La posibilidad de una normalización política y económica en Venezuela comienza a generar expectativas concretas entre grandes actores internacionales, especialmente en el sector bancario y la industria energética. En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, directivos de compañías globales dejaron en claro que, si se consolida un escenario de mayor previsibilidad, el país caribeño podría volver a captar inversiones relevantes.
El presidente del BBVA, Carlos Torres, afirmó que una eventual normalización de Venezuela abriría “buenas oportunidades para todos”, aunque remarcó la necesidad de actuar con cautela debido a la incertidumbre que aún persiste. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con CNBC desde Davos, luego de ser consultado por el nuevo contexto político tras la captura del exdictador Nicolás Maduro.
BBVA es la única entidad financiera extranjera que permanece operando en Venezuela, con casi tres décadas de presencia ininterrumpida. Según Torres, el banco atraviesa una etapa de funcionamiento normal, lo que permite mirar el futuro con expectativa. No obstante, insistió en que una reactivación de inversiones a gran escala dependerá de mejoras sostenidas en las condiciones institucionales y de una reducción clara de la incertidumbre.
En línea con esta visión, el sector energético también comenzó a enviar señales positivas. La empresa estadounidense Halliburton, una de las mayores proveedoras de servicios petroleros del mundo, destacó que observa “oportunidades” en el país y que podría avanzar con rapidez si se resuelven los aspectos comerciales y legales pendientes.
El director ejecutivo de la compañía, Jeffrey Miller, explicó que Halliburton cuenta con una impronta histórica en Venezuela, donde opera desde 1938, y que mantiene infraestructura y conocimiento del mercado local. La firma se retiró en 2019 a raíz de las sanciones estadounidenses, pero conserva la capacidad logística para reactivar operaciones en plazos relativamente cortos.
Miller subrayó que la clave para el regreso pleno pasa por la certidumbre en los pagos y un marco jurídico estable. Aun así, sostuvo que la empresa ya está gestionando licencias y aspectos logísticos, y que el interés por su regreso es alto. Según detalló, el mercado venezolano se ha reducido respecto de una década atrás, pero sigue siendo estratégico para una eventual recuperación económica basada en el petróleo y el gas.
Las declaraciones de ambos ejecutivos reflejan un patrón común: las empresas que ya conocen el país están mejor posicionadas para reaccionar rápidamente si el proceso de normalización avanza. Sin embargo, el mensaje es claro y prudente: sin reglas claras, seguridad jurídica y estabilidad política, las oportunidades seguirán siendo solo expectativas.


