Maracay, 23 de Diciembre de 2023.
Querido Niño Jesús:
Te pido perdón porque hace mucho no te escribo pero hoy después que con Joaquincito preparé una carta para ti sentí que ya era tiempo de darte gracias, también a Papá Dios, por tanto que me has dado.
Pero pensándolo bien: ¿cómo desperdiciar la oportunidad en que me lees para, de corazón, pedirte no para mi sino por los hombres y mujeres, por los niños y las niñas, de la tierra donde nací?.
Ruego Niño Jesús que hagas posible que se entierren los odios, que dejemos de pelear entre nosotros, que nos empeñemos unidos en sacar a nuestro país adelante.
Que protejas a los muchos que se han marchado al extranjero, que les vaya bien en esa búsqueda desesperada de una mejor vida, que no permitas nuevas tragedias y que más temprano que tarde regresen con los suyos, a sus hogares.
Que nuestros abuelos disfruten con dignidad los años que tienen por delante, con buenas pensiones y jubilaciones que se lo merecen.
Que los trabajadores tengan empleos de calidad, con salarios que garanticen bienestar a sus familias.
Que el gobierno se ocupe de garantizar los servicios públicos que merecemos, la educación y la salud primero.
Que nunca jamás un niño se acueste sin comer, que en la escuela los formen para ser exitosos y que jueguen sin temores porque el mañana será promisorio y cuando arriben a la juventud por delante opten entre un sinfín de oportunidades.
Que en poco Venezuela sea el mejor país del mundo que tú sabes que podemos serlo si nos disponemos.
Como parece demasiado mi lista, que otra vez no es para mí sino para todos los venezolanos y venezolanas, dame si a mí y a quienes soñamos con una Venezuela diferente forjada en Paz, la fuerza y el entusiasmo necesario para que a partir del 2024 este petitorio comience a ser realidad.
Y bendícenos, bendícenos, en estos días que recordamos tu nacimiento y siempre.
Tuyo:
Luis Eduardo


