Es lo que es

La propuesta de María Corina, por @ArmandoMartini

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Machismo, viejo abusador desaprovechado en creencias equivocadas de sapiencia que ha llevado a descubrimientos y matanzas. Historia de hombres que poco habrían conseguido sin el valeroso, sacrificado y sosegado esfuerzo de madres, esposas, hijas y amantes injustamente sometidas.

La humanidad avanza, las mujeres se hartaron de ser pasivas, víctimas de quienes las han silenciado. Decidieron surgir y con carácter se integraron, incluida, en la dirección de naciones. Los países de religiosidad machista las colocaron como reproductoras, esclavizadas y subyugadas. Ayer, símbolo de poder, hoy, distintivo abrumador de retraso cultural. Exigieron derechos, los conquistaron con maestría y destreza. Las venezolanas no son la excepción.

La política vive su peor crisis de legitimidad. El madurismo se aferra al poder con amenaza institucional. La oposición corre la misma suerte, chantajeando el concepto de falsa unidad, cupular, de espalda a la nación y sus exigencias; a pesar de que la mayoría es contraria al castro-chavismo; no encuentra quien interprete su sentir, siendo la conducción política más rechazada de nuestra historia. Opositores oficialistas sufrieron herida mortal, evidenciando lo más bajo de sus intereses y otras horrendas realidades.

El análisis numérico, porcentual, conceptual, concluye para oficialistas, opositores o indiferentes, que la dirigencia, con excepciones, perdió capacidad de convocatoria, no participó, independiente del nivel socio-económico. El CNE sostiene 60% de inhibición, los informados 70% y más. Realidad apabullante que inquieta tanto como la incompetencia en la administración de servicios públicos, corrupción, violaciones a los Derechos Humanos y abusos autoritarios.

Que funcionarios cobren indebidamente y la podredumbre permee, es debilitamiento moral y ético, se enfrenta con psicología, uso adecuado de las emociones, orgullo profesional y dignidad de la persona en su entorno familiar.

Quien ha sido voz coherente de libertad, estableció un plan: Venezuela tierra de gracia y presentó la Operación de Paz y Estabilización. Hace días, afloró con precisión, una propuesta que taladra el alma nacional. Describe a una ciudadanía contrariada, indiferente, desconfiada, huérfana y sin representación. Se pueden realizar estudios detallados del evento “electoral” en el cual queda demostrado con certidumbre que los competidores fueron rechazados, perdieron la fe y confianza. Realidad embarazosa que alcahuetes encubren con la toxina del referéndum revocatorio.

Somos un país de permanencias excesivas, hasta los militares, ejercitantes de alternancia, han caído en continuaciones exageradas, que surgen de haber sustituido méritos por lealtad. El tiempo, es fuente de aprendizaje, también generador de putrefacción. Y la política se pudre porque no cambia, se habitúa, hace lo mismo, no moviliza, las plagas se extienden, pierden color y alegría, se consume hasta que enferma y muere de agotamiento.

Maria Corina no evade retos, los enfrenta, está planteando un grandioso y extraordinario desafío: consultar al ciudadano para que juzgue, decida quiénes son creíbles, confiables. Ha descifrado al régimen e intenta organizar la auténtica oposición con participación ciudadana. Genuino espíritu democrático. No se es líder por imposición arbitraria, Presidente de una nación, jefe de un partido político porque me da la gana; lo es porque tienen esperanza, ideología, seguridad y confían en sus ideas y propuestas como expresiones.

Interesante proposición, y será aún más, cuando se desarrolle, perfeccione. Convocando a todos los dispuestos a conversar, afinar y pulir la propuesta, democrática, participativa e incluyente. No es que volvamos a ser buenos psuvistas, adecos o copeyanos. Lo que está en la mesa es que la democracia resurja, asentándose en manos y conciencia ciudadana, señalen a los merecedores de su confianza y guías a los cuales, están dispuestos a seguir en el complicado, duro y largo camino de la reconstrucción. No quienes usurpan indebidamente ordenando “¡síganme!”; sino el que invita “vamos juntos”; el estadista que visualiza en el horizonte al país para que el ciudadano sienta la convicción de integrarse.

Se puede o no estar de acuerdo con el sueño anhelado de una auténtica oposición unida, en el sublime objetivo: Venezuela y único interés: libertad y democracia, basada en principios éticos, valores morales, buenas costumbres ciudadanas, a pesar de las interrogantes por resolver, para que se haga realidad.

El tiempo transcurre y escabullen responsabilidades, guardan silencio, se hacen los locos. La propuesta para legitimar el liderazgo consultando al ciudadano, causa escozor. No admiten adeudo ni renuncian. Huyen despavoridos para no someterse al veredicto ciudadano popular. Las mafias políticas tienen miedo, culillo, buscan perpetuarse evitando iniciativas alternas. Quieren continuar beneficiándose siendo oposición.

¿Cómo se pierde? Poniéndose metas incorrectas. Ambicionando demasiado rápido. La arraigada María Corina lleva años de lucha, y recuerda que acompañamos a dirigentes sin éxito, fracasados, pero llegó la hora de la ciudadanía, son los ciudadanos, en ejercicio libre y democrático, quienes decidan sus líderes. Un reto formidable, una idea clara, una meta correcta de quien se empeña en ser conciencia del país con lo que ello implica, no cede a tentaciones y tiene la autoridad de dar la cara.

@ArmandoMartini

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