La escasez de dólares en Venezuela volvió a presionar las finanzas públicas y llevó al Banco Central a desprenderse de casi seis toneladas de oro en la segunda mitad del año pasado. La operación, revelada en los estados financieros oficiales, coincide con el endurecimiento de las sanciones petroleras de Estados Unidos y con uno de los momentos de mayor tensión en el mercado cambiario.
Las ventas se concentraron principalmente en diciembre, cuando la restricción sobre las exportaciones de crudo redujo drásticamente el flujo de divisas. El impacto fue inmediato: la brecha entre el tipo de cambio oficial y el dólar paralelo alcanzó niveles récord, mientras crecían los temores de un nuevo episodio de hiperinflación en Venezuela.
De acuerdo con estimaciones de la consultora Síntesis Financiera, con sede en Caracas, las operaciones se ejecutaron en el último mes del año. La administración de Donald Trump había intensificado las medidas contra el sector petrolero venezolano antes de incautar el primer buque el 10 de diciembre, profundizando el aislamiento financiero del país.
Sanciones petroleras y crisis cambiaria: el detonante de la venta de oro
El embargo petrolero golpeó el principal canal de ingreso de divisas de la economía venezolana. Sin dólares suficientes para sostener la oferta en el mercado oficial, la presión se trasladó rápidamente al mercado paralelo. La diferencia entre ambas cotizaciones se amplió hasta niveles históricos, afectando precios, expectativas y capacidad de importación.
En este contexto, la venta de reservas de oro se convirtió en un mecanismo de emergencia para obtener liquidez. El metal precioso ha sido, durante años, uno de los pocos activos disponibles para el Gobierno en medio de restricciones financieras internacionales.
Sin embargo, el panorama cambió parcialmente tras la captura del presidente Nicolás Maduro en enero por fuerzas especiales estadounidenses. Posteriormente, Washington permitió que parte de los dólares provenientes de ventas petroleras regresaran al país. Esta flexibilización ayudó a revitalizar el mercado cambiario oficial y a reducir la brecha frente al dólar paralelo.
Un informe reciente de Síntesis Financiera indicó que no existen señales de nuevas ventas de oro en enero. Esto sugiere que la autoridad monetaria habría detenido temporalmente la liquidación de reservas, al menos mientras se estabiliza el flujo de divisas.
Reservas internacionales: suben en valor pese a la caída del oro físico
A pesar de la reducción en el volumen de oro, el valor total de las reservas internacionales de Venezuela aumentó alrededor de 30% en dólares el año pasado. La explicación no está en mayores compras, sino en el fuerte repunte de los precios internacionales de los metales preciosos.
El oro experimentó un alza significativa en los mercados globales, impulsado por la incertidumbre geopolítica y la búsqueda de activos refugio. Además, las autoridades venezolanas acortaron el plazo para calcular el precio promedio del metal, lo que permitió reflejar con mayor rapidez el aumento en las cotizaciones.
Tamara Herrera, directora de Síntesis Financiera, explicó que este ajuste metodológico generó una percepción de mayor fortaleza en las cuentas externas. En efecto, el rebote estadístico de las reservas dio oxígeno en términos contables, aunque no implicó una mejora estructural en la disponibilidad de divisas.
Las cifras del Banco Central son, además, uno de los pocos indicadores publicados con cierta regularidad. Otros datos clave, como el índice de precios al consumidor, llevan años sin divulgarse de forma consistente. Las estadísticas de crecimiento económico también presentan vacíos y retrasos, lo que limita la transparencia del panorama macroeconómico.


