebrar al país y arrastrarlo a su derrota. Pero ya sabemos lo que el país les ha dicho, dónde los ha puesto. Y la historia va a ser implacable. Como ya la gente está siendo implacable hoy, como lo vimos el domingo 27 de julio. Entonces, a estos individuos no nos pueden desviar. Focalicémonos en lo nuestro.

–¿Y cómo se organiza esa lucha en clave de clandestinidad?

–Si algo hemos logrado los venezolanos es ser realmente creativos e innovar. Porque si tú dices que estos son sistemas complejos y adaptativos, nosotros también. Hemos enfrentado la ingeniería electoral con inteligencia electoral. Y los derrotamos. Estos tipos no tienen escrúpulos, son capaces de disparar, de perseguir, de torturar, de mostrar toda su crueldad porque se sienten intocables e impunes. Pero nosotros también aprendemos a cómo no solamente enfrentarlos, sino derrotarlos en distintos ámbitos.

La Operación Guacamaya, por ejemplo. No exagero cuando te digo que [la Embajada de Argentina en Caracas] es el segundo edificio más vigilado de Venezuela después de Miraflores. Y bajo sus narices. Los tipos no tienen hoy la más remota idea. Eso demuestra que a lo interno las fracturas son reales.

Así como nos hemos organizado para eso, hay que organizarse para la lucha cotidiana. Ellos han buscado, primero, el control de los medios de comunicación, para que no pudiéramos comunicarnos públicamente. Luego, imponer campañas de propaganda brutal, con toda la plata del mundo, que la están botando porque nadie los oye ni les cree. Ahora buscan interrumpir, infiltrar y negar las redes sociales. Bueno, hay nuevas formas de comunicación, tanto tecnológicas como convencionales. Y hay que usarlas todas. Los instrumentos los hemos ido construyendo y están allí. Hay un gentío que los utiliza. Pero es responsabilidad de todos informarse. Y creo que eso es algo que ustedes, desde afuera, pueden hacer: decir cosas que, estando adentro, implican un riesgo altísimo.

Claro que esta es una nueva clandestinidad. No es la de los 60 o los 70, ni la de otros países. Esta es la clandestinidad de Venezuela 2025. Donde sabemos que el 90% del país quiere lo mismo que nosotros, incluyendo policías y militares. Y donde tenemos herramientas tecnológicas y muchos apoyos externos para que esas herramientas sean seguras.

Y esto va a emerger en el momento preciso. ¿Cuándo llega? Cuando llegue. Lo estamos construyendo. Obviamente no se va a decir ni anticipar, porque parte de lo que hemos logrado ha sido porque los hemos sorprendido una vez tras otra.

¿Y cuánto tiempo durará? Lo que haga falta. Pero no vamos a dejar de hacer nuestro trabajo. No solo hasta que salga Maduro. Maduro va a salir. Ese no es el final. El final es construir un país con instituciones y pilares éticos, republicanos, liberales, democráticos, tan sólidos que sirvan para defender a esta Venezuela y hacerla crecer y ser la envidia del planeta en los próximos cien años. Ese es el propósito.

–¿Cómo debe reconfigurarse hoy la estrategia internacional en medio de todos los cambios globales?

–Ese es un punto apasionante, porque no tiene respuesta fácil. Porque es un mundo contradictorio, con incertidumbres, con incoherencias, y hay que saber utilizarlas a favor nuestro.

Hay actores que nunca imaginamos que serían grandes aliados y resultaron ser muy favorables a la causa. Te pongo un ejemplo: Gabriel Boric. ¿Quién ha presentado la denuncia más dura sobre los vínculos del alto nivel del régimen con el Tren de Aragua en Santiago de Chile? El gobierno de Boric, un gobierno de izquierda. Y esto aplica para múltiples otros actores, tanto gubernamentales como de ONG.

Aquí hay fuerzas que se han desplegado, algunas con intereses oscuros para convertir a Venezuela en un santuario de desestabilización del hemisferio. Carteles de la droga, guerrilla colombiana, redes de tráfico de oro, prostitución infantil, terrorismo islámico, intereses de Rusia, Irán, todo. Pero ahora eso se ha hecho explícito, público, y refrendado. Estamos en otra fase.

Muchos actores empiezan a entender que esto va mucho más allá de una lucha convencional entre izquierda y derecha. Esto los supera.

Desde luego que yo tengo mis posiciones doctrinarias clarísimas. Soy amiga de Javier Milei, amiga de Giorgia Meloni. Y estoy orgullosa de ello. Pero esto nos pone en otro nivel, donde incluso puedes tener aliados con quienes tienes diferencias ideológicas.

–En un escenario sin garantías, sin árbitros y con la fuerza bruta como único lenguaje del régimen, ¿cómo se puede pensar la transición sin caer en el dilema entre parálisis o violencia?

–Yo sí les puedo decir una cosa: nunca en mi vida he trabajado tanto como ahora. No sé lo que es un sábado, un domingo, un día de Navidad. No hay hora. Y te aseguro que somos miles y miles en el mundo entero, no solamente en Venezuela, que estamos así, fajados.

Y claro que a veces las cosas no van a la velocidad que quisiéramos, y por supuesto que hemos cometido errores. Hemos subestimado alguna fuerza. Pero esto está avanzando en la dirección correcta. Aquí hay que ver la película grande, el juego grande, y ver el mapa: las posiciones que hemos conquistado, cómo hemos defendido ese territorio y no nos han hecho retroceder. Nosotros sí les hemos hecho retroceder a ellos.

Y como bien dicen, a estos criminales lo único que les queda son sus armas y su terror. Eso es lo único. Entonces, ¿cómo se desmonta una estructura criminal? Con lo que en inglés llaman law enforcement, la aplicación de la ley, que tiene múltiples capas. Y eso implica acciones que, obviamente, los venezolanos desde adentro no estamos en capacidad de hacer. Nosotros no podemos interceptar envíos de droga, no podemos bloquear cuentas con transacciones por oro de sangre. Eso lo tiene que hacer la justicia internacional. Y está ocurriendo. No a la velocidad que queremos, pero ocurre.

Si me preguntas un área donde falta lograr más —y me genera frustración no haberlo hecho con mayor velocidad— es elevar el costo de la represión. Que los perpetradores de crímenes sepan: “Vas a ser responsable. Piénsatelo dos veces”. Eso implica que cada crimen debe tener consecuencias. Y la justicia internacional tiene la información: se la hemos proveído. Y están las víctimas, sus familiares, las organizaciones de derechos humanos, que son valientes. Y muchas de esas víctimas no se sienten víctimas: son héroes.

Eso es muy importante. Esto no hay que verlo desde la lástima, aunque nos parta el alma, sino desde la valentía y la admiración. Yo les aseguro que nuestros presos políticos están de pie, no entregados, orgullosos. Te dicen: “Esto vale la pena. Lo volvería a hacer”. Es impresionante. Ese es el espíritu. No estamos en un plan de víctimas. Estamos a la ofensiva con los instrumentos que tenemos.

La comunidad internacional puede hacer mucho más para elevar el costo de la represión, y también para cerrar los flujos con los que se financia el aparato de terror. Y sí les digo: lo que está ocurriendo es que los actores que hoy soportan al régimen entienden que esto pasó ya a una etapa resolutiva. Después del 25 de julio, estamos en otra etapa.

–¿Crees que la Corte Penal Internacional va tarde? Porque una forma de elevar ese costo de represión es que ya empiece a identificar a los perpetradores de crímenes de lesa humanidad. Tiene los datos suficientes.

–Absolutamente sí. Muy tarde. Imperdonablemente tarde. Porque lo ha hecho con gran celeridad en otros casos, y el caso venezolano está excesivamente documentado. Eso lo sabemos.

Y lo que esperamos es que también lo haga público. Porque no basta con tomar decisiones: el mundo —y sobre todo los perpetradores— deben saber que esto va en serio. Y eso sí tiene un efecto disuasorio. Eso está avanzando. No tengo ninguna duda.

Continúe leyendo en La Gran Aldea

El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, se reunió en Tel Aviv con familiares de los rehenes que aún permanecen retenidos en la Franja de Gaza. En el encuentro, ofreció esperanzas de un pronto desenlace. «Estamos cerca del fin de esta guerra», declaró, según un comunicado del Foro de Familias de Rehenes. «Tenemos un plan para terminar la guerra y traer a todos de regreso a casa». La reunión duró, según el comunicado, unas tres horas.

«Traeremos a sus hijos de vuelta a casa y haremos que Hamás rinda cuentas. Haremos lo correcto por la población de Gaza», dijo Witkoff según la misma fuente. «Sabemos quiénes siguen vivos, y alguien será responsable si no regresan con vida». Para el presidente de EE. UU., Donald Trump, la liberación de todos los rehenes es una «misión sagrada».

En los últimos días, Hamás y otros grupos islamistas en la Franja de Gaza publicaron videos de dos rehenes. Los familiares prohibieron la difusión de los videos, aunque en un caso permitieron la publicación de imágenes fijas. Las grabaciones de rehenes demacrados en un túnel conmocionaron a muchos israelíes.

Según datos oficiales israelíes, aún hay 50 rehenes en la Franja de Gaza, de los cuales al menos 20 estarían vivos. El 7 de octubre de 2023, Hamás y otros islamistas secuestraron a más de 250 personas en Israel. En esa masacre murieron unas 1.200 personas. El ataque y el secuestro desencadenaron la guerra de Gaza. Durante los casi 22 meses de conflicto, más de 60.000 personas han muerto en la Franja de Gaza, según cifras palestinas.

DW

La mayoría de los votantes cree que la administración Trump puede estar tratando de ocultar evidencia de la asociación del presidente con el fallecido Jeffrey Epstein.

La última encuesta nacional telefónica y en línea de Rasmussen Reports revela que el 60 % de los probables votantes estadounidenses cree que es probable que funcionarios de la administración Trump estén involucrados en un encubrimiento para ocultar la relación de Donald Trump con Epstein, incluyendo un 45 % que considera que es muy probable.

El 34 % dice que es improbable que funcionarios de la administración estén involucrados en un encubrimiento, incluyendo un 16 % que lo considera absolutamente improbable. (Para ver la redacción de las preguntas de la encuesta,  haga clic aquí ).

La encuesta a 1176 probables votantes estadounidenses se realizó los días 24, 27 y 28 de julio de 2025 por Rasmussen Reports. El margen de error de muestreo es de +/- 3 puntos porcentuales con un nivel de confianza del 95 %.

El trabajo de campo para todas las encuestas de Rasmussen Reports lo realiza Pulse Opinion Research, LLC.

Al menos cuatro buques tanque cargados con crudo ruso permanecen fondeados frente a la costa oeste de India, en un momento en que las crecientes presiones de Estados Unidos y la Unión Europea apuntan directamente a las importaciones energéticas del país asiático.

Las embarcaciones, identificadas como Achilles, Elyte, Destan y Horae, trasladan petróleo del tipo Urals, exportado desde los puertos rusos de Primorsk y Ust-Luga, y su actual inactividad refleja la creciente complejidad geopolítica en torno al comercio de hidrocarburos.

Los Achilles y Elyte, ambos del tipo Aframax con una capacidad estimada de 700.000 barriles cada uno, están actualmente anclados frente a las cercanías del puerto de Jamnagar, en el estado indio de Guyarat, según datos de seguimiento marítimo recopilados por Bloomberg. Estos buques tenían previsto descargar su carga en el puerto de Sikka entre el 2 y el 3 de agosto. Sikka es un nodo logístico clave para Reliance Industries y Bharat Petroleum Corporation Limited (BPCL), dos de las principales refinerías del país.

Tanto el Achilles como el Elyte ya han sido sancionados por la Unión Europea y el Reino Unido, lo que complica su descarga y su integración al sistema comercial indio. A estos se suman los tanqueros Destan, también sancionado, y Horae, aún libre de restricciones internacionales, que permanecen a mayor distancia en aguas del océano Índico a la espera de nuevas instrucciones. Todos ellos transportan crudo tipo Urals, uno de los principales productos de exportación energética del Kremlin.

India, que obtiene más de un 35% de su petróleo de Rusia, ha quedado en el centro de la controversia luego de que el gobierno de Donald Trump impusiera nuevos aranceles a las importaciones indias, citando como motivo la continuación de estas compras. Además, Washington ha amenazado con sanciones adicionales no especificadas si Nueva Delhi no reduce su dependencia del crudo ruso. En respuesta, el gobierno indio solicitó a sus principales refinerías que elaboren planes alternativos de abastecimiento, explorando otras fuentes de petróleo fuera del círculo de influencia de Moscú.

Este episodio se produce tras la entrada en vigor de una nueva ronda de sanciones europeas en julio, las cuales buscan intensificar el aislamiento económico de Rusia en respuesta a la prolongación del conflicto en Ucrania. La aplicación de estas medidas también busca restringir la capacidad de Moscú de financiar su esfuerzo bélico a través de las exportaciones energéticas, particularmente hacia países que aún no forman parte del régimen de sanciones.

Por el momento, ni Reliance Industries ni BPCL han emitido comentarios oficiales respecto de la situación de los buques fondeados. No obstante, fuentes del sector energético indio aseguran que las negociaciones con el gobierno están en curso, en busca de una solución que minimice tanto los costos financieros como las tensiones diplomáticas.

Reuters

La nueva ofensiva arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump sacudió esta semana a los mercados mundiales y reavivó tensiones diplomáticas, a solo días de que entren en vigor los nuevos recargos comerciales.

Desde su regreso a la Casa Blanca, el mandatario republicano ha dejado claro que su estilo sigue marcando la pauta en la economía global. Algunas de sus medidas proteccionistas las ha pospuesto; otras, en cambio, ya las está aplicando con firmeza.

Relacionado: ¿Colombia la sacó barata con los nuevos aranceles de Trump? Sectores que ganan y pierden.

El proceder de Trump recuerda un viejo debate de su primer mandato: ¿está aplicando de nuevo la llamada “teoría del loco” (madman theory, en inglés)?

Esta estrategia de política exterior se le atribuye principalmente al expresidente Richard Nixon y consiste en proyectar la imagen de un líder impredecible, capaz de tomar decisiones extremas, para infundir miedo e incertidumbre entre adversarios y aliados. La lógica es simple: si otros gobiernos creen que el mandatario podría hacer “cualquier cosa” —incluso algo drástico o irracional— actuarán con más cautela para no provocar una reacción desproporcionada.

Durante la guerra de Vietnam, Nixon utilizó esta táctica ordenando movimientos militares inesperados, como poner en máxima alerta las fuerzas nucleares, para presionar a la Unión Soviética y a Vietnam del Norte a negociar.

Ahora, medio siglo después, Trump parece reeditar esta estrategia. Este viernes firmó un decreto que impone aranceles de entre el 15 % y el 41 % a decenas de países, justificándolo como parte de su plan para “reestructurar el comercio mundial en beneficio de los trabajadores estadounidenses”.

El anuncio golpeó de inmediato a los mercados: el Dow Jones retrocedió 1,31 %, el S&P 500 cayó 1,55 % y el Nasdaq perdió 1,92 %. Las bolsas asiáticas y europeas también reportaron números rojos.

Los aranceles entrarán en vigor el próximo 7 de agosto, lo que abrió una carrera contrarreloj entre gobiernos para negociar excepciones o aplazamientos. México, por ejemplo, logró una prórroga de 90 días. Brasil, en cambio, fue uno de los más castigados: enfrentará un arancel adicional del 50 % como represalia por el juicio contra Jair Bolsonaro, uno de los aliados internacionales de Trump.

En octubre de 2024, durante la campaña que lo llevó de vuelta a la presidencia, Trump ya había advertido sobre sus planes: “El presidente Xi me respeta y sabe que estoy completamente loco”, dijo entonces, en referencia a su relación con el líder chino.

Mientras tanto, países como Sudáfrica, Canadá y Taiwán buscan reabrir conversaciones para evitar que la ofensiva arancelaria golpee sus economías.

La “teoría del loco” sigue viva y, al parecer, es la carta favorita de Trump para forzar negociaciones, generar temor y sostener su postura dura en el comercio global.

AFP

Vía El Español

El sector naval español suma una nueva innovación que podría marcar un antes y un después en la navegación sostenible. El ingeniero canario Juan Francisco Sarmiento Medina ha patentado E-Mast, un revolucionario mástil para yates capaz de generar energía limpia aprovechando el viento, las olas y las oscilaciones del propio casco de la embarcación.

Sarmiento, que comenzó a gestar la idea “en mitad de una tormenta” durante un viaje a Suecia, explica que todo surgió al detectar una vibración constante en un velero especial, el Dwinger. A partir de ahí, desarrolló un sistema que combina principios aerodinámicos, mareomotrices y electromagnéticos para convertir la estructura del mástil en un generador autosuficiente.

A diferencia de los aerogeneradores convencionales, E-Mast no utiliza aspas expuestas, sino que integra el sistema de generación dentro del propio mástil. Así se evita comprometer la seguridad, la estética y el rendimiento de la embarcación. Además, bajo la línea de flotación incorpora una quilla interna con perfil alar que, junto con las corrientes marinas, amplifica las oscilaciones para maximizar la producción energética.

La tecnología se basa en el principio de Faraday: una bobina y unos imanes transforman las vibraciones y movimientos en corriente eléctrica, incluso cuando el barco está fondeado o amarrado en puerto. Según su creador, E-Mast puede cubrir las necesidades energéticas de la embarcación y calentar agua aprovechando las pérdidas mecánicas.

Otra de sus novedades es la generación de un flujo interior de aire mediante un mástil secundario con aspas helicoidales. Este aire dirigido libera microburbujas bajo el casco, reduciendo la fricción y optimizando la eficiencia. Además, se está explorando la incorporación del efecto Magnus para añadir propulsión y mejorar aún más el rendimiento.

Aunque diseñado inicialmente para veleros de recreo, E-Mast tiene aplicaciones potenciales en drones marinos sumergibles, al poder generar energía estructural de forma silenciosa y sin hélices ni estela detectable. “Puede producir la energía necesaria para transmitir datos y operar de forma autosuficiente”, señala Sarmiento.

Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de validación técnica y busca patrocinadores que permitan realizar pruebas reales en mar abierto y avanzar hacia su fabricación a escala. Para su inventor, este desarrollo representa “la próxima generación de yates”, comparándolo con el salto del coche diésel al eléctrico: “Pero aún más, porque un coche eléctrico no puede generar por sí solo toda su energía”.

Con esta idea pionera, el ingeniero canario suma un hito más a la transformación del sector naval, junto a otras innovaciones como el primer barco español propulsado por hidrógeno o las hélices plegables generadoras de energía. Un paso más hacia una navegación limpia, autosuficiente y libre de combustibles fósiles.

Alemania se encamina a ejecutar un ambicioso plan de rearme que podría convertir a sus fuerzas armadas en la principal potencia militar convencional del continente. Según reveló Reuters, Berlín planea una campaña de compras militares valorada en decenas de miles de millones de euros, que incluye la adquisición de 20 cazas Eurofighter, hasta 3.000 vehículos blindados Boxer y alrededor de 3.500 vehículos de combate de infantería Patria.

Esta modernización es impulsada por el canciller Friedrich Merz, decidido a reducir la dependencia de Estados Unidos y asumir un papel más protagónico en la seguridad regional europea. Para ello, Merz consiguió este año el respaldo del Parlamento para eximir al presupuesto de defensa de las restricciones de deuda establecidas en la Constitución, allanando el camino para un incremento histórico de la inversión militar.

El presupuesto en Defensa de Alemania alcanzará los 83.000 millones de euros en 2026, 20.000 millones más que el monto previsto para este año. Solo el lote de Eurofighter supondrá entre 4.000 y 5.000 millones de euros, mientras que los blindados Boxer, fabricados por KNDS y Rheinmetall, costarían alrededor de 10.000 millones. Por su parte, los Patria de origen finlandés requerirán una inversión cercana a los 7.000 millones, con entregas previstas durante la próxima década.

El plan también contempla la compra de nuevos sistemas de defensa aérea IRIS-T y varios cientos de sistemas antidrones SkyRanger, aunque aún no se conocen los montos exactos de estas adquisiciones. Medios como Bloomberg han dado cuenta de este paquete de modernización, con algunas diferencias en los detalles financieros.

Con estas medidas, Berlín pretende cumplir rápidamente con la nueva meta de la OTAN, que insta a destinar el 3,5% del PIB a defensa para 2029, un objetivo que hoy pocos países de la Alianza alcanzan.

El rearme alemán llega tras años de recortes presupuestarios que dejaron a la Bundeswehr en una situación crítica. De hecho, tras el inicio de la invasión rusa a Ucrania, el propio jefe del Ejército admitió que las fuerzas alemanas estaban “prácticamente desarmadas”.

La decisión de Merz marca un giro de fondo en la política de seguridad de Alemania y envía un mensaje claro al resto de Europa: Berlín está dispuesto a ejercer un liderazgo militar acorde a su peso económico.

AFP

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top