El pueblo llano se declara antichavista. Repudian a Delcy, a su hermano, a Cabello y a Padrino. Lo de la amnistía es una estafa. Votarían a María Corina Machado. Dan gracias a Trump, aunque quiere más el petróleo que la libertad de Venezuela. Durante la última semana de febrero, el pueblo ha hablado a través de Meganálisis
Por: Carlos Pérez-Ariza – El Nacional
Las encuestas, prospecciones sociológicas del sentir de un momento preciso, son aproximaciones a la opinión general a través de una muestra de población consultada. Suelen tener un margen de error y un nivel de confianza aceptable en 3% y 95%, respectivamente, que la de Meganálisis afirma. La muestra aleatoria de 1.021 encuestados en toda Venezuela, da el pálpito de lo que piensan los 21 millones de venezolanos que siguen dentro de esa inmensa cárcel que aún es este país.

Sus respuestas dan la certeza de que una cosa es el plan Trump/Rubio/Delcy y otra el día a día de los venezolanos de a pie. La gente común, la que sobrevive en la frontera de la escasez, está harta del chavismo. 53,8% que votó por la revolución, hoy se declaran “avergonzados y arrepentidos”. Saben que ese proceso, aún inconcluso, sólo trajo “mal vivir, retroceso y pobreza”.
Sobre Delcy Rodríguez, una bien conocida del personal, 90% rechaza su papel como presidenta encargada de la transición. Hacia Trump, se le agradece, pero albergan dudas sobre su verdadero compromiso con la liberación de Venezuela. Ese maridaje entre él y Delcy, parece ser la base de esa desconfianza. Mucho rápido negocio petrolero, pero lento avance en los signos democráticos de Delcy y los suyos. 61% cree que Trump está más centrado en el crudo, que en el avance de la libertad plena.
Con el asunto de los presos políticos, detenidos arbitrariamente, sin pruebas, sin juicios, los venezolanos saben que ese amago de liberarlos es una estafa. La Ley de Amnistía huele mal, como todos los acuerdos firmados por el chavismo. Una ley que no hace justicia a los encarcelados, ni mucho menos señala a los torturadores físicos e intelectuales no se puede llamar ley. 68% la declara una estafa.
Estos encuestados ponen el dedo en la llaga al afirmar, 88%, que los capitostes del poder salgan del mismo cuanto antes. Se refieren a los hermanos Rodríguez (Delcy y Jorge), Diosdado Cabello y Padrino López. Personajes que aún comandan el Estado en una apariencia de estar construyendo una transición para ellos mismos. A estas alturas de ignominia, los venezolanos saben que no se puede confiar en quienes han sido fieles compinches de la revolución chavista. Dejan la deuda externa en 170.000 millones de dólares. Para robar han sido más que eficientes.
A una pregunta sobre posibles elecciones futuras, sorprende la claridad política de los encuestados. Dicen: 70,6% proclives a un referéndum para una nueva Constitución. Y 73% elección presidencial. Dos procesos que deben estar vinculados. Ese proyecto de una nueva carta magna está redactado y lo hemos leído. Sólo espera su momento para la discusión en una Asamblea constituyente. En esas posibles elecciones, 70,6% votaría por María Corina Machado. Los otros candidatos, incluida Delcy, no alcanzarían 6%. Incluso sumando a toda la izquierda populista, no pasarían de 14%.
Finalmente, como un indicativo de que en Venezuela no hay signos económicos de avance, en estos dos primeros meses de 2026, sin Maduro, 80% declara que no ha mejorado su economía del hogar. La inflación marca casi 52%, al comienzo de este año, según el BCV. El rechazo del pueblo a este narcorrégimen, que demuestra esta encuesta y la presión en alza de la economía familiar, se puede tomar como un aviso a quienes dirigen el actual proceso de normalización económica y política.


