En la 80va Asamblea General de la ONU, el presidente del Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva, condenó la presencia de buques de guerra norteamericanos en el Caribe. Para sustentar sus palabras, Lula argumentó la defensa de la soberanía de Venezuela y la búsqueda de la paz regional.
Sin embargo, Lula obvió, primero, que Maduro no es presidente, sino un usurpador que se robó las elecciones de 2024; segundo, que Maduro dirige el cartel del narcotráfico más poderoso del mundo; y tercero, que la mayoría de los venezolanos, así como las autoridades legítimamente electas –Edmundo González Urrutia y María Corina Machado–, apoyan una acción militar para liberar a Venezuela.
Cada vez que Maduro está contra las cuerdas, Lula sale a socorrerlo, pero lo hace de una manera muy astuta, puesto que no lo apoya abiertamente, sino que desarrolla un discurso que le permite al narco-dictador ganar tiempo, para que pueda recuperarse.
El caso más emblemático es el del 28 de julio de 2024, luego del gigantesco fraude electoral perpetrado por Maduro, cuando Lula declaró que no había habido “nada grave, nada anormal”. Luego dijo que Brasil no podía tomar una decisión respecto a esas elecciones hasta que el Consejo Nacional Electoral (CNE) mostrara las actas.
Lula sabía perfectamente que las actas ya habían sido publicadas por la oposición en la página www.resultadosconvzla.com. Un mes más tarde, en agosto de 2024, a Lula le preguntaron si en Venezuela había una dictadura, a lo cual replicó que existe un “régimen desagradable”, término que no conlleva ninguna repercusión política o diplomática.
Un año antes, en mayo de 2023, Lula recibió en Brasil a Nicolás Maduro, justo en medio de las acusaciones en su contra por crímenes de lesa humanidad. Lula entonces declaró públicamente que tales acusaciones eran el resultado de una “narrativa construida” contra Venezuela, y les pidió a los medios de comunicación ayudar a “deconstruir esa narrativa”.
Lula apoya al régimen venezolano por las mismas razones que lo hace Gustavo Petro. Ambos temen que, de caer Maduro, saldrá a la luz información que los compromete con negocios sucios e incluso con el Cartel de los Soles.
Pero, además, Lula es –junto con Fidel Castro– el fundador del Foro de Sao Paulo y, luego de la muerte de Castro, Lula quedó como jefe máximo del Foro. Lula sabe que la caída de Maduro arrastrará consigo a toda esa organización criminal.
Alejandro Peña Esclusa / Escritor venezolano. Exprisionero político. Experto en el Foro de Sao Paulo. Asesor del Centro de Derechos Fundamentales de Hungría.


