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Venezuela: ¡Plan de emergencia y economía bimonetaria!

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Por Guillermo García

Se ha difundido en medios financieros que el gobierno de los Estados Unidos está implementando un plan de emergencia para canalizar la venta de petróleo venezolano (se habla de 30 a 50 millones de barriles) y que dicha venta alcanzaría al momento unos 500 millones de dólares.

Dentro del esquema planteado esta la apertura de un fondo o fideicomiso en Qatar que sería el receptor de los recursos obtenidos de las ventas de petróleo. En una primera fase se plantea que, de esas ventas, unos US$ 300 millones se colocaran a través de 4 bancos privados venezolanos (Banesco, Provincial. Mercantil y BNC) cada institución recibiendo US$ 75 millones. Estas ventas de dólares efectuadas por dichos bancos al sector privado venezolano estarán orientados a los sectores alimentos y salud, incluidos pequeñas y medianas empresas.

El objetivo es que la banca nacional maneje directamente bajo un proceso de subasta (precio de mercado) para que el tipo de cambio flote de acuerdo a la oferta y demanda.

Se dice que un requisito fundamental es que la cuenta del demandante final cuente con código SWIFT de modo que la operación se canalice por el sistema financiero norteamericano.

¿Será éste esquema suficiente en montos de oferta y eficiente en la asignación de dólares para estabilizar el tipo de cambio? ¿O se requiere de otras medidas que complementen un nuevo esquema?

Caso Venezuela
El proceso de dolarización puede tener diversos orígenes. En nuestro caso, es por el lado de la demanda, y resulta de la decisión de los individuos y empresas por utilizar el dólar, ante la pérdida de la confianza en el bolívar como unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor, en escenarios de inflación agresiva y de volatilidad e irracionalidad del tipo de cambio.

La complicada situación de inflación y depreciación del bolívar que ha llevado a una profundización de una dolarización informal y transaccional que registra ya porcentajes cercanos a 50% en algunos sectores económicos, aunado a una reducción del crédito (en bolívares) bancario producto de un elevadísimo nivel de encaje legal (73% actual, se redujo en 12% el 02 de febrero de 2022) requiere que se busquen los mecanismos de solución.

La liquidez en bolívares del sistema financiero alcanza al 02 de enero de 2026 en bolívares digitales 993.918.884 millones, que al tipo de cambio representa unos US $ 4.000 millones; mientras que se calcula que en el país circulan unos 5000 millones de dólares y en la banca nacional una captación del público de unos 1.700 millones de dólares (cuentas custodia y Convenio 1). Es decir, los dólares que se calculan están en circulación en la economía venezolana son casi 1.5 veces la liquidez monetaria en bolívares del sistema bancario nacional actualmente.

Frenar en seco la inflación y la devaluación.
La viabilidad de un programa de estabilización, como el que se viene implementando, esencialmente depende de la credibilidad de la promesa del gobierno de mantener el gasto bajo control, abatir la inflación rápidamente y mantener un mercado de cambio confiable. En un país que no ha visto inflación anualizada de un dígito en 40 años y un mercado cambiario de inestabilidad y muy volátil, estos compromisos son difíciles de vender al mercado y sus agentes.

¿Por qué algunas estabilizaciones funcionan y otras no?
Usualmente, las expectativas juegan un rol crucial. Para que los agentes económicos a cargo de la fijación de precios dejen de incrementarlos, tienen que confiar en que la senda de crecimiento de la oferta monetaria será estable en el futuro. Si bien esto es lo que prometen todos los gobiernos que intentan estabilizar, esa garantía no siempre es vista como creíble por los fijadores de precios y agentes económicos.

Los gobiernos que se enfrentan a un problema de credibilidad imperfecta terminan adoptando políticas monetarias y fiscales restrictivas, no porque ello sea óptimo para la economía, sino porque es la única forma que tienen de hacer creíble la promesa de bajar la inflación y estable la moneda. Y es el costo social y político asociado con esas políticas el que termina minando la viabilidad del ajuste, dándole razón a los que ponían en duda su credibilidad. En otras palabras, el costo de la credibilidad imperfecta durante un proceso de estabilización es atravesar una recesión que podría llegar a ser profunda. No creo que Venezuela pueda soportar un período prolongado de dolorosa austeridad en las circunstancias en las que se encuentra. Por ello, la principal característica de un plan para frenar la inflación debe ser generar credibilidad ante los agentes económicos.

Compensación en dólares
La compensación bancaria en dólares permitirá que cada entidad financiera salde con las otras entidades los títulos y operaciones realizadas a su favor y en su contra. A través de esta compensación se reduce de forma sustancial el movimiento de dinero en efectivo.

Una vez se establezca la compensación interbancaria en dólares y transferencias electrónicas entre clientes en diferentes bancos, el sistema financiero estará en capacidad entonces de cumplir su rol y objeto como es el de intermediación bancaria, a través del otorgamiento de créditos ( la banca tiene captaciones en dólares por unos US$1.700 millones) y efectuar operaciones de inversión de cartera propia y de terceros en el mercado de valores nacional de las empresas venezolanas que emitan títulos valores en dólares, diversificando así riesgo y uso más eficiente de los recursos captados del público.

Libre circulación y compensación de divisas ayuda a la estabilidad del Bolívar digital
Una decisión de permitir la libre circulación de divisas en el país y la compensación bancaria en dólares, es decir donde el bolívar Digital y otras divisas: dólar, euro, peso colombiano, puedan circular libremente sin penalidad de uso, ni tenencia y donde tanto las empresas y los ciudadanos puedan decidir en cual moneda intercambian bienes y servicios y utilizar como medio de pago y reserva de valor. Dentro de esta decisión de coexistencia legal de monedas está la de ampliar a los bancos nacionales los montos de apertura de cuentas, montos de depósitos y de transferencias entre titulares y terceros en los diferentes bancos.

La coexistencia de divisas y el bolívar digital a nivel del sistema bancario puede permitir que el BCV reduzca la necesidad de emisión de bolívares digitales para el funcionamiento de la economía, ya que en la medida que las divisas (dólares principalmente) ya en circulación se calcula en ( $ 5.000 millones) y en el sistema bancario en cuentas de custodia y Convenio 1 en moneda extranjera ($1.700 millones) y el establecimiento de la compensación en dólares y créditos en divisas, permitirá una mayor estabilidad del bolívar digital y una reducción de los niveles de inflación. Lo que redundará en beneficio del valor y poder de compra del bolívar digital y menores presiones sobre el tipo de cambio.

¿Qué otra medida debe implementarse?
Una medida pendiente por varios años y que la Superintendencia de Bancos SUDEBAN debería aprobar para ampliar las posibilidades de financiamiento a las empresas privadas, es la que permita nuevamente, que la banca nacional pueda invertir recursos propios y de terceros a la inversión de títulos valores tanto en bolívares como en dólares emitidos por las empresas venezolanas autorizados por la Superintendencia Nacional de Valores SUNAVAL, en el mercado de valores. Esta sola medida abriría una fuente de recursos para las empresas que utilizan el mercado de valores, optimiza los excedentes de tesorería de los bancos y diversifica y reduce riesgo para la banca. Esta medida permitiría que la SUNAVAL pudiese evaluar la posibilidad que las Casas de Bolsa autorizadas puedan ofrecer la apertura de cuentas de inversión Bursátil en moneda extranjera, para de alguna forma facilitar la entrada al mercado de valores de muchos venezolanos, permitiendo obtener mayor rentabilidad y diversificación de sus ahorros en divisas, así como captar inversión extranjera y nacional para las empresas venezolanas.

Eliminación del IGTF
Con el establecimiento de la compensación en dólares y la autorización a la banca del otorgamiento de crédito en divisas, el impuesto del IGTF no es necesario y puede ser eliminado. La coexistencia de divisas en la economía, que ya de manera informal ya existe, contribuirá de forma importante a una solución que ayude a dar estabilidad al tipo de cambio y una reducción de los niveles de inflación que venían generándose el pasado año por efecto de un incremento y profundización de la dolarización transaccional.

“La economía Bimonetaria” es un esquema donde las divisas coexisten legalmente y libremente en la economía con el bolívar digital. Un esquema que puede ofrecer mayor confianza y credibilidad a los agentes económicos e inversionistas y abre una posibilidad de crecimiento económico, financiamiento para las empresas y profundización del mercado de valores y una reducción paulatina de la inflación y mayor estabilidad al bolívar digital.

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