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¿Por qué llegamos a depender de una decisión final de Donald J. Trump?, por Vladimir Petit Medina

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-Traidores ¡Quien respalde esas acciones de Trump contra Venezuela, quien apoye que caigan bombas sobre el sagrado suelo venezolano, es un traidor a la patria! Así declaró a toda voz Jorge Rodríguez, el Presidente de la Asamblea Nacional Chavista, el 1ero de octubre. La escena reiteró el intento chavista de secuestrar el concepto de Patria para equipararlo con su propia permanencia en el poder. En el fondo, lo que revelan estas declaraciones es miedo: saben que el futuro inmediato del chavismo no se juega en Miraflores, sino en Washington. 

¿Por qué llegamos a esto? ¿ Cómo terminamos dependiendo de la decisión de un único tipo que ni siquiera está en Venezuela?

La causa eficiente de esto

Nunca antes en nuestra historia el destino inmediato de Venezuela había estado atado a la decisión de un solo hombre. No pasó ni con Bolívar…pero lo cierto es que hoy dependemos exclusivamente de la decisión de Donald J. Trump. Lo que haga o deje de hacer respecto al chavismo y su permanencia en el poder, marcará un punto de inflexión no solo para los venezolanos, sino para el equilibrio geopolítico de Occidente.

No se trata de exageración retórica. Se trata de comprender la raíz causal del problema y las condiciones que lo hicieron posible. En la tradición aristotélica, la causa eficiente es aquella que produce directamente un efecto, lo que hace que algo sea . El ejemplo clásico: un escultor es la causa eficiente de la estatua (porque con sus manos y herramientas la produce). En derecho o ciencias sociales, se entiende como la acción o hecho que provoca un resultado. Y si de la tragedia venezolana hablamos, la causa eficiente es inequívoca: el chavismo como proyecto, como práctica, como sistema de dominación, como agente provocador. No fue casualidad ni fatalidad lo que condujo a Venezuela a convertirse en epicentro de la inestabilidad hemisférica. Fue la acción consciente, planificada y sostenida de una élite en el poder que entendió la política como guerra y la criminalidad como estrategia. El chavismo, lejos de ser un fenómeno local de efectos domésticos, se constituyó en un agente provocador contra el orden internacional, con objetivos claros: desafiar a USA, infiltrar sus instituciones, inundar sus calles de tentaciones, socavar su seguridad y transformar a Venezuela en una plataforma de hostigamiento global.

Jugando a convertirse en actores de talla mundial…nos pusieron a todos en un tablero de guerra global en el cual nunca antes quisimos estar. Y eso lo hicieron concienzuda y sostenidamente. Veamos.

  • 1er movimiento: la guerra asimétrica. Retaron a USA en su propio terreno de vulnerabilidad. El chavismo concibió la droga no como un problema, sino como un arma. Esa narco-ofensiva  parece haber sido diseñada para envenenar en vez de ganar vis a vis a una población entera y, al mismo tiempo, corromper a sus instituciones con dinero sucio. Se trató de una guerra asimétrica contra el imperio, ejecutada no con ejércitos, sino con químicos y carteles. Ajá…y ¿quién les pidió hacer eso? ¿Usted, querido lector…yo?
  • 2do movimiento: el golpe en la reelección de Trump. El chavismo no se conformó con robarse las elecciones en el territorio nacional ni la región. Dio un salto mayor: intervenir en la política estadounidense. Si. Los que proclaman el no intervencionismo y la autonomía de los pueblos…intentaron torcer el curso de las acciones en el imperio mismo.Los indicios de su rol en la derrota de Trump en 2020 no son menores. Es Smartmatic, el software, Dominion etc etc. Está claro que el chavismo operó para favorecer un desenlace contrario a los intereses de un presidente que les había impuesto sanciones, cercado a sus jerarcas y exhibido su naturaleza criminal. Al hacerlo, no solo intervinieron en USA: retaron la legitimidad del sistema democrático de la principal potencia de Occidente. Y con lo que jamás contaron…la historia les castigó: Trump volvió. ¿Quiénes intentaron esto? ¿Usted, querido lector…yo?
  • 3er movimiento: el uranio para Irán y el desafío a Israel, jugada que revela hasta qué punto el chavismo está dispuesto a situarse en el eje de confrontación global. Los americanos están convencidos que el chavismo puso en manos de Irán —enemigo declarado de Occidente y de Israel— uranio venezolano, material estratégico de primer orden. Con ello, Caracas dejó de ser un satélite irrelevante para convertirse en engranaje funcional del proyecto nuclear iraní. Esto equivale a buscarle pleito directo a Israel y a inscribirse en el tablero del terrorismo global. ¿Quiénes quisieron meterse en esa pelea de grandes ligas mientras en el país hay hambre, escasez de todo y la gente huye? ¿Usted, querido lector…yo?
  • 4to movimiento: la alianza con FARC, ELN y el terrorismo islámico en general. Finalmente, el chavismo profundizó su alianza con los irregulares colombianos y el terrorismo que más daño ha logrado causar en USA, quienes encontraron en Venezuela no solo refugio, sino identidad falsa, retaguardia estratégica, santuario desde donde financiarse, rearmarse y planear operaciones. Caracas dejó de ser un actor soberano para transformarse en plataforma insurgente contra medio mundo y contra la estabilidad global. ¿Quién quiso esta locura? ¿Usted, querido lector…yo?

Las certezas también juegan

Sorprende que el chavismo haya avanzado de esta manera mientras subyacen cuatro certezas de aceptación pacífica: a. la FAN Chavista no tiene cómo ganarle un enfrentamiento directo al mejor ejército del mundo; b. los pocos aliados de la menguada chequera Bolivariana que quedan, les acompañarían hasta el filito del abismo pero nada de enterrarse con ellos; c. los tipos están cerca…. y ya no son ni potes de humo, ni personajes de Inteligencia Artificial; y d. el régimen perdió la legitimdad al robarse descaradamente las elecciones del 28J.

Unamos entonces los extremos: los tipos jugaron a la guerra y no tienen para ganarla, ni aliados que pudieran ganarla por ellos y los adversarios ya están cerca, respirándoles en la nuca y además, todo esto sucede en medio de una debilidad institucional y política inocultable del chavismo. Luego…todo depende de si Trump decide ganar la guerra que provocaron estos tipos a sabiendas que en caso de tomar este curso de acción final…ganaría. La duda solo radica en el costo de la victoria y la administración de la misma. Nada más.

El dilema de Trump

Todo esto nos devuelve al punto de partida: el papel de Donald J. Trump. En 2017 y 2019, su administración fue la única que llamó al chavismo por su nombre: tiranía, narcotráfico, terrorismo. Fue la única que intentó cercarlo financieramente, deslegitimarlo diplomáticamente y aislarlo en el sistema internacional. Hoy, en 2025 ¿Trump, nuevamente en la palestra decisoria, volverá a asumir la misma claridad estratégica u optará por un cálculo político de corto plazo? Venezuela no es un asunto secundario: es un laboratorio de guerra híbrida, un campo de ensayo donde confluyen mafias, carteles, terroristas y potencias enemigas de Occidente. Trump ya no tiene quien aquiete sus ánimos en la Oficina Oval y luce convencido de que la causa eficiente de la tragedia venezolana es el chavismo. Sin sus decisiones, alianzas, concepción criminal del poder, nada de lo que hoy viven los venezolanos sería posible. Ellos nos metieron en este problema. Ellos…nadie más.

El desenlace —la liberación o la consolidación de la dictadura— depende de una condición sine qua non, es decir, ese algo indispensable para que un hecho o resultado ocurra …o sea, la decisión de un solo tipo: Trump. Sin esa voluntad, ningún escenario de ruptura real es posible.

El punto de no retorno

La historia de Venezuela se encuentra, entonces, en un punto de no retorno. El chavismo ya eligió su camino:, ahora la pregunta es si Estados Unidos, bajo el liderazgo de Trump, asumirá el desafío o lo dejará en el poder, como hizo con el régimen Iraní.

Nunca antes la decisión de un solo hombre había tenido tanto peso en el destino de Venezuela. Y nunca antes la inacción había sido tan costosa. Lo que está en juego no es solo un país destruido por el socialismo del sXXI. Lo que está en juego es el orden hemisférico, la seguridad de Estados Unidos y la estabilidad de Occidente.

El chavismo es la causa eficiente. La decisión de Trump, hoy, es la condición sine qua non. 

La historia sabrá juzgar qué hizo cada quien con el papel que le correspondía.

Vladimir Petit Medina

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