Por David Morán Bohórquez
Donald Trump ha desarrollado un enfoque agresivo en la política comercial de EEUU, especialmente en el uso de aranceles. Desde su llegada a la presidencia, ha argumentado que los Estados Unidos han sido tratados injustamente en el comercio internacional, y ha buscado la reciprocidad a través de la imposición de aranceles
El 13 de febrero, mediante nota de prensa, la Casa Blanca anunció el «Plan Justo y Recíproco” que ordena el desarrollo de un plan integral para restablecer la equidad en las relaciones comerciales de Estados Unidos y contrarrestar los acuerdos comerciales no recíprocos.
Argumentan que “Estados Unidos es una de las economías más abiertas del mundo, pero nuestros socios comerciales mantienen sus mercados cerrados a nuestras exportaciones. Esta falta de reciprocidad es injusta y contribuye a nuestro gran y persistente déficit comercial anual”
Y agregan “Esta falta de reciprocidad es una de las fuentes del gran y persistente déficit comercial anual de bienes de Estados Unidos: los mercados cerrados en el exterior reducen las exportaciones estadounidenses y los mercados abiertos en el país resultan en importaciones significativas, y ambos socavan la competitividad estadounidense”
Los aranceles son impuestos aplicados a bienes importados, utilizados como herramientas de política comercial y fiscal. Como instrumentos de política comercial, buscan proteger la industria nacional al encarecer los productos extranjeros, fomentando así el consumo de bienes locales. Desde una perspectiva fiscal, los aranceles generan ingresos adicionales para el Estado, contribuyendo al financiamiento de servicios públicos y proyectos gubernamentales. Sin embargo, su aplicación puede desencadenar tensiones comerciales y afectar la competitividad internacional, por lo que su implementación requiere un equilibrio cuidadoso entre protección económica y promoción del libre comercio.
Entre los 15 principales países para las exportaciones estadounidenses, 9 de ellos tienen una tasa ponderada de aranceles superior a la tasa promedio ponderada de EEUU del 1,49%

Si bien Venezuela no está ni de cerca dentro de los principales mercados de exportación de EEUU, llama la atención la altísima tasa ponderada de aranceles del 13,60%.
Es importante destacar que las tasas arancelarias pueden variar según el tipo de producto y las políticas comerciales vigentes en cada país.
Veamos tres ejemplos:
El arancel estadounidense al etanol es de apenas un 2,5%, pero Brasil aplica a las exportaciones estadounidenses de etanol un arancel del 18%.
La UE también impone un arancel del 10% a los automóviles importados de EEUU, mientras que Estados Unidos sólo impone un arancel del 2,5% a los europeos
India aplica un arancel del 100% a las motocicletas estadounidenses, mientras que EEUU aplica un arancel del 2,4% a las motocicletas indias.
Los aranceles como herramienta de reciprocidad
Los aranceles pueden servir como una herramienta de reciprocidad en las relaciones comerciales internacionales. En este contexto, la reciprocidad implica que un país ajusta sus aranceles para igualar o contrarrestar las tarifas impuestas por otro país a sus exportaciones. Este enfoque busca equilibrar las condiciones comerciales y proteger los intereses económicos nacionales.
Aranceles como herramienta de reciprocidad:
- Definición: Aplicación de tarifas equivalentes en respuesta a los aranceles que otro país impone a los productos nacionales.
- Propósito: Incentivar negociaciones para reducir o eliminar barreras comerciales y asegurar condiciones equitativas para los exportadores nacionales.
- Impacto: Puede conducir a negociaciones comerciales más equilibradas, aunque también existe el riesgo de escaladas en disputas comerciales si ambos países continúan aumentando sus aranceles.
La administración Trump ha usado esta táctica en negociaciones con China, la Unión Europea, y otros socios comerciales, buscando siempre una «reciprocidad justa». La idea es que el comercio debe ser una calle de doble sentido, donde cada nación reciba beneficios proporcionales a lo que ofrece.
El «dilema del prisionero» y los aranceles
En la teoría de juegos, la reciprocidad en la imposición de aranceles se analiza mediante modelos que describen las interacciones estratégicas entre países en el comercio internacional. Uno de los modelos más ilustrativos es el «dilema del prisionero», que captura la esencia de las decisiones sobre aranceles entre dos naciones.
El dilema del prisionero es un concepto fundamental en la teoría de juegos que ilustra por qué dos individuos podrían no cooperar, incluso cuando hacerlo parece ser lo más beneficioso para ambos. Este dilema demuestra cómo la desconfianza y la búsqueda del interés propio pueden llevar a resultados subóptimos para las partes involucradas.
Tabla de pagos en el dilema del prisionero aplicado a aranceles:
Consideremos dos países, A y B, que pueden optar por Cooperar (no imponer aranceles) o No Cooperar (imponer aranceles). Los posibles resultados y sus respectivos pagos (beneficios económicos) podrían representarse de la siguiente manera:

- (3, 3): Ambos países cooperan, obteniendo beneficios moderados.
- (1, 4): El País A coopera, pero el País B no; B obtiene un alto beneficio, mientras que A sufre una pérdida.
- (4, 1): El País A no coopera, pero el País B sí; A obtiene un alto beneficio, mientras que B sufre una pérdida.
- (2, 2): Ambos países no cooperan, resultando en beneficios bajos para ambos.
Dinámica a corto y largo plazo:
- Corto plazo: Si este juego se juega una sola vez, la estrategia dominante para ambos países es No Cooperar (imponer aranceles), ya que maximiza el beneficio individual inmediato sin considerar la respuesta del otro. Esto lleva al resultado (2, 2), donde ambos están peor que si hubieran cooperado.
- Largo plazo: Si el juego se repite indefinidamente, los países pueden adoptar estrategias de reciprocidad condicionada, como «ojo por ojo» (tit-for-tat). En esta estrategia, un país comienza cooperando y luego replica la acción del otro país en rondas sucesivas. Si ambos adoptan esta estrategia, la cooperación mutua puede mantenerse, llevando al resultado (3, 3) en cada ronda. Sin embargo, si uno de los países decide no cooperar en una ronda, el otro responderá de la misma manera en la siguiente, lo que puede desencadenar una serie de represalias y reducir los beneficios para ambos.
Con este análisis quiero resaltar la importancia de la reciprocidad en las políticas arancelarias y cómo las interacciones repetidas pueden fomentar la cooperación entre naciones para evitar guerras comerciales perjudiciales.
En conclusión, «Trump el recíproco» representa una visión de la política comercial basada en la igualdad y la justicia, pero también subraya los riesgos y desafíos de implementar tales políticas en un mundo donde el comercio internacional es vital para el crecimiento económico.
Una vieja regla del comercio internacional es que no hay arancel sin respuesta.
¿Lo entenderán así México, China, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Brasil, Taiwán, India, Emiratos Árabes Unidos?
X: @morandavid


