«No asumo la paternidad de nada que yo cree y sea modificado». La frase fue pronunciada en 1975 por el artista plástico y paisajista brasileño Roberto Burle-Marx, creador del segundo pulmón de Caracas, modelo en América Latina. Hoy, su obra paisajística, Bien de Interés Cultural de la Nación, según la Gaceta Oficial 36.490, ha cambiado completamente su paisaje, víctima de la indolencia y la desidia.
Por: Karem Gonzalez – El Nacional
No es solo la insalubridad de sus baños, la perenne falta de agua, la constante desaparición de las especies, el abandono y la arbitraria construcción de espacios lo que atenta contra su futuro. Son los ‘secretos a voces’ sobre cómo, cuándo, por qué y para qué suceden las cosas dentro de este paisaje natural caraqueño lo que amenaza verdaderamente a la creación del arquitecto brasileño Roberto Burle Marx. Marlene Sifontes, miembro de Sunep-Inparques, asegura que las propias autoridades están matando al Parque del Este y nadie hace nada por evitarlo.
El Parque del Este, o como fue rebautizado en 2006, Generalísimo Francisco de Miranda, muere lentamente. O, mejor dicho, lo están matando, según Marlene Sifontes, secretaria del Sindicato Unitario Nacional de Empleados Públicos del Instituto Nacional de Parques, Sunep-Inparques. Mirar hacia un lado es la única respuesta de las ineficientes autoridades a cargo de su preservación.
El verde pierde la batalla y el cemento, por mucho, lo reemplaza en una historia de años de abandono e improvisación.
Esta pintura natural, denuncia Sifontes, está llena de cicatrices que no se curan y de nuevas heridas que son cada vez más profundas. El paisaje es desolador. Subraya, además, que las políticas públicas (o ausencia de) de las que ha sido víctima la obra, la sumen en un estado de vulnerabilidad difícil de recuperar si no se actúa rápido, con conciencia.
«El Frente Francisco de Miranda y sus imposiciones fueron el punto de partida. La decadencia y la miseria se volvieron nuestra compañía después de su llegada», declara, recordando que siempre hubo denuncias: pequeñas construcciones dentro de las áreas y las deficiencias en el sistema ¿EN QUÉ SISTEMA? eran reiterativos. «Pero nunca al punto de hoy día», recalca.
El Sistema Nacional de Parques, dice, es uno de los servicios públicos más importantes de Venezuela. «Es un sistema estratégico en cualquier país y debería serlo más para nosotros que somos el noveno más mega diverso del mundo. Tenemos un 22% del territorio; entonces señores, si tienen casi el 80% del país para hacer realidad sus planes y edificaciones, para hacer a diestra y siniestra lo que les plazca, ¿por qué se empeñan en hacerlo dentro de nuestras áreas protegidas?».
El ente rector, Inparques, y el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo, señala, relajaron la norma y cambiaron los planes de ordenamiento a su gusto.
El negocio de las cisternas está secando al parque
«El parque fue pensado para poder ser sustentable en sí mismo», rescata Marlene Sifontes.
«Tenemos reservas de agua privadas. Son 9 tanques enormes que se construyeron y diseñaron de tal manera que no afectaran el consumo de la ciudad. Hoy, paradójicamente, están surtiendo de agua a gran parte de Caracas, y son cientos de camiones cisternas los que salen llenos todos los días de nuestro estacionamiento». Se estima que, con cada viaje, la carga es de entre 8.000 y 10.000 litros de agua.

Jungla de concreto dentro del parque: La Carlota, Skate Park, Brinca Este
Para Sifontes, el primer paso hacia la completa violación del Sistema de Parques fue la concepción del Parque Bolívar, la extensión de terreno justo en el área de La Carlota, adyacente al Parque del Este.
La idea es buena, pero sin la venta de bebidas alcohólicas en los restaurantes que se han abierto o el empeño de traer la ciudad al parque con sus encuentros de emprendedores, foodtrucks, tarantines y eventos musicales», enlista.
El espacio, dice, es coordinado por la Gobernación de Miranda, cuya máxima autoridad, Héctor Rodríguez, también tiene su oficina. «Al menos deberían tener una entrada propia, pero ni eso. Todos entran por el Parque del Este, dañándolo, sobre todo porque hay ingresos hasta altas horas de la noche, algo que no está permitido según el estatuto y la normativa de Inparques», añade.
Actualmente, se construye una monumental concha acústica en donde estaban dispuestas las canchas de arena que funcionaban para la práctica deportes como fútbol o voleibol. Las gradas situadas para el disfrute de los mismos son obstaculizadas por la inmensa estructura de cemento y vigas. Se tiene prevista su inauguración para mediados de octubre y la banda invitada será Caramelos de Cianuro.
La construcción del Skate park y Brinca Este, a su vez, van en contra de la razón de ser del parque, decreta Sifontes. «Si bien es cierto que están hechos con materiales ecológicos y reciclables, cosa que es excelente, debieron haberse pensado para hacerse fuera de este ecosistema paisajístico», subraya.
«Es una agresión que mancha su historia y amenaza la oportunidad de ser reconocidos como Patrimonio de la Humanidad», reitera. «Están tatuando el parque con ideas asonantes; lo están hiriendo por todas partes y nadie hace nada al respecto».
Advierte también que está sobresaturado y, a pesar de eso, siguen actuando en su contra. «Inparques permitió esto. Cuando se presentó este proyecto, las firmas de las autoridades lo avalaron sin pensar en las consecuencias». Se refiere a la enorme cantidad de basura acumulada, incluso habiendo personal del mismo Brinca Este recogiéndola; la contaminación lumínica y sonora que afecta a las especies, los desechos humanos como heces fecales y orina por falta de funcionamiento de los baños del parque; cigarros y marihuana, la economía informal llenando los espacios los fines de semana, algo que está prohibido.
El Parque del Este cierra a las 6:00 pm, lo que pasa después es responsabilidad de supervisores externos o concesiones cuyo personal de vigilancia, taquilleros y supervisores no conocen los reglamentos. Hasta el momento, la entrada es grates para el visitante. Para los deportistas y los que ingresan a deshoras, es otro el cuento. Cobran 1 o 2 dólares -o su equivalente- en bolívares al entrar por ambos estacionamientos. Después de las 5:00 de la tarde, puede aumentar el costo y hasta entrada la noche, puede aumentar el costo.
El horario de Brinca Este, según sus redes sociales, es de LUN a JUE de 11:00 am a 8:00 pm. De VIE a DOM, desde las 11:00 am hasta las 9:00 pm. Horas que no se han cumplido a cabalidad porque han estado abiertos hasta las 11:00 pm intentando sacar a la gente que se rehúsa a abandonar sus espacios.
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