La perfección es imposible… pero eso no significa que debamos dejar de perseguirla. Porque en esa búsqueda constante, en ese esfuerzo por mejorar, se forja la grandeza. Y si alguien se ha acercado a la perfección en su disciplina, ese es Roger Federer. Pero ni siquiera él, ese mago de la cancha, ha sido perfecto.
¿Sabías que Federer jugó 1.526 partidos a lo largo de su carrera… y ganó el 81% de ellos? Impresionante. Pero lo realmente revelador es esto: solo ganó el 56% de los puntos disputados. ¿Cómo es posible que alguien que gana poco más de la mitad de los puntos termine ganando la mayoría de los partidos?
La respuesta es simple y poderosa: jugar punto a punto. Paciencia estratégica con un sentido de urgencia. Con la sabiduría de saber que lo que ya pasó —sea un error o una jugada brillante— pertenece al pasado. Lo que importa es el siguiente punto. Lo que viene. Lo que puedes controlar. Lo que estás a punto de enfrentar.
Esto no es solo una filosofía del tenis. Es una filosofía de vida.
En cada punto perdido hay una lección. En cada punto ganado, una confirmación. Pero ninguno define tu destino. Lo que te define es tu capacidad de seguir adelante con foco, con claridad y con intensidad, como si cada nuevo punto fuera el más importante del mundo.
Esa mentalidad te libera. Te impulsa. Te hace imparable.
Y si nos detenemos un momento a mirar a nuestra querida Venezuela, entenderemos que este principio también se aplica a nuestra historia. Porque sí, muchas veces nos perdemos en comparaciones con el pasado, en errores, en nostalgias. Pero el pasado no es un sofá donde acostarse… es un trampolín desde donde saltar hacia lo nuevo.
Yo aprendí que no se trata de negar lo que ocurrió, sino de transformarlo en combustible. Y así como Federer no fue perfecto, aunque lo pareciera, así también ocurre con quienes hoy están dando la cara por el país.
María Corina Machado no es perfecta. Pero nadie puede negar que ha jugado cada punto con una claridad feroz, una intensidad constante y un enfoque admirable. A veces, como Federer, ganará apenas más de la mitad de los puntos. Pero si mantiene el ritmo, la constancia, y la fe, ganará los partidos. Ganará el torneo. Ganará el corazón del pueblo.
Corre a tu próximo punto. Porque la vida no la gana el que no falla, sino el que nunca deja de intentarlo.
Juega tu punto. Juega tu vida. Con intensidad, claridad y foco.
Vamos por más..
@jgerbasi


