El dirigente nacional del Movimiento Agroalimentario de Venezuela y ex presidente del Instituto Agrario Nacional Alirio Oliveros alertó que la situación del campo venezolano atraviesa uno de sus momentos más críticos y que el Estado debe actuar con rapidez para evitar la desaparición de miles de unidades productivas. En entrevista con Ojo Con Eso TV, Oliveros insistió en que la indemnización inmediata a los productores agroindustriales es un paso indispensable para frenar la quiebra generalizada provocada por años de pérdidas, falta de financiamiento y ausencia de políticas de protección.
Oliveros explicó que los productores han enfrentado pérdidas acumuladas por factores climáticos, fallas en la infraestructura rural, escasez de insumos y la paralización de programas estatales de apoyo técnico y crediticio. Aseguró que muchos agricultores han debido endeudarse para mantener operativas sus unidades, mientras otros han abandonado tierras ante la imposibilidad de sostener los costos.
Además de la indemnización, Oliveros planteó que el país necesita una política agraria coherente, orientada a reconstruir la capacidad productiva nacional. Señaló que el Estado debe restablecer mecanismos de financiamiento accesible, garantizar la disponibilidad de semillas, fertilizantes y maquinaria, y reactivar los sistemas de riego y vialidad agrícola, hoy en estado crítico.
Otro punto central de su intervención fue la seguridad jurídica sobre la tierra. Oliveros advirtió que la incertidumbre en materia de tenencia y uso ha desincentivado la inversión y ha generado conflictos que afectan directamente la producción. Propuso revisar los procesos de adjudicación, regularización y protección de la propiedad agraria para brindar estabilidad a quienes trabajan la tierra.
El dirigente también llamó la atención sobre la desconexión entre las políticas públicas y las necesidades reales del productor. A su juicio, las decisiones se toman sin consultar a los sectores involucrados, lo que deriva en programas ineficientes o inviables. Propuso reinstalar espacios de diálogo permanente entre el Estado, los gremios y las comunidades rurales.
Oliveros advirtió que, sin una intervención inmediata, el país podría enfrentar un deterioro aún mayor de su seguridad alimentaria. “Si no se indemniza y se reconstruye la política agraria, Venezuela seguirá perdiendo su base agroalimentaria”, afirmó, subrayando que la recuperación del campo debe ser asumida como prioridad nacional.


