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La economía de Estados Unidos acumula 10 meses sin crecer, 6 con recesión y 12 con inflación arriba del 5%

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Vía Derecha Diario

La actividad económica acumula una caída del 0,6% en comparación con el mes de octubre de 2021, aún antes de que la Reserva Federal anunciara el aumento de tasas en marzo de este año. Todos los pronósticos de mercado sugieren la profundización de la recesión.

La actividad económica acumula una caída del 0,6% en comparación con el mes de octubre de 2021, aún antes de que la Reserva Federal anunciara el aumento de tasas en marzo de este año. Todos los pronósticos de mercado sugieren la profundización de la recesión.

La firma IHS Markit anticipó que la economía estadounidense, la más importante del mundo, no logra crecer desde octubre del año 2021. Tras haberse registrado la caída consecutiva de dos trimestres sobre el PBI de referencia, Estados Unidos entró en recesión formal, aunque la Casa Blanca aún persiste en negarlo enfáticamente.

Solamente desde octubre del año pasado, la actividad económica estadounidense acumuló una caída del 0,58% hasta agosto de este año. Como indica IHS Markit, aún con el supuesto implícito de crecimiento en torno al 1,4% para el tercer trimestre del año (un supuesto fuertemente cuestionado), se proyecta que la actividad mensual de agosto habría caído al menos un 0,3%.

En el mismo mes de agosto, la tasa de desempleo trepó del 3,5% al 3,7%, y la Reserva Federal aumentó la tasa efectiva de sus bonos a corto plazo hasta el 2,33% nominal anual, la cifra más elevada desde el año 2019.

La proxy mensual del PBI de Estados Unidos comenzó a contraerse en noviembre de 2021 aún antes de los aumentos de tasas de la FED. Para febrero de 2022, la actividad había acumulado una caída del 0,56% con respecto a octubre de 2021, y la tasa de la FED había permanecido constante en torno al 0,08% nominal anual.

La persistencia de la inflación y el amargo dato publicado para el mes de agosto, provocó una violenta reacción adversa en los mercados. La política monetaria contractiva impulsa la recesión en la economía, pero la inflación no responde de forma rápida. En consecuencia, este proceso agónico sobre la actividad podría perpetuarse por encima de lo esperado.

El ingreso disponible de los agentes en la economía de Estados Unidos acumula una caída del 2,11% desde octubre del año pasado, y el consumo agregado en términos reales se encuentra completamente estancado en el mismo período de referencia.

Actividad económica y tasa efectiva de la Reserva Federal (FED)

Cada vez más indicadores de alta frecuencia sugieren la profundización de la recesión, muy por el contrario de las enérgicas negaciones de la administración de Joe Biden y los funcionarios demócratas en la Casa Blanca. Los estímulos fiscales aprobados por el presidente Joe Biden en marzo de 2021 no garantizaron que la economía recuperara la tendencia de crecimiento que tenía antes de la pandemia.

La brutal expansión monetaria que significó la entrega de cheques directos a familias, obligó a que el nivel de precios debiera ajustarse al alza para compensar (por la fuerza) el desequilibrio entre la deuda pública del Gobierno federal y el valor presente de los ahorros generados por el Estado para poder pagarla.

Para 2022, se llega a una situación en la cual los estímulos fiscales no solo no recuperaron la tendencia de crecimiento y generaron inflación, sino que se entra en un peligroso escenario de estanflación. Las políticas de Biden significaron muchos costos, pero escasos beneficios.

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