Si en Venezuela hubiera la oportunidad de elecciones libres y limpias, María Corina Machado arrasaria en las mismas. No hacen falta encuestas rarosas para demostrarlo.
El conjunto del país está harto de la hegemonía. El rechazo es casi general. Y la única figura que representa un cambio es María Corina.
Se lo ha ganado a pulso. No es poco el sufrimiento que ha padecido, en unión de su familia. Es increíble la cantidad de obstáculos que ha superado. Es difícil encontrar una persona más atacada que ella por la propaganda oficial, por el llamado poder judicial, y hasta por su integridad física.
Desde Santa Elena de Uarirén hasta Machiques; de San Antonio del Táchira hasta Güiria, no ha habido lugar que María Corina no haya visitado. Unas veces en silencio y otras con la algarabía de la gente.
El pueblo venezolano le ha respondido. Ahora le toca a ella responderle. Ya está en Venezuela. Confío en que sabrá seguir adelante. No será fácil, pero María Corina se crece ante la dificultad.
Fernando Luis Egaña


