Señor Presidente Donald Trump:
¿Cómo se despide al mejor vendedor… cuando es el único capaz de cerrar la operación?
Le conocí hace años a través de su programa The Apprentice. Allí no solo vi a un empresario; vi a un tomador de decisiones firme, directo y orientado a resultados. Su frase “estás despedido” no era un espectáculo; era una filosofía: quien no cumple, sale.
Desde entonces, y tras más de cuarenta años en el mundo de las ventas y la gerencia empresarial, aprendí una verdad que no falla:
una venta no se gana hasta que se cierra.
Y hoy, con respeto pero con la responsabilidad que me da la experiencia, debo decirle algo que pocos se atreven a decirle a usted:
usted está iniciando grandes operaciones… pero no las está cerrando.
Gaza: una operación sin cierre
En la Franja de Gaza, se impulsaron acciones contundentes junto a Israel contra Hamas.
Se avanzó.
Se presionó.
Se debilitó al adversario.
Pero no se cerró.
El conflicto continúa y el objetivo final no se ha concretado.
En ventas, eso tiene un nombre: operación abierta.
Irán: ventaja lograda, resultado inconcluso
En Irán, se ejecutaron acciones de alto impacto que generaron una ventaja clara.
Pero el sistema no colapsó.
El régimen se reorganizó, respondió y mantiene capacidad de presión, incluso en zonas estratégicas como el Estrecho de Ormuz.
En términos de ventas:
se tuvo al cliente listo para firmar… y no se firmó.
Venezuela: se removió al líder, pero la amenaza continúa
El caso de Venezuela es el más delicado.
Se ejecutó una operación histórica: la captura de Nicolás Maduro.
Se eliminó la cabeza visible del poder.
Pero la estructura permanece.
Hoy, Delcy Rodríguez lidera el gobierno, acompañada por las mismas figuras que han sostenido el poder durante años.
Y aquí está la contradicción fundamental:
Si Venezuela fue catalogada como una amenaza para Estados Unidos y la región,
si se habló de una estructura criminal organizada,
entonces remover al cabecilla no elimina la amenaza
si la misma estructura sigue en el poder.
La amenaza no era un hombre.
Era un sistema.
Y ese sistema permanece.
El pueblo venezolano sigue viviendo en incertidumbre, sin percibir un cambio estructural claro, esperando una transición que aún no se materializa.
En ventas esto es claro:
no basta con cambiar al interlocutor si la organización sigue siendo la misma.
Cuba: la expectativa sin transformación
En Cuba, la historia se repite.
Se anuncian cambios, y pareciera que el régimen castrista estaría dispuesto a introducir transformaciones en el ámbito económico o en ciertos aspectos operativos del sistema.
Pero no en la estructura de poder.
El mismo modelo político se mantiene intacto, bajo el control del Partido Comunista de Cuba, en las mismas condiciones que han prevalecido durante más de seis décadas.
El pueblo sigue esperando una transición real.
Otra operación iniciada…
sin cierre.
La gran contradicción
Señor Presidente,
usted ha sido, sin duda, el único líder capaz de iniciar estos procesos.
Sin su liderazgo, nada de esto habría ocurrido.
Pero precisamente por eso,
la exigencia es mayor.
Porque en ventas, el mejor vendedor no es el que inicia más negociaciones,
sino el que las cierra.
La pregunta final
¿Cómo despedir al mejor vendedor… cuando es el único capaz de cerrar?
No se despide.
Se le exige.
Se le recuerda su propia filosofía.
Cierre
Señor Presidente Donald Trump,
usted ha demostrado que puede abrir las negociaciones más difíciles del mundo.
Ahora le corresponde demostrar,
que también puede cerrarlas.
Porque mientras no haya cierre en Gaza,
mientras Irán siga en pie,
mientras la estructura de poder en Venezuela continúe intacta,
y mientras Cuba siga esperando,
todas esas operaciones seguirán siendo lo mismo:
ventas sin cerrar.
Raúl Lugo Dávila


