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Es lo que es

DBuford

Vía Clarin

Lionel Messi volvió a escribir su nombre en lo más alto de la historia del fútbol. Gracias al doblete convertido el pasado sábado en la victoria de Inter Miami 5-1 frente a New York Red Bulls por la MLS, el capitán argentino superó a Cristiano Ronaldo como el máximo goleador de todos los tiempos sin contar los goles de penal.

Con estos dos tantos, Messi alcanzó los 764 goles sin penales, uno más que Cristiano Ronaldo, y lo hizo además en 167 partidos menos. A sus 38 años, el campeón del mundo lidera también en promedio de gol por partido (0,78 frente a 0,73 de CR7), en minutos necesarios para marcar (105′ frente a 112′) y en efectividad de remates (5,36 disparos por gol frente a 6,53). Además, suma 386 asistencias y es el futbolista con más títulos ganados en la historia (48).

El argentino fue decisivo en Nueva Jersey, donde completó una actuación magistral: una asistencia brillante, otro pase clave y dos goles para consolidarse como máximo artillero de la MLS con 18 goles en 18 partidos, sin haber descansado un solo minuto.

La carrera hacia los 1.000 goles
La histórica rivalidad entre Messi y Cristiano Ronaldo sigue viva. Con este nuevo récord, ambos mantienen su silenciosa carrera por convertirse en los primeros jugadores en alcanzar los 1.000 goles oficiales como profesionales.

Cristiano Ronaldo, de 40 años, suma actualmente 938 goles en 1.281 partidos, con un promedio de un gol cada 112 minutos. De mantener este ritmo, podría celebrar su gol mil alrededor del primer trimestre de 2027, cuando supere los 42 años.

Messi, por su parte, alcanzó los 874 goles en 1.114 partidos, anotando cada 105 minutos. Según su promedio de 52 partidos por temporada, necesitaría algo más de tres años para llegar al ansiado gol número mil.

Así, dos de los jugadores más icónicos de este siglo siguen rompiendo récords y desafiando límites, alimentando una rivalidad que ya es leyenda.

Vía La República

La inteligencia artificial (IA) continúa revolucionando el mundo laboral, generando preocupación sobre el reemplazo de ciertos empleos por tecnologías automatizadas. Sin embargo, un estudio reciente realizado por Esquimoz identifica cuáles son los trabajos con menor riesgo de ser sustituidos por la IA, destacando profesiones que requieren alta interacción humana y toma de decisiones complejas.

Según el análisis, técnicos médicos de emergencia, trabajadores sociales en salud, abogados y gerentes de servicios médicos se encuentran entre las ocupaciones más resilientes frente al avance tecnológico. Estos roles combinan una interacción pública intensa con baja probabilidad de automatización y alta capacidad de resistencia a la IA.

El estudio mide tres variables clave: la interacción pública, el riesgo de automatización y el puntaje de resistencia a la IA. Por ejemplo, los técnicos médicos de emergencia alcanzan un 100% de interacción pública, apenas un 7% de riesgo de reemplazo y un puntaje perfecto de 100 en resistencia. Los trabajadores sociales en salud también registran altos niveles, con un 100% de interacción, 11% de riesgo y 98 puntos en resistencia. Los abogados presentan un 100% de interacción pública, 29% de riesgo y 86 puntos en resistencia.

Además, destacan otras profesiones con alta resistencia, como gerentes de servicios médicos y de salud (82 puntos), supervisores de primera línea en construcción y extracción (80 puntos), gerentes de recursos humanos (78 puntos), gerentes generales y de operaciones (70 puntos), trabajadores de mantenimiento (65 puntos), supervisores de primera línea (62 puntos) y especialistas en formación y desarrollo (60 puntos).

El informe subraya que los puestos de liderazgo siguen siendo los más difíciles de automatizar. Los gerentes de recursos humanos y los líderes en operaciones de construcción, por ejemplo, requieren habilidades estratégicas, criterio y coordinación de equipos que la IA aún no puede replicar.

En un contexto donde la inteligencia artificial facilita procesos empresariales, pero también plantea desafíos para el empleo, esta investigación aporta claridad sobre las profesiones que mantienen su relevancia y valor en el mercado laboral.

Vía DDC

En medio del colapso integral que vive la sociedad cubana, la desindustrialización se consolida como “el componente de más difícil solución de la crisis económica estructural”, según advirtió el economista Pedro Monreal. A través de su cuenta en X (antes Twitter), Monreal señaló que “sencillamente, el país perdió su ‘espinazo’ manufacturero”, lo que compromete severamente la posibilidad de recuperación y desarrollo.

Mientras la propaganda oficial insiste en narrativas triunfalistas, la realidad muestra que Cuba ha perdido la capacidad de generar los encadenamientos productivos básicos para sostener su economía. “La industria de bienes intermedios está por el suelo y la de bienes de capital, evaporada”, explicó el especialista.

Monreal atribuye esta crisis a la fractura del modelo de inserción de la etapa soviética, que provocó la descapitalización y obsolescencia de buena parte de la planta industrial, un deterioro agravado tras la implementación del llamado ‘ordenamiento’. La industria azucarera es, según sus palabras, “el mayor dislate de política industrial en la historia de Cuba” y prácticamente ha desaparecido.

La consecuencia directa de esta desindustrialización es visible en la pérdida de insumos para la producción agropecuaria. “El índice físico industrial en 2024 fue menor al de hace 35 años, incluso inferior a los niveles registrados en el fondo del Período Especial”, detalló.

La crisis avanza en un círculo vicioso: la caída de la industria afecta a la agricultura, y la crisis agropecuaria, a su vez, limita la oferta de insumos para la industria alimentaria, que hoy opera a una cuarta parte de su capacidad en 1989.

A pesar del discurso oficial de “recuperar capacidades industriales no utilizadas”, Monreal sostiene que la obsolescencia material (“hierros viejos”) y tecnológica (operación subestándar) implican inversiones multimillonarias para revertirse, pero no existe un programa creíble de reindustrialización. “Ni siquiera la industria cuenta con algo parecido a la hoja de parra de las 63 medidas de la agricultura, que han demostrado ser ineficaces”, lamentó.

La gravedad de la situación quedó expuesta esta semana cuando los ministros cubanos, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, admitieron públicamente nuevos incumplimientos de los planes de producción. La única rama industrial que logró cumplir su meta en el primer semestre de 2025 fue la cervecera, con un 107% de cumplimiento, según informó el ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz.

Por contraste, la industria azucarera —símbolo histórico de la economía cubana— cerrará 2025 con una producción de azúcar en bruto inferior a 200.000 toneladas métricas, la cifra más baja desde el siglo XIX, confirmando la magnitud del desastre productivo.

 Frente al hotel cinco estrellas Gran Muthu Habana, edificio de 27 pisos de capital indio erigido frente al mar, dos cubanos voltean un contenedor de basura en busca de algo de valor antes de que salga el sol.

Uno de ellos, José, tiene 56 años. Viaja cada vez que puede a la capital desde Guanajay (Artemisa, 50 kilómetros al suroeste) para recolectar lo que pueda pidiendo dinero y comida a yumas (extranjeros) o cubanos de alto poder adquisitivo –»los que tienen carros modernos»– que encuentra.

Su lucha diaria por la supervivencia es parte de un relieve cada vez más notable en las calles y que esta semana puso en el centro de la polémica a la ahora exministra del Trabajo.

Marta Elena Feitó, quien estaba al frente de la cartera desde 2019, sostuvo el lunes en el Parlamento que no existían mendigos en Cuba sino gente «disfrazada» que se buscaba una «vida fácil». E invitó a la gente a no bajar la ventanilla del coche para darles dinero.

Veinticuatro horas después, el presidente Miguel Díaz-Canel reprobó sus palabras y para el final del día la dirigente renunció al cargo.

Los años de crisis económica cronificada han dejado tras de sí un país con una visible desigualdad y con más gente en el desamparo, según coincidieron expertos consultados por EFE.

Crisis y desigualdad en Cuba

Los datos públicos sobre la desigualdad, así como de la mendicidad, son limitados. Aunque sí que son palpables tras cinco años de crisis con una caída acumulada del PIB del 11 %, una inflación que ha triplicado los precios en cuatro años y salarios claramente por debajo del costo de vida.

El coeficiente de Gini, el principal indicador de desigualdad social, ha pasado del 0,25 (sobre un máximo de 1) en 1989 a estar entre el 0,4 y el 0,5 en la actualidad, según los conservadores cálculos oficiales, lo que situaría a Cuba en la media de los países latinoamericanos.

De acuerdo con el Gobierno, en la isla hay más de 310.000 personas (cerca de 3 % de la población) en «situación de vulnerabilidad». De ellas, unas 3.600 han sido identificadas como «deambulantes» (sin techo o en situación de calle) entre los años 2014 y 2023.

El oficialismo suele atribuir como principal causa de esta crisis las sanciones de Estados Unidos, además de los efectos de la pandemia.

Reformas ineficaces

Sin embargo, los expertos consultados agregan a la fórmula las últimas reformas económicas (sobre todo la unificación monetaria de 2021) y decisiones polémicas recientes como la dolarización parcial del país.

«El ajuste macroeconómico que se ha venido aplicando en Cuba es profundamente asimétrico. Los costos de la inflación, de la devaluación continua del peso (CUP) en el mercado informal y de los incrementos de precios regulados han recaído desproporcionadamente sobre quienes dependen de ingresos fijos en CUP», subraya a EFE el economista cubano Pavel Vidal.

En ese mismo sentido, el también economista Mauricio de Miranda agrega que «los únicos ‘ganadores’ [de la crisis] son aquellos que han podido dolarizar sus ingresos a partir de actividades económicas privadas».

«Entonces, por supuesto que los jubilados y los trabajadores estatales son los grandes perdedores porque sus ingresos reales se han contraído sistemática y significativamente en los últimos años», remacha.

Entre 2021 y 2024 el sueldo medio real ajustado a la inflación cayó un 33,5 %, según estimaciones del experto cubano Pedro Monreal, basadas en datos oficiales.

Costos políticos

La segunda pata de la polémica generada por Feitó, coinciden los expertos, es política.

Para el exdiplomático cubano Carlos Alzugaray, incluso con la renuncia de la funcionaria quedan «cabos sueltos».

Por un lado, destaca, está el papel del Parlamento: «Nadie se atrevió a decir nada ahí porque asumieron que esa era la política del Gobierno (…) Es decir, aceptaron lo que dijo la ministra a pesar de que, obviamente, era una barbaridad», asegura.

Tras la intervención de Feitó el pasado lunes, los diputados –todos los parlamentarios son militantes del Partido Comunista (PCC, único legal) o miembros de organizaciones afines– de la comisión parlamentaria aplaudieron.

Desconexión con la realidad cubana

El segundo cabo suelto, continúa Alzugaray, es hasta qué punto la posición de la funcionaria, quien es también integrante del Comité Central del PCC, ha sido compartida por otros dirigentes del partido único de puertas hacia dentro.

«Ella es miembro del Comité Central. ¿No dijo nunca eso en el Comité Central? ¿Cómo es posible que tenga esas ideas y no lo dijera en una reunión del Comité o del Consejo de Ministros? ¿Es la primera vez que lo dice? Porque, además, fue una cosa elaborada, no un comentario que se le fue. Esto fue un PowerPoint, con una explicación…», apunta.

La investigadora cubana Hilda Landrove también hace énfasis en ese punto.

«La ministra no se mandaba sola. Los planes que un ministro designa para su ministerio en Cuba no son planes que hace exclusivamente. Esas son decisiones colegiadas en el Consejo de Ministros de acuerdo con una serie de principios que determina el Comité Central del PCC», sostiene en entrevista con EFE.

En su reprimenda a Feitó, Díaz-Canel señaló que «desde el partido y desde el Gobierno» no se puede «actuar con soberbia ni prepotencia», ni estar «desconectados de las realidades» del país.

EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, deberá hacer pública la identidad de las personas que lo acompañaron en al menos 122 vuelos realizados en aeronaves oficiales del Estado, tras una resolución firme del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG).

Pese a la negativa reiterada de Presidencia a proporcionar esta información —que incluso llegó a calificar como «abusiva»—, la resolución 2025-0765 del CTBG, emitida el pasado 20 de junio y conocida por El Debate, obliga a Moncloa a detallar quiénes viajaron junto a Sánchez entre 2022 y 2024.

Esta exigencia surge en medio de sospechas de que algunos de los pasajeros pudieran estar implicados en tramas de corrupción que actualmente cercan al Gobierno. Distintas informaciones apuntan a la posible presencia de empresarios investigados —como en la conocida trama Koldo— en desplazamientos como el viaje a Argelia, uno de los destinos de los vuelos oficiales del presidente.

La Presidencia del Gobierno, sin embargo, se ha limitado hasta ahora a entregar un escueto listado con fechas y destinos, sin informar del motivo de cada desplazamiento ni de la identidad de los acompañantes. Tampoco ha detallado los costes ni los días de duración de cada viaje, remitiendo únicamente a la agenda pública del presidente.

En total, Moncloa reconoce 122 vuelos en aeronaves oficiales con destinos tan diversos como Marruecos, Bruselas, Egipto, Estados Unidos o República Dominicana, sin aportar más detalles sobre quiénes subieron al Falcon. Además, insiste en que no abona pagos específicos al Ministerio de Defensa por el uso de estos aviones.

Desde su llegada al poder en 2018, Pedro Sánchez ha sido señalado en varias ocasiones por el uso de recursos públicos para fines presuntamente privados. Uno de los primeros episodios polémicos fue su viaje a Castellón, acompañado de su esposa, que incluyó una controvertida asistencia a un concierto musical.

Con esta resolución, la opacidad que rodea los vuelos del Falcon y la composición de las comitivas presidenciales queda seriamente cuestionada. El Consejo de Transparencia recuerda en su dictamen que conocer esta información contribuye «de manera clara y directa al control de la actividad pública» de los representantes del Estado.

El Gobierno dispone ahora de un plazo para cumplir con la instrucción y detallar, uno por uno, quiénes se han beneficiado de volar junto al presidente.

Termino de leer el libro «Orbán contra Soros», del escritor Gábor Fodor (Editorial Homo Legens, España, 2025). Se trata de un texto ameno, informativo y fácil de leer, que explica el enfrentamiento que ha habido durante cuatro décadas entre dos húngaros muy diferentes, Viktor Orbán y el multimillonario George Soros. 

Fodor relata que, en el año 1992, en una reunión que sostuvieron en Nueva York, Soros ofreció darle dinero a Orbán para financiar su carrera política. Pero Viktor se dio cuenta que la propuesta conllevaba una subordinación a Soros, por lo cual le respondió: “Tenemos tanto éxito que estamos rebosantes de dinero, lo tenemos todo, no necesitamos ni un céntimo”. 

Orbán luego les dijo a sus compañeros de partido “lo más importante en la política es la autonomía. Cualquiera que renuncie a esto está renunciando a sí mismo”. Fodor añade, “Viktor también sabía a ciencia cierta que, tras la tentación neoyorkina, Soros le había incluido en su lista de enemigos”.

Fodor afirma: «Tras el enfrentamiento entre Viktor y Soros subyace un conflicto fundamental de profundidad antropológica y -por ende- metafísica. Por lo tanto, el conflicto entre ambos es insalvable» (pág. 67).

En efecto, el libro expone que este choque es producto de dos formas de pensar diametralmente opuestas: Orbán promueve la cosmovisión cristiana; defiende la soberanía y la identidad nacional frente al globalismo; protege la vida frente al aborto; rechaza la migración ilegal descontrolada y resguarda a la familia, amenazada por la ideología de género. 

Por su parte, Soros promueve -y financia- una concepción materialista del hombre; el aborto y la reducción “poblacional; la ideología LGBTQ; el multiculturalismo; la eliminación de las fronteras; la existencia de un gobierno supranacional y las tesis de una supuesta catástrofe climática.

El libro detalla cómo, después de la caída del muro de Berlín, Soros quiso controlar los procesos políticos que se desarrollaron en los países que estaban detrás de la Cortina de Hierro, entre ellos, Hungría, y expone quiénes se opusieron a su proyecto, entre quienes figura Viktor Orbán.

Según Fodor, en 1992 todo presagiaba que Orbán se convertiría en el primer ministro de Hungría, puesto que contaba con un 40 por ciento de popularidad, pero la campaña de calumnias orquestada por Soros hizo que ese apoyo se derrumbara a tan solo 7 por ciento. «El joven y talentoso Viktor, otrora tan elogiado por la prensa, se había convertido en un diablo con patas de cabra… porque era un dictador y porque era un antisemita» (pág. 77).

Sin embargo, Orbán no se amedrentó. En 1998 ganó las elecciones. «Tenía 34 años… Viktor es el primer ministro más joven de toda Europa. Ha cosechado una victoria asombrosa, arrasando en todo el país, ganándose al electorado húngaro pueblo por pueblo» (pág. 87).

Gábor Fodor presenta, de hecho, dos biografías en un solo libro, porque profundiza en el pasado de ambos, sus respectivos orígenes, sus motivaciones, sus triunfos y derrotas, y, lo más relevante, sus filosofías de vida, las cuales, como queda dicho, no podrían ser más disímiles.

La lucha entre estos dos personajes no ha terminado, al contrario, está en pleno desarrollo. La visión de Soros está encarnada actualmente en la Comisión Europea, así como en los partidos políticos de izquierda; mientras que la de Orbán está representada por un creciente movimiento popular de los que están cansados de la inseguridad, de la migración ilegal, del pacto verde y de la sexualización de sus hijos en las escuelas.

(*) Escritor venezolano. Exprisionero político. Experto en el Foro de Sao Paulo. Asesor del Centro de Derechos Fundamentales de Hungría.

Por Ludmila Vinogradroff en ABC

Casi un año después de las elecciones del pasado 28 de julio, la líder opositora subraya a ABC, desde su escondite, que ya se sabe «a quién sirve» Zapatero, pese a presentarse como «interlocutor» entre Maduro y los partidos democráticos

Aun estando oculta en algún lugar de Caracas por la persecución a la que el régimen chavista la somete desde hace un año, María Corina Machado no descansa ni un minuto. Pese al encierro forzoso entre cuatro paredes, esta líder opositora, de 57 años, despacha como una hiperactiva ejecutiva, dirigiendo un movimiento libertario que le ha merecido numerosos reconocimientos y premios internacionales.

Concede la entrevista a ABC desde su trinchera clandestina, donde organiza la resistencia, los planes del futuro Gobierno y sus contactos con jefes de Estado aliados, disidentes y militares institucionales, además de impulsar negociaciones para la salida del régimen chavista.

—¿Cómo se encuentra en estos momentos? Casi un año después de las elecciones del 28 de julio, se ha quedado sola, sin sus seres queridos, ¿cuál es el precio que está pagando por liderar esta lucha por la libertad y la democracia en Venezuela?

—Es duro, efectivamente, estar absolutamente aislada durante casi un año, no poder tocar, besar, mirar a los ojos directamente a una persona, pero yo no me siento sola, porque sabemos que hay un país entero que acompaña esta lucha y que cada día son más incluso los ciudadanos demócratas alrededor del mundo que entienden claramente lo que está en juego en Venezuela.

—¿A qué dedica su tiempo?

—Estas circunstancias me han permitido concentrarme exclusivamente en una cosa y es hacer valer el mandato inmenso, extraordinario, del 28 de julio del año pasado y terminar de sacar al régimen del poder, lo cual va a ocurrir. Antes o después va a ocurrir. Y cada día que pasa, nosotros avanzamos en territorio y el régimen retrocede.

—Un año después de las elecciones del 28 de julio, ¿qué ha cambiado?

—Muchas cosas han cambiado en el mundo, también en Venezuela. Y esa es la pregunta central. Cómo estábamos los venezolanos el 28 de julio y cómo estamos hoy.

—La escuchamos.

—Esto hay que verlo con la total y absoluta objetividad, de manera descarnada. El 28 de julio hubo un país que se rebeló frente a una tiranía que arriesgó todo y que demostró una capacidad de organización inédita, hasta el extremo de que sorprendimos a un régimen que tenía prevista una nueva farsa. Algunos con muy buena fe y entusiasmo, y otros a pesar de sí mismos, tuvieron que reconocer la victoria de Edmundo González Urrutia y la derrota humillante que le dimos a Nicolás Maduro.

—¿Cómo les afectó la represión del régimen?

—La fuerte represión obviamente nos ha creado daños, pérdidas gigantes. Pero ellos mismos, aferrándose al poder a la fuerza, terminaron de hundirse, de abrir cada vez más un hueco y nos dedicamos en estos meses a que el mundo tomara nota de nuestra victoria y el fraude de Maduro, y colocar al régimen en ese rótulo de terrorismo de Estado, crímenes de lesa humanidad y jefes de una empresa criminal.

—¿A qué precio?

—Esto lo hemos logrado gracias al sacrificio y a la valentía inmensa de presos y perseguidos políticos, de los familiares de las víctimas, de los defensores de los derechos humanos y de periodistas que en su mayoría están fuera del país, porque los que están aquí casi no se atreven a hablar. Le han dicho la verdad al mundo.

—¿Cuántos presos políticos hay?

—Hoy Venezuela tiene 934 presos políticos, incluyendo adolescentes entre ellos. Por haber dicho la verdad, por haber defendido nuestra soberanía popular.

—¿Maduro todavía tiene gente que le apoya?

—Acabamos de ver el 25 de mayo donde hicieron una farsa electoral para enterrar el 28 de julio, donde amenazaron a los empleados públicos que le quitaban sus empleos, a los venezolanos más humildes que le quitaban sus bonos o sus bolsas de comidas y más del 87% del país desobedeciendo. Esto demuestra que tiene menos gente.

—¿Ve a Maduro aislado internacionalmente?

—Internacionalmente está más aislado que nunca. Sus aliados son Siria, Irán, Rusia, Cuba, China. Porque tiene menos plata que hace un año. Porque finalmente se ha entendido que, como estructura criminal, hay que cerrarle las fuentes de financiación transcontinental con los grupos criminales y los ingresos por petróleo, oro y contrabando, el oro de sangre, por narcotráfico, están siendo cada vez más cercados.

—¿En lo interno, qué le queda a Maduro?

—Las tensiones y fricciones se sienten y se profundizan en esa estructura militar y de negocios y de mucha plata y corrupción, que es lo único que le queda a Maduro. Así que mucho ha cambiado para el régimen, y para peor cada día que pasa. Por el contrario, los venezolanos sabemos que esto es una lucha existencial, es una lucha espiritual.

—¿Cómo se organizan en esas condiciones adversas?

—En este nuevo contexto hay que organizarse de nuevas maneras y a eso es que estamos abocados. Ocupamos un territorio, no hemos permitido que sus presiones nos hagan retroceder y, por el contrario, quienes están retrocediendo son ellos.

—Este año apenas ha habido protestas y movilizaciones. ¿Se ha resignado Venezuela al chavismo y a Maduro?, ¿Está la gente decepcionada tras el esfuerzo de hace un año?

—Nadie se resigna al hambre, a la miseria, al terror, a la familia separada, a tus hijos secuestrados. Quien piense eso no entiende nada, se está quedando en esa cortina de hierro que el régimen trata de imponer sobre Venezuela. Pero lo que está ocurriendo debajo de esa gran máscara es un país en efervescencia. ¿Cómo que no hay protesta? ¿Cómo que no hay organización? Lo que pasa es que todo el que medio levanta la voz termina preso. Saben que este proceso que ellos representan, este sistema, es inviable e insostenible y se está hundiendo. Y creyeron que, a punta de violencia y de mentira, nos iban a hacer retroceder y que nos íbamos a rendir, y ha pasado todo lo contrario. Ah, que hay algunos que se han quebrado, algunos que se han resignado, que hay operadores alrededor del mundo, incluyendo en España que están buscando que esta enorme gesta fracase. Sin lugar a dudas. ¿Por qué?, porque hay mucha plata. Hay mucho dinero que se está haciendo a costa del hambre de los venezolanos.

—¿Qué le parece la actitud que el Gobierno de España toma con el régimen de Maduro?

—Lamentable pero no sorprendente. Por supuesto, lo ético, lo lógico y lo políticamente procedente sería una posición firme y una presión dura desde el Gobierno español ante los crímenes de Maduro, porque aquí ya no hay excusas. Todo el mundo sabe que Maduro es la cabeza de una estructura del crimen mundial. La propia Comisión Interamericana de los Derechos Humanos lo ha calificado como terrorismo de Estado. Las Naciones Unidas como crímenes de lesa humanidad. Desde luego, había esperado que España asumiera el liderazgo en la lucha por el respeto a los derechos humanos y la democracia en Venezuela  , no solamente en Europa, en el mundo entero. Pero no lo hicieron. La historia los juzgará. Afortunadamente, otros países europeos sí lo han hecho. Quiero dejar esto claro. Con o sin el apoyo firme de un determinado gobierno, nosotros vamos a liberar a Venezuela, Maduro va a salir del poder, no solo porque fue el mandato de los ciudadanos, ejerciendo la soberanía popular que lo derrotamos por paliza con los votos, sino porque esta es una lucha existencial y espiritual. Es nuestro derecho de vivir con dignidad, en libertad, y además es la determinación de los venezolanos que vamos a unir a nuestras familias, que vamos a traer a nuestros hijos de vuelta a casa. Y la historia juzgará implacablemente.

—¿Está Zapatero blanqueando a Maduro? Si es así, ¿por qué cree que lo hace? ¿Tiene intereses económicos?

— El señor Zapatero, durante un largo tiempo, logró presentarse como «imparcial» en el conflicto venezolano  . Él decía en ese entonces que eso le permitía ser un interlocutor del régimen de Maduro. Pues ya hemos entendido qué tipo de interlocución tenía y a quién le servía. En primer lugar, negociar con secuestradores sin cuestionar sus crímenes es una manera de avalarlos y, en segundo lugar, gestionar intereses particulares bajo la mesa, utilizando seres humanos como fichas de cambio, es algo abominable. Como le he dicho, la historia juzgará y será implacable. El pueblo venezolano ya lo ha sido con estos personajes y, cuando esto se sepa, que se sabrá, no tengo duda de que el pueblo español también lo será.

—¿Sospecha que los últimos escándalos de corrupción que han estallado en España, con el exministro Ábalos como protagonista, tengan ramificaciones en Venezuela? Algunos medios ya han apuntado que se investigan supuestos sobornos para hacer negocios petroleros en Venezuela.

—Y no me extrañaría que de otros tipos también. Del lado del régimen de Maduro, por supuesto que ha hecho negocios con medio mundo y, cuando todo se sepa, les puedo asegurar que el mundo va a estar impactado con el tamaño y la magnitud del desfalco, con la perversión del saqueo a Venezuela. Créame, esto va a ser el robo más grande de la historia… Pensar que el país con las reservas petroleras más grande del mundo, con gas, oro, minerales, y tiene a su población muriendo de hambre y un tercio ha huido del país… Así que estos «escándalos de corrupción» en Venezuela representan vidas humanas destruidas, miles de presos políticos y perseguidos.  Todos estos corruptos se han hecho cómplices de una estructura criminal mafiosa y ellos lo saben. Y ese es el asunto: cuando te haces parte de la mafia, ¿cómo sales de ella? Así que esto no es casualidad, la miseria de un país tan rico como Venezuela. Todos estos recursos han sido utilizados durante 26 años para hacer negocios sucios, para corromper a decenas de gobiernos alrededor del mundo, y por eso ha costado tanto demostrar lo evidente. Este es un régimen que ha extorsionado, que amenaza, que corrompe dentro y fuera, y por eso son tantos los cómplices que han callado pero que ahora comenzarán a hablar.

—¿Qué cree que hay detrás del caso de Delcy Rodríguez cuando aterrizó en España con maletas que no pasaron los controles del aeropuerto de Barajas y se reunió con Ábalos?

—A mí me resulta inconcebible que una persona sancionada por la Unión Europea pueda aterrizar como si nada en territorio europeo y además hacerlo de una manera tan oscura con ese nivel de complicidad. Y tampoco se entiende. Bueno, ahora sí se comienza a entender la cantidad de versiones que han surgido al respecto. Lo que yo sí les puedo asegurar es que, donde esté la señora Delcy Rodríguez, el único fin es defender sus intereses y los del sistema criminal.  No tengo duda de que al final la verdad se sabrá y la justicia se impondrá en España y Venezuela.

—Conocemos la vinculación con Venezuela de los líderes de Podemos, como Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero. ¿Sabe usted si los socios del Gobierno, como Yolanda Díaz, de Sumar, u otros líderes de ese partido y del PSOE tienen negocios o contactos estrechos con el régimen de Maduro?

—La verdad es que no conozco ese nivel de detalles y no puedo especular por más que haya indicios tremendamente preocupantes. Como venezolana, lo que sí puedo decir es cómo a ciertos sectores les es tan fácil lavarle la cara y justificar al chavismo, pero se niegan a ver el dolor y solidarizarse con la voluntad de un pueblo que no solamente se expresó en las urnas, sino que está siendo diezmado, perseguido. Niños que crecen con hambre, que van a la escuela dos días a la semana, maestros que ganan un dólar al día. Frente a ese dolor e injusticia de la que tanto han hecho alarde, miran para otra parte. Para mí, está claro que individuos como el señor Iglesias y el señor Monedero se han involucrado activamente para avalar y promover regímenes criminales como el de Maduro en varios países de América Latina.  Ha sido un gran negocio para ellos y una tragedia para la gente.

—¿Qué más puede hacer la comunidad internacional para que la democracia llegue a Venezuela?

—Creo que la comunidad internacional puede hacer muchísimo más. Yo puedo entender que hay conflictos que se suceden unos tras otros en el mundo, pero hay que entender que lo que está pasando en Ucrania o en Oriente Próximo está profundamente relacionado con lo que ocurre en Venezuela. Maduro es el gran aliado de Putin y del régimen iraní. Es quien ha abierto las puertas de América Latina. Y han usado Venezuela como su territorio, su santuario.

—¿Cómo ve la relación de Estados Unidos con Venezuela, en la que parece que priman los intereses económicos y particulares de Donald Trump? ¿Mantiene algún tipo de contacto con la administración de Estados Unidos, especialmente con el secretario de Estado, Marco Rubio?

—Absolutamente, tenemos las mejores relaciones permanentes, continuas y totalmente alineadas. Nunca ha habido una administración que esté tan clara, tan informada sobre la naturaleza del régimen criminal y un secretario de Estado que esté tan informado y consciente de las amenazas que hay sobre la región y desde Venezuela a la seguridad del hemisferio. Yo no puedo creer que alguien diga que priman los intereses económicos cuando es esta administración la que decidió limitar y cancelar unas licencias que permitían por la vía de operaciones petroleras que le llegara recursos al régimen que usaban para corrupción, represión y terror. Que ha sido esta administración la que ha dicho que se trata de una estructura criminal donde el cartel de los Soles está liado con el Tren de Aragua. Declararon el Tren de Aragua una organización terrorista y han dicho claramente que el jefe es Nicolás Maduro. Y que está llevando adelante operaciones antinarcóticos y anticorrupción de enorme envergadura en la región.

—¿Tiene datos de la salida de venezolanos y la detención de opositores desde el 28 de julio, usted vaticinaba que serían tres millones de venezolanos si Maduro continuaba en el poder?

—Desafortunadamente, tanto Colombia como Brasil, que son los destinos, los caminos fundamentales por los cuales huyen los venezolanos, dejaron de presentar públicamente las cifras oficiales. Por lo tanto, lo que tenemos son estimados. Son cifras verdaderamente aterradoras. Lo que yo sí puedo decir con certeza, en el instante que saquemos a Maduro, van a ser millones los venezolanos que van a regresar.

—¿Estaría dispuesta a amnistiar a Maduro y darle garantías a su círculo a cambio de que dejaran el poder y hubiera una transición democrática a pesar de la recompensa de 25 millones de dólares que Estados Unidos ofrece por él y de la investigación del Tribunal Penal Internacional?

—Hemos ofrecido una negociación para la salida de Maduro, empezando por el reconocimiento del 28 de julio y de que habrá justicia. Que ello implica dar garantías, ofrecer incentivos a los efectos de facilitar la salida, evidentemente. Pero eso será objeto de lo que se discutirá en el escenario de que se dé una mesa de negociación para la salida del régimen. Con lo cual hemos dicho que estamos de acuerdo. Ahora bien, si el régimen se niega a un proceso de negociación, pues saldrá sin negociación, pero van a salir.

Por Benjamín Tripier

La técnica de tormenta de Ideas (brainstorming), se centra en generar la mayor cantidad de posibilidades, donde, en la fase inicial de generación de ideas, se prioriza la cantidad y variedad por sobre la calidad. El objetivo principal es estimular la creatividad y la colaboración en grupo para encontrar soluciones a un problema, o, en nuestro caso, tratar de identificar los puntos ciegos que nos lleven a entender cómo es que aun el chavismo sigue en el poder, cuando todos los indicadores muestran que ya deberían haber entregado.

Es fundamental abordar la situación desde múltiples dimensiones, en la consciencia de que, en nuestro caso, seguramente nos pasearemos por escenarios que ya hemos revisado una y otra vez, repitiéndonos y reconfirmándonos tanto las debilidades estructurales del país, como las estrategias del chavismo y la dinámica de la oposición y la comunidad internacional. Pero eso es parte del ejercicio, siempre buscando el ángulo que seguramente hemos pasado por alto.

El cual, seguramente, no será ni tan claro ni tan visible, porque de otra manera, ya lo habríamos identificado. De allí la importancia de la referencia a “puntos ciegos” (blindspots) que simulan al conductor de un vehículo quien, a través de su sistema de espejos retrovisores, no alcanza a cubrir todo el espectro de actividad que va ocurriendo detrás de él; los que no vemos son los espacios que llamamos puntos ciegos.

Que en nuestro caso venezolano pueden ser fuente de sorpresas, y, justamente de eso se trata la gerencia de situaciones: de evitarlas, y de aprovechar ese espacio para encontrar oportunidades que antes no habíamos visto… O que, si las habíamos visto, no las habíamos tomado en cuenta.

No hay que olvidar que las ventajas estratégicas no se encuentran en lo que todos vemos, sino en aquello que nosotros vemos, pero ellos no, y, lo más relevante, y la necesidad del ejercicio de brainstorming, que es trabajar en el espacio que ni ellos ni nosotros vemos… y, además, tratar de adivinar qué es lo que nosotros no vemos, pero ellos sí están viendo.

Para encarar un ejercicio de tormenta de ideas orientado a ampliar la variedad de explicaciones de por qué el chavismo se mantiene en el poder, a pesar de que «todos los indicadores dicen que ya deberían haber entregado», hay que identificar y analizar los factores multidimensionales que explican su permanencia, a pesar de la profunda crisis socioeconómica y política que atraviesa Venezuela.

Habrá que utilizar como guía y disparador de la “tormenta” preguntas tales: ¿cómo utiliza el gobierno el aparato estatal para mantener el control y suprimir la disidencia?, ¿qué papel juega la politización de sectores clave (como el eléctrico o Pdvsa) en la consolidación del poder?, ¿de qué manera las irregularidades electorales (renuncia masiva del CNE, nombramiento de nuevos rectores, inhabilitaciones, rechazo a la observación internacional) impiden una transferencia democrática del poder?, o ¿cómo afecta el comportamiento de las corporaciones sociales políticas, económicas y militares, como los alacranes, la dirigencia empresarial o la cúpula militar, respectivamente?

En esa línea, también hay que buscar explicaciones sobre cómo es que a «martillazos» avanzan, desde hace años, en temas que requieren el uso de «herramientas sofisticadas». El chavismo opera con un «martillo» para problemas que requieren unas «llaves especializadas», lo que implica una falta de capacidad técnica y de gestión para resolver la crisis de fondo, o una manera de hacer las cosas que no estamos apreciando en toda su dimensión.

Porque lo importante en este tipo de ejercicios es logar que las palabras, frases y conceptos que surgen sin darles estructura ni contexto, es posible que reflejen un fondo de inercias continuadas que al final nos ponen siempre en el mismo dilema dicotómico -o falsa dicotomía- como es un falso dilema que limita las opciones posibles, a menudo forzando a elegir entre dos extremos, cuando existen otras alternativas viables.

Porque uno debería preguntarse cómo es que logra el gobierno generar ingresos y distribuirlos para mantener un mínimo de estabilidad o control social; o cuál es el impacto real de los programas sociales (bonos, CLAP) en la lealtad o pasividad de la población, cómo administran las míseras «transferencias monetarias» y programas de distribución de alimentos. Porque no hay que olvidar que, en 2024, 76,6% de los hogares recibió al menos un bono temporal, con un valor promedio de 43,1 dólares al mes, y que la frecuencia de recepción de CLAP también aumentó… ¿estará allí la explicación de cómo es que siguen en el poder?

Sin embargo, estos bonos, que jamás han tenido como meta reducir la pobreza, son «regresivos», ya que los hogares no pobres reciben más que los pobres extremos, lo que en vez de ser una «política de remuneración» para la reducción de la pobreza, por el contrario, entre más pobre, más dependiente del bono y más obediente al gobierno.

La economía venezolana está «intrínsecamente destinada a alcanzar la grandeza», pero requiere una revitalización del sector eléctrico, porque como siempre les digo, el PIB de un país, es la generación eléctrica que tiene, o como en nuestro caso, la que no tiene.Pero, al mismo tiempo, también muestra unacapacidad de adaptación y búsqueda de mecanismos internos para manejar la actividad económica y lograr que el país se “mueva” aunque sea cada vez menos, y para cada vez menos gente.

O la pregunta de rigor de cómo maneja el gobierno las sanciones internacionales y la presión externa. ¿Son las alianzas con países como China, Rusia o Irán una estrategia efectiva para evadir o mitigar las sanciones? ¿Qué tan «impermeables» son las sanciones estadounidenses y qué impacto tienen realmente en la capacidad del gobierno para operar?

Es razonable pensar que ellos creen profundamente que se quedarán y por eso insisten en «renegociar la deuda, acceder a financiamiento, recibir inversiones» y «mostrar al mundo que todavía estamos allí», como el intento de acercamiento a China y los Brics+ para buscar financiamiento y un «contrapeso» a Estados Unidos.

Sin embargo, se señala que la relación con China «no funcionó» en el pasado, y ahora China necesita bajar su capacidad de compra de materias primas y no está «para darse el lujo de perder mercados» por violentar las sanciones a Venezuela. Porque hay que tener claridad en que las sanciones estadounidenses son «difíciles de levantar» y «podría ser, no solo muy lento, sino que hasta en términos concretos, nunca se lograra del todo».

Y los Brics+ no los dejaron entrar, con “bola negra” por parte de su otrora aliado Lula de Brasil. Hay que evaluar si al quedarse solos se debilitan o se fortalecen más… Corea del Norte, Cuba y Nicaragua son claros ejemplos de países aislados cuyos gobiernos se radicalizan y resisten desde esa esquina.

O cómo están tomando en el gobierno de facto la salida de empresas petroleras estadounidenses como Chevron, Halliburton, Schlumberger, Baker Hughes y Weatherford, que en la práctica significa una «pérdida de tecnología y experiencia especializada» y un «vacío técnico y operativo» que afectará la producción. Esto en un entorno en que las «soluciones de emergencia» con Irán, Rusia y China, que históricamente no han resultado en mejoras sustanciales, hoy ni siquiera están disponibles.

Y siguen apalancándose en la figura de Pdvsa cuya reputación se ha visto gravemente afectada por prácticas como «narcotráfico, lavado de dinero, tráfico de armas y vinculación con el terrorismo», además de mala gerencia y un endeudamiento gigantesco, lo que dificulta la búsqueda de socios internacionales legítimos. ¿Es que estamos asumiendo situaciones como esas con un sesgo conceptual que nos impide ver lo que no estamos viendo?

Y no solo se trata de lo que no vemos del lado de ellos, sino también de lo que no vemos del lado opositor. ¿Cuáles son las debilidades o divisiones dentro de la oposición que impiden una acción unificada y efectiva? o ¿cómo afecta la fatiga social y la emigración masiva la capacidad de la sociedad para ejercer presión por el cambio?

O preguntarnos si existe un mecanismo claro de la parte opositora para traducir el descontento popular en un cambio político. Porque la pobreza extrema afectó a «tres de cada cuatro venezolanos» en 2023, y la mayoría de la población sufre las consecuencias de una «gestión ineficiente y corrupta» del sector eléctrico. Hasta se podría decir que el crecimiento de la pobreza ha llegado a su «máximo posible» y se espera que regrese a 94% de pobres.

Porque la emigración ha sido masiva, generando preocupaciones y desafíos internacionales, dejando nuestra población en el orden de los 25 millones de habitantes, que es significativamente menor que las proyecciones de la ONU de 2015 (33,88 millones) … se nos fueron del país 9,1 millones de venezolanos.

También tenemos que procesar como un activo de primer orden el liderazgo de María Corina Machado que es varias veces superior al de Maduro, con un mínimo rechazo la primera, y con un rechazo cercano a 90%, el segundo. Bueno… y cómo estamos procesando ese tipo de información.

Por eso, con los resultados del ejercicio de brainstorming se recomienda a la dirigencia opositora hacer un análisis de escenarios y un modelo de riesgo y definir los límites del espacio opositor.

Lo anterior sin contar con la dirigencia empresarial que ya se ve que no será posible que hagan un «acto de constricción y entiendan que se están inmolando por una causa perdida». Habrá que pensar en nuevas organizaciones empresariales, porque, a menos que algo drástico ocurra, ya cayeron en manos del chavismo. Habrá que ver si ese es el enfoque, o si, debido al sesgo cultural, también allí hay algo que no estamos viendo.

La metáfora de «ver árboles y confundirse» en lugar de «el bosque en su conjunto» indica que pueden estar perdiendo la perspectiva de la inviabilidad económica y social general del país bajo el modelo actual, lo que afecta la formulación de estrategias efectivas.

Porque como en la corporación política y la militar, en la dirigencia empresarial, las cúpulas tienen un accionar y un pensamiento distinto al de las bases empresariales que siguen siendo la columna vertebral de la economía del país… Tanto las empresas formales, como las informales que representan la mitad de la actividad económica de Venezuela.

¿Quedó claro? Hay espacios que todavía la oposición tiene que identificar y conquistar para recién entonces comenzar a entender por qué es que, pese a todo, aún siguen ahí. Todo indica que no por mucho tiempo más, pero mientras tanto, y un día a la vez, pero siguen ahí.

Al analizar algunos de estos puntos en conjunto, la tormenta de ideas debería permitir una comprensión más profunda de la compleja interconexión de factores que explican la persistencia del chavismo, que va más allá de un simple análisis económico o político, que incluye elementos de control social, adaptabilidad interna, y la dinámica de las relaciones internacionales.

Ahora, para comprender los «puntos ciegos» que enfrenta la oposición y que, a pesar de los indicadores negativos, permiten que el chavismo siga en el poder, es fundamental revisar los supuestos y referencias críticas que ha ido manejando la oposición… La verdadera oposición, que es la liderada por María Corina Machado.

Hay que actualizar/fortalecer el uso de técnicas de análisis de escenarios y modelos de riesgo robustos para seguir enfrentando «con solidez» las «amenazas internas y externas» que se enfrentan todos los días de manera creciente. La represión brutal combinada con acciones de contrainteligencia, cambian todos los días y golpean física y emocionalmente a la gente.

Todo lo anterior se pone en evidencia cuando ciertos personajes que se autodenominan “opositores” actúan por fuera de las líneas emanadas del comando de María Corina Machado, y distraen del objetivo central con elecciones o cambios constitucionales, por el contrario, deben concentrar los esfuerzos en movimientos que los convenzan que tienen que irse. Y los ”opositores” que no están en esa línea, van quedando en descubierto, pero en el mientras tanto, son parte de las causas por las que aún siguen ahí, y no terminan de irse.

Se enfatiza que la oposición debe actuar «con o sin ayuda de los gringos», dando «pasos decisivos para recuperar la libertad» y sin «tibiezas». Esto puede indicar un punto ciego relacionado con la expectativa o sobreestimación de la capacidad de la presión internacional para forzar un cambio. Y allí es donde las sanciones estadounidenses cobran fuerza; porque no solo atacan al sistema de financiamiento de la represión, sino que persiguen en forma individual a los actores que mueven la maquinaria de la revolución.

Y allí es donde uno debe preguntarse si el manejo de la información sobre narcotráfico de estado, terrorismo y construcción de armas de destrucción masiva, se está enfocando desde el ángulo correcto y contando con la interlocución correcta; adentro y afuera de Venezuela.

Y también hay que revisar y actualizar en bases continuas la premisa de que la radicalización política «arrastrará a la radicalización económica» y «social», porque podríamos encontrarnos con un escenario de explosión social que forzaría a Edmundo González y María Corina Machado a asumir el gobierno para evitar una guerra civil.

Recomendaciones

  • Para el chavismo (que está de salida): debe reconocer que la realidad ya no se tapa con discursos; deben abrir la puerta a un acuerdo humanitario internacional, sin esperar nada a cambio, porque el tiempo de la negociación ya se agotó. Perdieron credibilidad, afuera y adentro; y si no tratan de salir por la puerta de la política, entregándole el gobierno a Edmundo González, lo hará la calle, porque la calle ya perdió el miedo.
  • Para el liderazgo opositor (bajo María Corina Machado): dejar de esperar que el poder caiga como fruta madura, e impulsar su salida desde abajo, con hechos y presencia en calle, sin obsesionarse ni con el voto ni con la foto. El tiempo del Twitter/X ya pasó, ahora toca hacer política real y ensuciarse las manos… Lo que no quiere decir que la gente debe salir a inmolarse a manos de los esbirros del chavismo.
  • Para la dirigencia empresarial (cooptada por el chavismo): la cortina de humo no paga nóminas; si siguen aplaudiendo para sobrevivir un día más, el tsunami les va a pasar igual por encima. Es hora de marcar la cancha y tomar distancia; dejar en claro que sin reglas nuevas no hay negocio que sobreviva ni socio que confíe … Y sí, les toca hablar en serio, aunque no guste en Miraflores. Con cuidado con las declaraciones que están haciendo en campaña y cambio de mando, que no hacen otra cosa que alejarlos de las bases… los “cuentos” explicativos de porqué se arrodillan al poder, ya no se los cree nadie

La organización no gubernamental Foro Penal, reconocida dentro y fuera de Venezuela por su labor de documentación independiente, ha denunciado que en el país hay actualmente alrededor de 950 personas privadas de libertad por motivos políticos. La cifra refleja la persistencia de un patrón de persecución y criminalización de la disidencia que se ha agudizado en los últimos años.

El abogado Alfredo Romero, director de Foro Penal, advirtió en una entrevista concedida a Deutsche Welle (DW) que la mayoría de los detenidos enfrentan procesos judiciales plagados de irregularidades, en los que se violan garantías fundamentales como el derecho a la defensa y el debido proceso. Según Romero, estas detenciones arbitrarias suelen ir acompañadas de tratos crueles, incomunicación prolongada y falta de acceso a abogados independientes.

La ONG, fundada en 2002, se ha convertido en una referencia internacional sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela, gracias a un trabajo de registro sistemático que alimenta reportes de organizaciones como la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Penal Internacional (CPI).

De acuerdo con Foro Penal, el patrón de detenciones políticas afecta a líderes opositores, defensores de derechos humanos, militares disidentes, periodistas, sindicalistas y ciudadanos comunes que expresan críticas al gobierno de Nicolás Maduro. Además, Romero subraya que muchos presos políticos permanecen recluidos por largos períodos sin juicio, lo que agrava su vulnerabilidad física y psicológica.

Diversos organismos internacionales han exigido repetidamente la liberación de todos los presos políticos y el respeto a los derechos civiles y políticos de la población venezolana. Sin embargo, las excarcelaciones suelen ocurrir de forma parcial, selectiva y en contextos de negociación política, lo que convierte a los detenidos en «rehenes de canje» dentro de la dinámica represiva del régimen.

En este contexto, Foro Penal reitera su llamado a la comunidad internacional a mantener la presión y la vigilancia, y a las autoridades venezolanas a garantizar la libertad plena e inmediata de todas las personas encarceladas por razones políticas.

En Venezuela, la libertad es un espejismo, un sueño roto que se desvanece bajo el peso de una dictadura que no conoce límites ni humanidad. 

La llamada «puerta giratoria» del régimen de Nicolás Maduro no es solo una estrategia de represión, sino un símbolo grotesco de la arbitrariedad, la crueldad y el desprecio por la dignidad humana.

 En las últimas 48 horas, esta maquinaria de terror ha engullido a 15 ciudadanos más, arrancados de sus hogares, de sus familias, de sus vidas, sin delito alguno, sin pruebas, sin paradero conocido. 

Sus nombres se suman a una lista interminable de víctimas de un régimen que fabrica expedientes de «terrorismo» y otros disparates para justificar lo injustificable: el secuestro de inocentes.

La puerta giratoria es el sello distintivo de esta dictadura. Mientras el mundo celebra con alivio la liberación de algunos presos políticos, el régimen, en un acto de cinismo descarado, llena sus mazmorras con nuevos rehenes. 

Es un juego macabro: sacan a unos, torturados y quebrados, para meter a otros, frescos en su inocencia pero destinados al mismo calvario.

 Según la ONG Foro Penal, solo en los últimos días, 15 venezolanos han sido secuestrados por las fuerzas represivas del régimen, acusados de crímenes tan vagos como «incitación al odio» o «terrorismo», términos que el chavismo ha vaciado de significado para convertirlos en herramientas de persecución.

No hay órdenes judiciales, no hay debido proceso, no hay respeto por los derechos más elementales.

 Hombres encapuchados irrumpen en hogares, golpean puertas hasta derribarlas, arrancan a las víctimas de los brazos de sus seres queridos y los sumen en un limbo de incertidumbre.

 ¿Dónde están? ¿Están vivos? ¿Qué delito cometieron? Las familias, desgarradas por el dolor y la impotencia, recorren morgues y centros de detención en busca de respuestas que el régimen les niega. 

Esta es la Venezuela de Maduro y sus secuaces, un país donde el miedo es ley, donde la disidencia es un delito mortal, donde la justicia es una farsa al servicio del poder.

La puerta giratoria no es un accidente, es una estrategia deliberada. 

Como lo denunció María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, estas liberaciones selectivas son una cortina de humo para desviar la atención internacional mientras el régimen intensifica su cacería. 

Cada excarcelación es un montaje propagandístico, un intento de lavar la imagen de un gobierno que ha sido señalado por la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad. 

Desde las elecciones fraudulentas del 28 de julio de 2024, más de 2.000 personas han sido detenidas por protestar o simplemente por estar en el lugar equivocado, muchas de ellas víctimas de desapariciones forzadas, torturas y procesos judiciales amañados.

El caso de un joven testigo electoral de Vente Venezuela, es un recordatorio desgarrador de la brutalidad de este régimen. Detenido arbitrariamente, murió en prisión tras semanas de agonía, sin atención médica, mientras le amputaban las piernas. 

Su muerte no es un hecho aislado; es el reflejo de un sistema que no solo encarcela, sino que destruye vidas con una crueldad que desafía toda noción de humanidad. 

Y mientras el mundo observa, el régimen sigue operando su puerta giratoria: libera a algunos para apaciguar críticas, pero asegura que sus celdas nunca estén vacías.

La comunidad nacional e internacional no puede seguir cayendo en esta trampa. 

Las liberaciones de presos políticos,  no son gestos de buena voluntad; son maniobras calculadas para perpetuar el ciclo de represión. 

Cada ciudadano secuestrado, cada familia destrozada, cada vida apagada en una celda es un grito que exige justicia, un recordatorio de que el silencio y la indiferencia son cómplices de esta tragedia.

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