Es lo que es

A propósito del Parque El Ávila: mascotas y parques nacionales, por Frida Ayala

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Este tema me es difícil de tratar para lograr hacer entender el punto sin levantar polémicas innecesarias.

Por un lado, quiero aclarar que amo a los perros y me encantan los gatos. Me crie y he convivido siempre con animales.

Tengo dos chihuahuas a las que adoro.

Aclarado esto, quiero hablar de las cosas que, aunque no nos gusten o no nos convengan, no queda de otra que acatar porque son normas. Las normas se hicieron con una razón y son necesarias para la sana convivencia. Si cada uno decide lo que conviene a nuestro parecer caemos en anarquía. Y en este caso el perjudicado es un conjunto de seres vivos, hábitats y ecosistemas que no pueden defenderse.
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ecuerdo que cuando empecé a subir al Ávila, o Waraira Repano, en las entradas había carteles señalizando la expresa prohibición de llevar perros.

Confieso que para escribir este artículo fue difícil conseguir el reglamento. Hay muchísimas páginas que hablan y promocionan las actividades en nuestro hermoso parque nacional, pero omiten el detalle de llevar animales domésticos.

A medida que pasa el tiempo veo que los visitantes al cerro suben con más frecuencia acompañados de sus fieles compañeros.

Lo que más me ha impactado son las respuestas tan violentas al hacerles notar que llevar perros es contraindicado. Hace unos años, una muchacha me gritó con mucha seguridad que yo era una ignorante porque el Ávila es un parque nacional…a lo que respondí que justamente esa condición hacía prohibido subir con perros. Creo que nunca lo entendió.

Hoy domingo subí con mi hijo con la intención de llegar al Humboldt. Resultó imposible ya que decidieron cerrar los accesos por el verano…sigue lloviendo, en fin, no ha llegado la mitad del mes de febrero y sin aviso se tomó la decisión. La cual debo acatar, me parezca o no. Es un parque nacional y la prioridad no es mi esparcimiento, ni entrenamiento, ni mis necesidades personales, sino las del bienestar del parque.

Cuando veníamos bajando, vimos gran cantidad de personas subiendo con perros. Venía hablando con mi hijo sobre esta situación cuando fui interrumpida por una acusación también muy particular.

Esta muchacha muy atlética, físicamente bonita, aparentemente con un nivel educativo bastante alto, me gritó que de dónde sacaba que estaba prohibido. Que claro que subía con su perro porque los guardias lo permitían hasta el ¨corta fuegos¨ y que de seguro yo decía eso porque no tenía perros.

Quedé perpleja.

Si tengo, dos perras y me encantaría tener un espacio como el Ávila para llevarlas. Sin embargo, un parque nacional tiene una razón de ser muy distinta a la recreación de nuestros fieles amigos y mucho menos sin correa. Lo otro que me llamó poderosamente la atención fue que un guardia da permiso o no de quitar una normativa y si me beneficia está bien.

Entonces le contesté, aunque creo que no me escuchó, que con este razonamiento Maduro tiene razón de quedarse en el poder, el TSJ, el CNE y cuanto organismo nacional atropelle las leyes y la constitución, porque los guardias dan permiso.

Y es que los venezolanos somos muy ligeros para exigir lo que no somos capaces de asumir. Cada uno quiere su constitución a la medida. ¡Un país cada uno pues! Criticamos a los que no cumplen las normas, a los que no actúan según nuestro cristal de aprobación. Somos laxos con nuestros panas cuando infringen leyes, nos sentamos en la misma mesa con corruptos y enchufados, aplaudimos como focas ¨las vivezas del compadre¨, nos coleamos de cualquier fila porque nuestra razón de pasar primero es más importante que todos los ¨gafos¨ que estamos en la fila…

Ojalá esta anécdota sirva para reflexionar como concebimos la ciudadanía y nuestro actuar. Quizás necesitemos pasar por este caos y esta anarquía para un llegar al fondo y entender que la modernidad y urbanidad están íntimamente ligadas al actuar de cada individuo en pro del bien común y no personal.

¡Nos falta tanto…!

En cuanto al caso de llevar perros al Ávila, aquí está la normativa. Incluye dos:

Plan de Ordenamiento y Reglamento del Uso del Parque Nacional El Ávila
Decreto No 2334 de junio de 1992, gaceta oficial No 4548 26 de marzo de 1993
http://www.redavila.net/images/DecretosAvila/PORUPNElAvilaDGSPN-INPARQUES.pdf
Capitulo III
REGLAMENTO DE USO
Art 28b Se consideran actividades prohibidas en todo el Parque Nacional El Ávila, las siguientes:
7) La introducción de animales domésticos
Capitulo II
RÉGIMEN ESPECIAL PARA LA EJECUCIÓN DE ALGUNAS ACTIVIDADES
Sección I.
Acceso al Parque. Sección II Art 41
7) Retirar del Parque Nacional todos los desechos sólidos que resulten de sus actividades.

Además, dejan los excrementos de sus perros en el medio del camino…parecen decir: ¨no es mi problema si tu pisas el pupú de mi perro. Ese es tu problema. ¡Yo quiero llevar a mi perro al Ávila y a donde me dé la gana y tú me importas un pito!¨

Los parques nacionales de Venezuela son áreas y territorios que albergan ecosistemas que deben protegerse de la alteración por la explotación o la ocupación humana en Venezuela. Constituyen paisajes donde existen especies de plantas y animales o hábitats de interés biológico, educativo y paisajista. En estas zonas se permite la realización de actividades recreativas, turísticas y educativas, así como la investigación científica.

https://es.wikipedia.org/wiki/Parques_nacionales_de_Venezuela

Si alguno no tiene claro que son animales domésticos puede ver varias definiciones

http://www.definicionabc.com/social/animal-domestico.php

https://animalesde.net/domesticos-lista-tipos-ejemplos-especies/


Este artículo fue publicado originalmente en el blog de Frida Ayala el 12 de febrero de 2017

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