El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó un video este viernes mostrando a uno de los detenidos del Tren de Aragua liberado y embarcando en un avión rumbo a Venezuela, en perfecto estado de salud.

Sin embargo, apenas la aeronave aterrizó en Caracas, medios oficiales y voceros del régimen difundieron imágenes del mismo individuo aparentemente lesionado, necesitando atención médica urgente.

El episodio repite un patrón que se ha visto en múltiples ocasiones con presos políticos y deportados: mientras en el extranjero o durante la entrega están físicamente estables, al pisar suelo venezolano “aparecen” súbitamente enfermos o heridos.

Analistas interpretan esta maniobra como parte de un guion propagandístico para victimizar al régimen y desviar la atención de posibles maltratos ocurridos durante el traslado o para construir relatos de “persecución” externa.

Bukele, por su parte, ironizó sobre la coincidencia:

“Es curioso cómo los detenidos del Tren de Aragua, que se encuentran perfectamente sanos, de repente enferman en el mismo momento en que ponen un pie en Venezuela. El mismo guión, siempre”, escribió en su cuenta de X.

El caso vuelve a poner en evidencia la opacidad que rodea estos procesos y la fragilidad de los derechos humanos de quienes cruzan el umbral de un sistema penal ampliamente denunciado por torturas, desapariciones forzadas y violaciones sistemáticas.