Las ventas de petróleo venezolano controladas por Estados Unidos totalizan más de 1.000 millones de dólares hasta ahora y generarán otros 5.000 millones en los próximos meses, informó el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, en una entrevista con NBC News.
Wright precisó que gran parte del crudo se procesa en refinerías de Estados Unidos y que la administración del presidente Donald Trump entrega las ganancias de esas ventas al Gobierno encargado de Venezuela. Washington controlará las ventas y el flujo de fondos “hasta que se establezca un Gobierno representativo en Venezuela”, afirmó el funcionario en la entrevista.
El secretario agregó que “muy probablemente” se celebrarán elecciones libres antes del final del segundo gobierno de Trump.
En ese contexto, Wright visitó el jueves junto a la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, las instalaciones de una de las plantas que opera Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco, ubicada en Morichal, en el sur del estado Monagas.
A la actividad se sumó la encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu, quien difundió un video en X. “Trabajamos activamente para crear las condiciones que impulsen la transformación económica del país, en beneficio de venezolanos y estadounidenses”, reiteró en esa red social.
La Faja Petrolífera del Orinoco abarca 55.314 kilómetros cuadrados y se ubica al sur de los estados Guárico, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro. Según la estatal PDVSA, concentra el 87% de las reservas venezolanas, lo que la convierte en “la mayor reserva de crudo en el mundo”, con capacidad para satisfacer la demanda energética global durante tres siglos.
Chevron es la única petrolera estadounidense que opera en Venezuela. Mantiene participación minoritaria en empresas mixtas con PDVSA y desarrolla cuatro proyectos petroleros y uno de gas.
Wright llegó el miércoles a Caracas para reunirse con Rodríguez con el objetivo de impulsar un acuerdo energético a largo plazo, calificado como “histórico”. Hasta ahora no se informó el período exacto de vigencia del entendimiento.
La visita constituye la primera de un alto funcionario estadounidense tras el ataque militar de enero pasado, durante el cual fue capturado Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores. El viaje se produjo en medio de decisiones adoptadas por ambos países para facilitar la inversión petrolera.
En la víspera, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos relajó restricciones para permitir que empresas estadounidenses operen en el mercado petrolero venezolano, bajo condiciones estrictas de control y reporte.
Durante la visita a la planta, Rodríguez sostuvo que el acuerdo petrolero entre ambos países no debe enfrentar obstáculos. “Chevron tiene más de 100 años en Venezuela y estamos haciendo un trabajo extraordinario, como socios que somos, mejorando producción, mejorando las instalaciones, la infraestructura y el mantenimiento y este es el camino de la cooperación”, declaró en una transmisión del canal multiestatal Telesur.
La mandataria indicó que el 95% de los trabajadores de la planta que opera Chevron en la Faja del Orinoco son venezolanos y afirmó que laboran en un “solo cuerpo” junto a los estadounidenses para beneficio de ambas naciones.
Rodríguez manifestó que Venezuela está dispuesta a recibir “con alegría” inversionistas de otras naciones, así como de Estados Unidos, para llevar la industria petrolera “a lo más altos estándares”.
“Queremos pasar de ser el país con las mayores reservas petroleras del planeta a ser un gigante productor de petróleo en el mundo y que así nos conozcan”, expresó. Además, reiteró su agradecimiento a Wright por la visita. “Realmente nos honra tu presencia en Venezuela”, señaló.


