Los sistemas de vivienda hipotecaria para personas de bajos ingresos son fundamentales para la estabilidad económica del país y el bienestar ciudadano. Los ricos no necesitan banca hipotecaria para adquirir su vivienda, la mayoría compran de contado. El apoyo del gobierno con políticas públicas, leyes, incentivos, subsidios y exoneraciones son para la clase media y baja superior. El Estado debe mantener un sistema financiero hipotecario robusto para financiar viviendas sociales que son prioritarias por sus bondades técnicas, económicas y sociales.
Técnicas: Permite a familias de bajos recursos acceder a vivienda en propiedad privada con poco dinero en efectivo. El crédito hipotecario de largo plazo –20-30 años– democratiza el presupuesto del gobierno y del sector privado. Fortalece el funcionamiento institucional de banca, notarias, registros y tribunales. Refuerza la seguridad jurídica y promueve la formalización de propiedad. Permite segmentar y canalizar subsidios gubernamentales de forma correcta para que existan mayor número de viviendas construidas formalmente y mantenidas por el propietario.
Económicas: Tienen tres vertientes. La familiar estabiliza el trabajo, estimula el ahorro y organiza el presupuesto mensual por la obligación de la cuota financiera. La banca moviliza fondos, genera segmentación crediticia por ingresos, reactiva la construcción de urbanismos y viviendas, crea nuevas fuentes de ingreso para el estado por impuestos. El Estado mejora la infraestructura del país sin crecer burocráticamente, reactiva la construcción, genera puestos de empleo formales y estructura el crecimiento del sistema financiero nacional.
Sociales: Disminuye invasión, marginalidad y pobreza. Fomenta el esfuerzo familiar en busca de un mejor vivir. Es un activo que se valoriza con el tiempo, se hereda y puede fungir como garantía colateral. Genera seguridad de inversión y confianza en el país. La vivienda en propiedad estabiliza la democracia y fortalece la movilidad social de las familias, tal cual el título de mi blog… La vivienda: Escalera Social y Económica.
Un sistema financiero hipotecario bien diseñado permite que las familias accedan a viviendas sin que el Estado intente construirlas directamente ni subsidiarlas completamente, dejando la responsabilidad de su funcionamiento al sector privado. Evita multiplicar el gasto público y el crecimiento burocrático. Es importante promover la construcción de viviendas de interés social con políticas fiscalmente sostenibles. El sano ciclo financiero activa «viviendas vivas» que retornan valor a la economía en lugar de «viviendas muertas» que son gasto público creciente.
La gran mayoría de los compradores en mis desarrollos inmobiliarios jamás hubieran podido comprar una vivienda sin el sistema hipotecario. No existe alternativa financiera para la clase media emergente para tener una buena vivienda en propiedad. En el interior de la república, los promotores-constructores desarrollaron miles de proyectos inmobiliarios gracias a incentivos y leyes que los apoyaron.
La mejor herramienta que tiene un gobierno para dotar de vivienda propia a miles de familias y a un precio razonable es mediante el sector privado promotor-constructor y la banca hipotecaria y por eso… LA IMPORTANCIA DE LA BANCA HIPOTECARIA PARA LAS VIVIENDAS DE INTERÉS SOCIAL.
Guillermo Bello Vicentini