El también diputado de la Asamblea Nacional puso sobre la mesa la relación entre el terremoto de 1812, el petróleo y el doble terremoto del 24 de junio de 2026
Al conmemorarse noventa años del histórico editorial «Sembrar el Petróleo», escrito por Arturo Uslar Pietri», Antonio Ecarri Angola, director ejecutivo de Fundación que lleva su nombre, planteó la necesidad de continuar el diálogo que dejó abierto el político venezolano hace casi un siglo, orientándolo al desafío de formar una República capaz de aprender de su propia historia.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Ecarri invitó a reflexionar sobre una pregunta poco habitual: ¿Qué relación tienen el terremoto de 1812, el petróleo y el doble terremoto del 24 de junio de 2026?
Lejos de establecer una comparación circunstancial entre acontecimientos tan distintos, el planteamiento del también diputado de la Asamblea Nacional busca identificar el hilo histórico que, a su juicio, atraviesa buena parte de la experiencia republicana venezolana.
Ecarri recordó que, antes de escribir «Sembrar el Petróleo», en 1936, Uslar había descrito en «Lanzas Coloradas» el efecto político del terremoto de 1812 con una frase que considera central para comprender la evolución del país: el desastre «deshizo los poblados y desequilibró los espíritus». Desde esa perspectiva, sostuvo que las grandes conmociones no destruyen por sí mismas a una República; ponen a prueba la calidad de sus instituciones, de su cultura cívica y de su capacidad para aprender.
Ecarri afirmó que el petróleo constituyó un segundo gran examen histórico. La riqueza permitió modernizar al país, pero también favoreció la construcción de un Estado cada vez más dependiente de la renta petrolera. «Cuando ese modelo comenzó a deteriorarse y posteriormente coincidió con las sanciones internacionales, la crisis dejó de ser exclusivamente económica para convertirse en una crisis institucional y social de enormes proporciones, cuya expresión más dramática fue el éxodo de millones de venezolanos», precisó.
Según el político venezolano, el doble terremoto del 24 de junio de 2026 volvió a formular la misma pregunta que Venezuela no ha terminado de responder desde el nacimiento de la República: ¿Si el país ha aprendido realmente de sus grandes acontecimientos históricos o si continúa reaccionando a cada crisis sin transformar esa experiencia en instituciones más fuertes?
A partir de esa reflexión, Ecarri propone retomar y proyectar hacia el presente la intuición formulada por Arturo Uslar Pietri hace noventa años, como una forma de continuar ese diálogo histórico mediante una idea: «Educar la República».
La expresión no alude a la industria petrolera, sino a la necesidad de formar una República capaz de administrar con inteligencia cualquier riqueza, cualquier tragedia y cualquier transformación histórica. En esa visión, la educación deja de entenderse únicamente como una política pública para convertirse en el principio que permite transformar la experiencia en conocimiento, el conocimiento en prudencia y la prudencia en instituciones capaces de garantizar la continuidad de la vida republicana.
Para Ecarri, el verdadero patrimonio estratégico de Venezuela no reside exclusivamente en sus recursos naturales, sino en la capacidad de sus ciudadanos para construir una sociedad que aprenda de sus aciertos y de sus errores. «La verdadera riqueza de una nación —afirma— no está solamente debajo de la tierra. Está en la inteligencia, en la educación y en la capacidad de aprender de la propia historia».
La reflexión forma parte del ensayo «90 años después: De ‘Sembrar el Petróleo’ a Educar la República», preparado con motivo del nonagésimo aniversario del histórico editorial de Arturo Uslar Pietri y orientado a abrir un nuevo debate sobre la reconstrucción republicana de Venezuela.


