En los momentos más difíciles, a veces el consejo más sabio no es una orden de «sigue adelante», sino un susurro sereno de «deja que sea». Esta es la lección eterna de ‘Let It Be’ de The Beatles, una canción que nació en el corazón de Paul McCartney en medio del caos personal y creativo, y que hoy nos habla directamente a nosotros, Venezuela.
Como en la canción, cuando la noche se siente más oscura, es cuando aparece esa voz tranquilizadora. Para Paul, era la sabiduría de su madre. Para nosotros, puede ser la voz de nuestros abuelos, la fortaleza de nuestros padres, o la resiliencia que hemos cultivado como pueblo. Es esa voz la que nos dice: «Todo va a estar bien. Respira. Acepta este momento. Let it be».
Pero entender esto es clave: «Dejar ser» no es claudicar. Es la paciencia estratégica del agricultor que siembra con fe y cuida su tierra, sabiendo que no puede forzar a la semilla a germinar más rápido. Es la serenidad para aceptar lo que no podemos cambiar hoy, para guardar nuestras fuerzas y enfocarnos con claridad en lo que sí podemos construir mañana.
Cada lucha que enfrentamos, cada día de dificultad, no es un tiempo perdido. Es tiempo de aprendizaje. Estamos aprendiendo, a la fuerza quizás, el valor inconmensurable de la solidaridad, la ingeniosa creatividad para resolver lo imposible y la profunda verdad de que somos comunidad. Este aprendizaje doloroso es el cimiento de un futuro más humano y consciente.
La verdadera esperanza no es pasiva; es una esperanza activa. Es la certeza de que, mientras trabajamos en silencio desde nuestra trinchera—criando hijos honestos, haciendo bien nuestro trabajo, ayudando al que está a nuestro lado—estamos tejiendo la respuesta. Cada acto de bondad es una nota en la sinfonía que, poco a poco, ahogará el ruido de la discordia.
Así que, Venezuela, inspiremos profundamente y recordemos la sabiduría de esa canción. Encuentra tu centro de calma en la tormenta. Escucha esa voz interior que susurra palabras de consuelo y fortaleza.
There will be an answer. Let it be. Habrá una respuesta. Déjalo ser.
Confía en que esta paz interior que cultivas es tu mayor fuerza. Es la luz que te guía y que, al mismo tiempo, ilumina el camino para los demás. El mañana no se construye con ansiedad, sino con la paz estratégica de quien sabe que la semilla del cambio ya está plantada.
Porque la respuesta, al final, no viene de fuera. La respuesta crece dentro de nosotros. Más sabios, más unidos y con una esperanza forjada en el aprendizaje más duro y valioso.
Con la fe puesta en nosotros mismos,
Como lo enseñaron los Beatles.,
Saldrá bien. Todo saldrá bien. Porque la canción de un pueblo entero, como la melodía de los Beatles, es eterna. Y nuestra canción, Venezuela, aún no ha terminado de sonar. Será un himno de esperanza que el mundo recordará.
There will be an answer. Let it be.
Vamos por mas…
@jgerbasi


