Vía GPF
El Banco Mundial ha publicado su previsión de crecimiento mundial para 2025. La conclusión principal es que el crecimiento mundial se está estabilizando a medida que la inflación se acerca a los niveles objetivo.
El comercio mundial se recuperó en 2024, impulsado en gran medida por el crecimiento sostenido del comercio de bienes en las economías emergentes. Sin embargo, el crecimiento general sigue siendo débil, lo que obstaculiza el desarrollo económico sostenible.
El Banco Mundial lo atribuye a la mayor incertidumbre política, las políticas comerciales adversas y la inflación persistente que afectan tanto a las economías desarrolladas como a las en desarrollo.
Las perspectivas de crecimiento regional varían considerablemente, condicionadas por tensiones geopolíticas específicas y desafíos a nivel de país. Por ejemplo, las incertidumbres en torno a la guerra entre Rusia y Ucrania, las crecientes restricciones comerciales y la inestabilidad en Oriente Medio están afectando la producción, los flujos comerciales y el desempeño económico en general.
Las perspectivas para las principales economías, como Estados Unidos, China y Rusia, siguen siendo moderadas, en parte debido a una demanda interna más débil.



