El mercado cambiario informal en Venezuela amaneció este martes con un nuevo incremento en la cotización del dólar paralelo.
Según el reporte de esta mañana, la divisa estadounidense experimentó un aumento del 3,22%, situándose en 92,75 bolívares por dólar.
Este incremento representa un salto significativo respecto al cierre del lunes 24 de marzo, cuando el dólar paralelo se cotizaba en 89,86 bolívares. Esta tendencia al alza en el tipo de cambio informal continúa presionando la economía venezolana y afectando el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Es importante destacar la considerable brecha existente entre el valor del dólar paralelo y la tasa oficial establecida por el Banco Central de Venezuela (BCV). Actualmente, el dólar oficial se mantiene en 68,39 bolívares por dólar, una diferencia notable.
Salario mínimo de 0,047 dólares diarios
La situación económica de los trabajadores y pensionados en Venezuela sigue siendo crítica, al cumplirse tres años sin que se produzca un aumento en el salario mínimo ni en las pensiones.
La cifra se mantiene inalterable en 130 bolívares, una cantidad insuficiente y que se devalúa constantemente ante la inflación galopante que atraviesa el país.
Este monto, que se traduce en apenas 1,40 dólares mensuales según la tasa de cambio actual del mercado paralelo, representa un irrisorio 0,047 dólares diarios.
La persistencia de este salario y pensión estancados contrasta con el derecho constitucional a un salario digno que tienen los trabajadores venezolanos, tal como lo establece el Artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV). Para muchos ciudadanos, este pago actual no es más que una burla a sus derechos fundamentales.
La falta de ajuste salarial durante un período tan prolongado genera molestia y preocupación entre la población, que ve cómo su poder adquisitivo se reduce día a día, dificultando el acceso a alimentos, medicinas y otros bienes básicos. La exigencia de un salario y pensiones justas y acordes a la realidad económica del país se mantiene latente en la sociedad venezolana.
En 2025, un salario de 130 bolívares apenas cubre una fracción de los gastos básicos como alimentos, transporte y medicinas.


