¿Cómo hacer unas elecciones este año y salir victoriosos? Esa es la gran pregunta que tanto atormenta hoy al régimen. Ya febrero entró en su atardecer y todavía no han podido fijar la fecha de dicho evento. No aparece la fórmula mágica para revertir en las urnas, esa firme y creciente voluntad de cambio que ya araña la cifra del 90% de los venezolanos. ¿Cuál es la razón para semejante tardanza?, no existe ningún motivo para explicarlo, salvo el no haber logrado resolver el escollo de como pasar airosos por esa encrucijada electoral.
Evegopa 25/02/2024
El régimen no ha fijado la fecha para los comicios, porque al hacerlo, se obliga a realizarlos. Mientras eso no ocurra, está abierta la puerta para la evasión, es decir, suspenderla bajo cualquier estúpida excusa. A este narco régimen le importa un bledo el mandato Constitucional que los obliga a realizar elecciones. De considerarlo necesario para conservar el poder, le “darán el palo a la lámpara” asumiendo su barranco” de dictadura declarada y confesa, sin elecciones o con ellas totalmente controladas.
El torbellino imparable en que se ha convertido el liderazgo y la candidatura de María Corina Machado, ha desbordado todos los obstáculos que ha tratado de ponerle la narco dictadura. Cada día su liderazgo crece de manera exponencial. No es posible, sin quedar totalmente al descubierto, montar un fraude que cambie una voluntad de cambio tan marcada como la existente hoy en Venezuela.
Dentro de todo el panorama de posibles candidatos, con vocación de “esquiroles”, no sólo no existe ninguno con el potencial de dividir los votos opositores. Sumados todos ellos, no llegan a representar una votación que coloque las cifras de sus votos, en los niveles requeridos para cualquier manipulación electoral. Me imagino a los grandes estrategas de los países que nos colonizan, bajo la bandera del chavismo: Rusia, China, Irán y Cuba estarán “partiéndose los sesos” para buscar una salida a semejante aprieto. No es fácil, realizar elecciones para tratar de mantener la falsedad de una supuesta democracia, sin poner en riesgo sus valiosas conquistas sobre nuestro país.
El régimen pensó, que con la arbitraria inhabilitación se resolvería el problema. M.C.M. ante semejante injusticia, tomaría la vía de la protesta, las agotadoras marchas, que conducirían al cansancio, la represión, la decepción y el desgaste opositor. Todo ello conllevaría a renunciar a las urnas electorales, abriendo la puerta para imponer el triunfo del usurpador. Pero el “tiro les salió por la culata”. La Candidata opositora, pareció no darse por enterada de esa maniobra. Siguió su trabajo de contacto con el pueblo. Continuo incentivando ese sentimiento de cambio en todos los sectores, incluidos aquellos de tradición chavista. La inhabilitación, en lugar de desgano trajo entusiasmo, fue un catalizador que incrementó su arraigo en la reacción popular. Hoy Venezuela es, casi en su totalidad la que pide cambio. Es el país entero el que ha tomado la decisión de participar en las próximas elecciones con la intención de elegir un nuevo gobierno. Frente a tan inmenso tsunamis que se les viene encima al régimen, no hay en este momento barreras de inhabilitación capaz de detenerlo. Parece llegada la hora de: “o corren o se encaraman.”


