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Es lo que es

El Silencio de los buenos: Filosofía de una nación dormida, por José Ignacio Gerbasi (@jgerbasi)

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“Cuando el sabio calla, el necio se convierte en oráculo.”

Hay algo profundamente inquietante en cómo hemos llegado hasta aquí. No fue una explosión, fue un goteo. No fue una invasión, fue un susurro constante que nos fue convenciendo de que todo esto era normal.

La psicología tiene un nombre para eso: la normalización de la desviación. Es cuando lo incorrecto, repetido el tiempo suficiente, se convierte en norma. Cuando lo aberrante se asimila, y lo indigno se vuelve costumbre.
Ya no reaccionamos. Ya no nos indigna. Lo intolerable fue domesticado.
La sociedad perdió su punto de ebullición.

En Venezuela, esta distorsión se instaló con delicadeza quirúrgica. Nos acostumbramos al abuso, al cinismo, a vivir como espectadores de nuestra propia ruina. Y lo más grave: aprendimos a despreciar el mérito. A sospechar del talento. A insultar al que piensa.
Hoy, decir la verdad es “ser radical”. Mantener principios es “ser extremista”.
Mientras tanto, los que se acomodan —con el régimen o con sus clones— gritan más fuerte, y acusan de dividir a quienes simplemente no se rinden.

Como dijo John F. Kennedy:
“No preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país.”
Y en Venezuela, esa frase no ha sido un faro. Ha sido una advertencia ignorada.

Lo que impera hoy no es el pensamiento, sino el reflejo.
La idea no se debate: se ataca a quien la sostiene.
Es un mecanismo de defensa emocional: si no puedo desmontar tu argumento, entonces te desacredito a ti.
Así funciona el miedo intelectual: insulta cuando no puede comprender.

Pero hay quienes no han cedido.


Yo he elegido —siempre— rodearme de personas mejores, o al menos iguales en conciencia. Porque creo profundamente que la inteligencia se contagia, y la virtud también.
Y lo confirmo: los buenos somos más.
Lo que pasa es que no gritamos. No imponemos.
Construimos, leemos, dudamos, preguntamos.
Y, cuando llega el momento, alzamos la voz… pero con razones, no con rabia.

Hoy, muchos aún esperan un salvador.
Y, paradójicamente, cuando surge una figura coherente como María Corina Machadopreparada, valiente, sin dobleces ni disfraces— la reacción inmediata de algunos no es admiración, sino sospecha.


Pero no es difícil entender de dónde viene: los que la rechazan con desdén suelen ser los que no leen, los que no se informan, los que viven rodeados de enchufados, de mediocres funcionales, de corruptos que solo buscan proteger su parcela de poder.

Gracias a Dios, son minoría.
Una minoría ruidosa, sí, pero pequeña.
Porque la mayoría silenciosa está hecha de gente honesta, que trabaja, que sueña, que cree… y que empieza a despertar.

Porque en un mundo de máscaras, la autenticidad es disruptiva.
Y duele ver lo que ya no somos capaces de ser.

No sé cuáles son las razones para juzgarla con tanto desprecio. Pero sí reconozco algo que la historia enseña:

«El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores.» — Platón

Y ese precio ya lo estamos pagando.

La gran pregunta no es cuándo cambiará Venezuela.?

Porque este país no es solo un territorio saqueado.
Es un espejo.
Uno que no se rompe, pero sí devuelve con crudeza la imagen del ciudadano que hemos elegido ser.

No basta con desear libertad.
Hay que vivir de tal forma que la libertad quiera volver a nosotros.
Y eso no se construye con cinismo, ni con resentimiento.
Se construye con responsabilidad, con carácter, con conciencia.

Y entonces… sucederá lo inevitable.

Cuando los que aman esta tierra se reconozcan,
cuando los preparados dejen de esconderse,
cuando los que piensan hablen más fuerte que los que insultan,
la mentira no podrá sostenerse ni un día más.

Y ese día, no se celebrará la llegada de un líder,
sino el renacer de una ciudadanía que por fin entendió que el poder real no está arriba,
está dentro.

Ese día no será un milagro.
Será justicia.

Y cuando el mundo nos mire, no dirá “fue suerte”.
Dirá:
“fue el despertar de los buenos.”

Vamos por más…

@jgerbasi

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