¿Está en declive el modelo clásico de la banca? ¿Es posible una banca distinta? Algunos analistas piensan que sí, argumentando que al ser un mercado muy maduro es necesario un cambio radical, uno donde la banca esté a la altura de las últimas tendencias tecnológicas.
Por: Álvaro Abreu – Banca y Negocios
Desde luego, muchos mercados y/o productos han pasado por diferentes ciclos de vida con sus inicios y finales, como los DVD, los faxes y las cámaras Kodak. Hoy esto se puede ver con la irrupción de los automóviles eléctricos, cuya llegada está amenazando latentemente a sus contrapartes, los automóviles de gasolina y de diésel. En otras palabras, o te adaptas o tiendes a desaparecer.
El caso de Netflix versus Blockbuster resulta de libro de texto. Esto sucedió en el 2000, cuando el fundador de Netflix, Reed Hastings, le propuso a John Antioco, CEO de Blockbuster, trabajar juntos para el alquiler de videos no presenciales con el nombre y las tiendas de esta última franquicia como apoyo, pero Antioco ridiculizó la oferta y la rechazó, y el resto es historia.
Es decir, si no se adecuan al nuevo mercado tarde o temprano su negocio terminará. De ahí que muchos fabricantes tradicionales como Ford hayan sacado ya sus versiones eléctricas.
Entonces ¿Significa esto que los bancos tradicionales tienen los días contados? Para saberlo, primero es necesario conocer qué les está amenazando.
La era digital
Desde principios de la década pasada, la tecnología digital ha venido jugando un rol cada vez más importante en el sector financiero, pero la resistencia al cambio de los clientes lo había frenado. No obstante, con la llegada de la pandemia, todo cambió.
Con la pandemia de covid-19, el cierre de las agencias bancarias se hizo realidad, ya que desaparecieron en muchos casos las largas colas de los bancos y por ende que sus servicios se vieran limitados.
En consecuencia, la banca no tuvo más remedio que potenciar su transformación digital, actualizando sus plataformas para que finalmente pudieran seguir comercializando sus servicios.
Y aunque la pandemia haya terminado, ya no se ven las largas colas que se observaban antes. En otras palabras, la presencia de los clientes en las agencias sigue disminuyendo, lo que sugiere que los bancos que no estén buscando mejorar sus plataformas digitales (asumiendo que todos tengan) enfrentarán serias dificultades.
Venezuela es un claro ejemplo en la materia: la crisis económica que ha atravesado por varios años no ha impedido que el sector bancario adopte nuevas tecnologías. De hecho, la gran mayoría de las operaciones bancarias se hacen de forma digital, aunque todavía no se conoce un banco 100% digital en el país.
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