Por Gerardo Lucas
Alrededor del 90% del oro producido en Venezuela es producido en entornos criminales (criminalmente), sostiene la FACT Coallition, la organización anticorrupción basada en Washington. Esta circunstancia es importante porque las empresas internacionales que comercian con oro requieren el Responsible Gold Guidance, o sea someterse a una verificación independiente anual y demostrar procedimientos para determinar el origen y los riesgos asociados al oro que recibe. Esto hace que el oro venezolano sea difícil de comercializar. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) publicó en el 2021 una investigación específicamente, sobre el oro, dedicada al país. Identificó riesgos de corrupción, lavado de dinero, financiamiento de conflictos y abusos de derechos humanos en las cadenas venezolanas de oro. Su conclusión fue particularmente severa: recomendó considerar el oro originado en Venezuela como de alto riesgo, salvo determinadas existencias históricas de oro monetario.
Desde que el Pirata del Caribe, Donald Trump, se llevara a Nicolas Maduro el 3 de enero de 2026, con el exclusivo propósito de apropiarse del petróleo y el oro y otros minerales preciosos, aprobando apresuradamente las nuevas leyes de Hidrocarburos y Minas, que ponen tope risible del 15% del Impuesto máximo sobre los ingresó, comenzó la piñata para apropiarse de los caramelos.
La empresa Trafigura fue la primera que se lanzó al ruedo. En marzo, le llevaron al presidente Trump, al Roosevelt Room, en la Casa Blanca, diez barras de oro venezolano, para que lo contemplara, en una reunión celebratoria con su secretario del Interior Doug Burgum, especialmente ahora cuando el oro ha alcanzado precios récord sobre los 4.000 dólares la onza troy. Entre los invitados estaba Richard Holtum, director ejecutivo de Trafigura, una de las empresas más grandes en el comercio de minerales. Esta es la primera empresa beneficiaria de la presencia norteamericana dado que tiene una asociación con Minerven y consiguió, de seguido, un acuerdo de exclusividad por un año, con el gobierno venezolano, para la compra y exportación del oro. A la fecha no se conocen los precios ni las condiciones de dichos contratos. Otras empresas se unen al festín, como el fondo de inversión Heeney Capital quien se ha asociado con un rival de Trafigura, llamado Mercuria, para explotar la mina de cielo abierto «El Choco», donde se estima eventualmente exportar más de 2 mil millones de dólares en oro.
En la actualidad Minerven manejas dos minas directamente: «Mina Colombia», en El Callao, que es una mina subterránea de unos 479 metros de profundidad, con siete niveles operativos. Su mineral alimenta principalmente la Planta Caratal. La segunda, «Mina Sosa Méndez», también en el distrito de El Callao, tiene aproximadamente 270 metros de profundidad, divididos en dos niveles, y una explotación semi mecanizada. Procesa en la planta Revemin. Fuera de estas minas en manejo directo existe un conjunto de más de 20 emprendimientos de pequeña minería entre los que se encuentran: Josué 1:09, Mi Dios Es Todopoderoso, La Unión de Monkeytown, Ceiba de Dios y 4 Esquinas.
El prestigioso periódico New York Times envió un equipo de investigación al Callao a finales de septiembre y llego a las siguientes conclusiones: Nada ha cambiado desde la invasión norteamericana. Los residentes de la región no se han beneficiado en nada desde la incursión norteamericana; siguen las fallas diarias de electricidad provocando protestas diarias; las carreteras siguen destruidas; el presupuesto del gobierno local sigue siendo el mismo (20.000 dólares al mes); continua «el sistema» mediante el cual los mineros pagan protección a los malandros del Tren de Guayana; continua la minería ilegal con todos sus peligros y amenazas. Lo único que ha cambiado es que la venta del oro se realiza exclusivamente a empresas de Estados Unidos. Como dice el alcalde, el Sr. Lugo: » los Iraníes, los rusos y los chinos todos se han ido, ahora es el turno de los norteamericanos».
Como hemos visto está en proceso la toma de la zona minera de Guayana por los intereses norteamericanos, de la mano del gobierno del presidente Trump. Adonde nos llevará, no sabemos.
Gerarolucashistoriador.com


