Morfema Press

Es lo que es

¡Atención, venden patria en Caracas!

Comparte en

La Caracas Investment Week 2026: el escándalo donde Orinoco Research, Elías Ferrer y el resto de colaboracionistas hacen caja directa con Delcy Rodríguez y el aparato podrido que todavía controla el país.

Por: Elizabeth Sánchez Vegas

Mientras millones de venezolanos exigen elecciones presidenciales libres, verificables, con observación internacional, para enterrar de una vez la maquinaria chavista que sigue asfixiando al país, un grupito selecto celebra un festín grotesco y nauseabundo en el Eurobuilding Hotel & Suites.

Del 27 al 30 de abril se realiza la Caracas Investment Week 2026. No es un evento de inversión. Lo organiza Orinoco Research, la firma boutique montada en febrero de 2024 por Elías Ferrer Breda, nacido en San Cugat del Vallés, Barcelona, pero residente en Caracas, donde opera como lobista al servicio de la dictadura chavista. Ferrer creó en enero de 2025 el seudomedio Guacamaya como vehículo de propaganda oficial del régimen.

Y ayer el cuadro quedó aún más claro: Juan Sebastián González, exdirector senior del Consejo Nacional de Seguridad para el Hemisferio Occidental bajo Biden, figura clave en las negociaciones con Maduro, la liberación de Alex Saab y el impulso al levantamiento de sanciones, estuvo presente en el evento.

El PDF oficial es una confesión descarada y sin pudor: reuniones cerradas con Delcy Rodríguez, presidenta encargada, y Calixto Ortega, vicepresidente sectorial de Economía y Finanzas. Paneles con Alberto Vollmer (Grupo Vollmer), Horacio Velutini, Eduardo Zarkin, Luis Vicente León, Luis Oliveros, Michael Penfold y los diputados de la Asamblea Nacional Tomás Guanipa, Stalin González y Antonio Ecarri, alacrán confeso y socio cercano de Ferrer, José Guerra, Jorge Rojas y Cristine Turner, entre otros.

Todos ellos son cómplices directos. Todos se sientan a la misma mesa con Delcy y Calixto. Todos saben perfectamente con quién están negociando. Todos prefieren el acceso al botín antes que exigirle al pueblo que decida en las urnas. El remate es de una obscenidad grotesca: excursión VIP de dos días a Los Roques con vuelo charter y hoteles cinco estrellas, mientras el país sigue pudriéndose en la miseria que estos mismos actores ayudaron a crear y se niegan a terminar.

Este es el negocio perfecto y repugnante: Ferrer cobra siete mil dólares por cabeza y vende acceso privilegiado. Los empresarios y analistas consiguen contacto directo con quienes reparten los contratos. Los diputados le ponen el sello “democrático” al espectáculo. Delcy y el chavismo residual reciben normalización, oxígeno político y dólares frescos.

Al sentarse con Delcy Rodríguez y Calixto Ortega en un evento que deliberadamente ignora cualquier exigencia de elecciones libres o de rendición de cuentas, se colocan, voluntariamente, dentro del engranaje que ayuda a normalizar al chavismo residual en el poder económico. Venden la idea de que se puede hacer negocios con los mismos que saquearon Venezuela durante 25 años, sin esperar a que el pueblo decida.

Ferrer lo tiene todo calculado: webinars pagados para calentar a los gringos, viajes privados y esta cumbre de lujo que normaliza el statu quo. Su Guacamaya vende la narrativa de una “nueva era” de oportunidades, como si la podredumbre institucional se hubiera evaporado por arte de magia.

Mientras ellos brindan en Los Roques con los pies en la arena blanca y el mar turquesa de fondo, la Venezuela real, la que no entra en sus presentaciones de PowerPoint, cuenta los minutos de luz, mide la comida en raciones y busca medicamentos por todo el país.

El evento está ocurriendo hoy mismo.

Lo publicitan sin el menor pudor en http://events.orinocoresearch.com, http://orinocoresearch.com y @OrinocoResearch.

Inversionistas gringos, europeos y latinoamericanos firman cheques de miles de dólares por el privilegio de codearse con el aparato que todavía manda.

Como venezolanos, duele en el alma ver esto. Duele ver cómo venden la patria al mejor postor sin esperar a que se limpie la casa. Venezuela solo se recupera cerrándole el paso a quienes facilitan este circo grotesco. Quien participe en esta cumbre, quien pague por este acceso y quien normalice a Delcy y compañía no es un visionario: es un colaboracionista político del narco-régimen, que queda desnudo ante Venezuela y el mundo entero como lo que es: un vendepatria que prioriza su lucro sobre el futuro de un país que ya ha sufrido demasiado.

Que quede grabado el nombre de cada uno. Que se sepa. Que se recuerde. Que no haya excusa ni olvido.

Se equivocan si creen que el fango no los salpicará. Siempre termina alcanzando a quienes creen que pueden hacer caja con él sin ensuciarse. El dolor que hoy ignoran con champán y vistas al mar será el mismo que mañana, cuando los contratos estén firmados y los cheques cobrados, les recuerde que no se puede hacer negocios con un sistema criminalizado sin convertirse, de una forma u otra, en parte de él.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top