Morfema Press

Es lo que es

Régimen de Maduro silencia a analistas críticos y agrava el apagón estadístico sobre la economía venezolana

Comparte en

Se agrava la ausencia de datos esenciales sobre la marcha de la economía venezolana. La detención de economistas y la intimidación a académicos provocaron que el Observatorio Venezolano de Finanzas, última fuente alternativa de información pública, detuviera la divulgación de sus reportes sobre inflación y evolución del PIB. Así, el apagón estadístico es total salvo para las empresas que pueden costear estudios privados.

Por: Víctor Salmerón – El Observador

El Banco Central no publica cifras de inflación desde octubre de 2024 y en el pasado ha llegado a omitirlas por más de dos años. Tampoco se actualizan los datos de la balanza de pagos desde el primer trimestre de 2019, lo que impide conocer las cifras de exportaciones, importaciones y remesas. Los datos del PIB se limitan a variaciones porcentuales sin mayor desglose, mientras que no hay información reciente sobre la deuda externa. El Ministerio de Finanzas, por su parte, oculta todo lo relativo al déficit fiscal. Desde 2023 tampoco se difunden cifras oficiales sobre desempleo y pobreza.

La ausencia prolongada de estadísticas oficiales obligó a las empresas a recurrir a estudios privados como única brújula económica. Ante ese vacío, organismos como el Observatorio Venezolano de Finanzas construyeron mediciones alternativas de inflación y actividad económica que, a diferencia de las consultoras, se difunden públicamente. Sin embargo, el gobierno de Nicolás Maduro ha decidido silenciar los análisis críticos sobre la marcha de la economía y las pocas cifras disponibles.

El mes pasado, dos consultores que han realizado trabajos para el Observatorio fueron detenidos por los cuerpos policiales. En un comunicado el organismo señaló: “Manifestamos nuestro más enérgico rechazo a la persecución, el hostigamiento y la criminalización de personas dedicadas al levantamiento, análisis y difusión de información estadística relevante para comprender la economía venezolana”.

Asimismo, miembros de la Academia de Ciencias Económicas y economistas del ámbito privado fueron sometidos a interrogatorios. Tras este incremento en la represión, explican fuentes consultadas, el Observatorio Venezolano de Finanzas optó por postergar la divulgación de sus cifras. En paralelo, resulta notoria la desaparición de voces que solían analizar críticamente la marcha de la economía en programas de radio y televisión.

Borrar la crisis

La represión busca silenciar el deterioro de la economía. El gobierno se financia a través de la emisión de dinero, lo que traduce en una masa de bolívares que se dirige a la compra de dólares y acelera la inflación. En los últimos seis meses, la cotización del dólar en el mercado oficial acumula un salto de 117% y las proyecciones de entidades financieras y consultoras apuntan a que este año la inflación será de tres cifras y que la economía caerá en recesión.

Un reporte de Bank of America, citado por Bloomberg, pronostica que la inflación alcanzará 530% en un contexto donde el recrudecimiento de las sanciones de Estados Unidos amenaza con impactar las exportaciones petroleras, la fuente que provee 90% de las divisas que ingresan al país.

Las reservas internacionales, el tanque de dólares que tiene disponible el Banco Central para sostener la oferta de divisas, se ubican en apenas 3.200 millones de dólares. Es una cifra exigua que representa menos de la mitad de las reservas de países como Nicaragua.

El directorio del Banco Central no ha emitido declaraciones sobre la evolución del tipo de cambio ni sobre el comportamiento de la inflación. Pero en una nítida señal de la crisis, el pasado 4 de junio la vicepresidenta Delcy Rodríguez anunció un plan para controlar quiénes acceden a divisas en el mercado oficial, con el fin de dirigir las ventas hacia sectores que considera prioritarios.

«Nosotros debemos cuidar las divisas para el sector alimentos, los medicamentos, los bienes de capital que impulsen la industria nacional, las materias primas. Es una lógica económica correcta», afirmó Rodríguez y recalcó que “el consumo suntuario no es una prioridad para el pueblo venezolano” y que, por lo tanto, “las divisas deben tener una priorización”.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Observador

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top