27 años de humo reciclado.
La llamada “Delcylusión” no es un error, es un método.
Un libreto repetido que combina ilusión con dilución, promesas con ambigüedad, y culpas con excusas.
Durante casi tres décadas, la fulana revolución ha reciclado el mismo guion: generar expectativa, sembrar incertidumbre y señalar culpables externos.
El resultado es siempre el mismo: más humo, más justificaciones y ninguna respuesta concreta.


