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El Pabellón de Venezuela en la Exposición Universal de París de 1889

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La Exposición Universal de París (1889) tuvo lugar en París, Francia, del 6 de mayo al 31 de octubre de 1889.

Por: Rare Historical Photos / Wikipedia

Fue celebrada en el centenario de la toma de la Bastilla, un acontecimiento tradicionalmente considerado como el símbolo del comienzo de la Revolución francesa.

Esta exposición marcó un momento culminante que da cierre a un largo periodo. Nuevas concepciones en la construcción, y nuevos adelantos en la industria se unieron para darle a la Exposición una radiante brillantez y una enorme influencia.

El símbolo principal de la Exposición Universal fue la torre Eiffel, completada en 1889, y que servía como arco de entrada a la Feria.

Se podría decir que los desarrollos desde la primera exposición universal hasta esta, se ven culminados en la Galería de Máquinas de 1889 (Palacio de las Máquinas). El progreso entre la exposición de 1878 y 1889 fue tan enorme, que los visitantes llegaban a sentirse sobrecogidos por la atrevida construcción de la Galería de las Máquinas y de la torre Eiffel. Estos edificios alcanzaron un nivel que no ha sido superado.

www.rarehistoricalphotos.com

Pabellón Venezuela

Fue diseñado por el arquitecto francés Edmond Paulin como un edificio ecléctico de 450 m², combinando la arquitectura neocolonial española y el barroco. Fue el primer pabellón propio del país en una exposición internacional, y mostró una alta gama de productos, hasta ahora la mayor en la historia de las participaciones venezolanas.

Desde los primeros meses en que Venezuela comenzó a planificar su participación, el entonces presidente Antonio Guzmán Blanco se reservó para sí la supervisión del proyecto durante su último periodo como mandatario. La acción más evidente en este sentido fue asegurar que, una vez abandonado el poder en 1887, fuese designado como Ministro Plenipotenciario de Venezuela ante Francia. Luego de asentarse en la capital francesa, Guzmán Blanco influyó en la elección del arquitecto, en la programación especial, y en la definición del catálogo final de los productos a exhibir.

El pabellón se caracterizó por tener un catálogo bastante representativo de los productos nacionales. Por una parte, se exhibieron herramientas usadas en procesos educativos y aparatos empleados en las artes liberales. Entre otras cosas, hubo dibujos y figuras hechas en terracota, muestras arqueológicas, así como muestras tipográficas, las ediciones de dos diarios de circulación nacional, artículos de papelería, y una exposición etnográfica de los tipos de viviendas en el lago de Maracaibo.1​

Adicionalmente, algunas compañías dedicadas a la explotación aurífera en el territorio federal Yuruari organizaron una muestra del mineral apilado en una pirámide, y en el que se aseguraba que la producción entre 1871 y 1888 equivalía a 120 millones de francos.

En la exhibición también figuró un inventario de las maderas recolectadas en la Hacienda Chuao, en ese entonces propiedad de Guzmán Blanco, ordenadas por su nombre común y científico. También se ofreció un modelo en cera de un cacaotero y muestras de granos de café y de cacao, por los cuales el expresidente recibió un premio oficial de la Exposición.

En otra área habían cráneos humanos de las diferentes tribus indígenas que habitan en las riberas del río Orinoco, que acompañaban una vitrina que mostraban un modelo de una necrópolis indígena, un sarcófago, armas, pagayas, e incluso una corona hecha con garras de jaguar.

Doce expositores colaboraron con muestras textiles, prendas de vestir, piedras preciosas, hilos y telas de algodón y cáñamo. En el área de farmacéutica se apreciaron productos como bálsamo de palo aceitero, manteca de cacao, extracto de zarzaparrilla.

También tuvieron presencia productos alimenticios como el maíz, chocolate, confitería, sarrapia, aceite de palma, y algunos licores como ron, vino de naranja y brandy de azúcar. El centro del pabellón tenía hamacas colgadas, con un relieve del puerto de La Guaira, y una réplica de una estatua de Simón Bolívar en Boyacá.​

El número de elementos dispuestos en exhibición ha sido el mayor enviado a una exposición internacional hasta el momento, obteniendo una gran cantidad de premios oficiales.

Dibujo de la fachada del Pabellón de Venezuela
Visto desde el flanco derecho. Ilustración de Louis Tauzin
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