Por morfema.press
Los estadounidenses Ben Bernanke, Douglas W. Diamond y Philip H. Dybvig han sido galardonados con el premio Nobel de Economía por sus investigaciones sobre el funcionamiento de la banca y las crisis financieras, según se ha anunciado este lunes.
Sus trabajos, que se remontan a los ochenta, se ven cruciales y como base para los estudios que posteriormente han ayudado a entender mejor las entidades, su regulación y cómo se tienen que manejar las crisis financieras.
Las investigaciones de Bernanke -expresidente de la Reserva Federal entre 2006 y 2014-, Diamond y Dybvig reducen el riesgo de que crisis financieras se transformen en depresiones económicas de largo plazo con consecuencias severas para la sociedad, se afirma.
Yendo a lo básico, para que funcione la economía se necesita que los ahorros de los ciudadanos sean captados y canalizados para financiar inversiones. «Sin embargo, aquí hay un conflicto: los ahorradores quieren acceso instantáneo a su dinero en caso de situaciones inesperadas, mientras que las empresas y los hipotecados necesitan saber que no se verán obligados a pagar sus préstamos antes de tiempo», se explica desde la Real Academia Sueca de Ciencias.
«En su teoría, Diamond (University of Chicago) y Dybvig (Washington University in St. Louis) muestran cómo los bancos ofrecen una solución óptima a este problema», se añade, y que ejercen un mejor papel al evaluar la solvencia de los prestatarios. «Sin embargo, su análisis también muestra cómo la combinación de estas dos actividades hace que los bancos sean vulnerables a los rumores sobre su inminente colapso», que pueden convertirlos en realidad, «algo que se puede prevenir si los gobiernos actúan como garantes de depósitos y como prestamista de último recurso».
A Bernanke (de la Brookings Institution), se le reconoce su análisis de la Gran Depresión y mostrar como el pánico bancario es un factor decisivo para que las crisis se conviertan en profundas y prolongadas. ¿Por qué? La caída de entidades hace que se pierda información sobre los prestatarios y no se pueda rehacer rápidamente, mientras que la capacidad de canalizar ahorros a la inversión se ve muy dañada, se informa.
El de Economía, el último en entregarse normalmente, no es un Nobel estricto. La distinción en Ciencias Económicas -Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences en su nombre oficial- se empezó a entregar a partir de 1969, a diferencia de otras categorías que se iniciaron en 1901. Esto se debe a que no fue incluido en el testamento de Alfred Nobel, magnate inventor de la dinamita, de donde salieron los premios. El económico se lanzó como celebración del tercer centenario del Banco de Suecia, entidad central del país.
El año pasado el honor recayó en David Card, Joshua D. Angrist, y Guido W. Imbens por sus contribuciones empíricas a la economía laboral y sus contribuciones metodológicas al análisis de relaciones causales.
Entre los premios con curiosidades detrás, destaca el del 2019, cuando Esther Duflo y Abhijit Banerjee, pareja, fueron premiados junto a su colega Michael Kremer. Duflo es una de las dos mujeres que han ganado el Nobel de Economía. La otra fue Elinor Ostrom en 2009, junto a Oliver E. Williamson. Es decir, nunca una mujer ha ganado un premio en solitario, algo que sí ha ocurrido entre los hombres, como Angus Deaton en el 2015. Entre los premiados se encuentran nombres antes desconocidos y que hoy son grandes gurús económicos, como Joseph Stiglitz (2001) o Paul Krugman (2008).
El premio consiste en una medalla de oro, un diploma y un cheque de diez millones de coronas suecas, unos 910.000 euros.
Con información de agencias y La Vanguardia


