Un nuevo mensaje de protesta apareció este martes en un muro de la posta médica del barrio La Hata, en Guanabacoa, La Habana. El cartel, escrito con pintura negra sobre fondo blanco, rezaba: “Abajo la dictadura, Díaz-Canel singao”, y fue captado en video por el diario independiente 14ymedio, justo antes de que fuera cubierto por empleados estatales.

La denuncia fue difundida inicialmente por el periodista cubano exiliado José Raúl Gallego, quien señaló que el área donde se colocó el cartel ha sido objeto de una intensa construcción de viviendas asignadas a personal militar, lo que da especial simbolismo a la ubicación elegida para esta acción contestataria.

Cuando periodistas de 14ymedio acudieron al lugar, constataron que varios operarios estatales se encontraban pintando la pared de azul claro para borrar la consigna.

Momento en que empleados estatales pintan el muro en el que apareció el cartel gubernamental, en Guanabacoa. / 14ymedio

Según testigos, los trabajadores se tomaban la tarea con cierto desdén. “¿Viste cómo te estamos pintando el muro?”, bromeaban con la doctora del dispensario, mientras un transeúnte en triciclo comentó con ironía: “Hace falta que lo vuelvan a poner”.

Este nuevo acto de disidencia gráfica se suma a una ola reciente de expresiones populares de rechazo al régimen. El pasado jueves, más de veinte pintadas similares aparecieron en el muro perimetral del cementerio de Mayabe, en Holguín. Allí, a lo largo de más de 200 metros, se repitieron mensajes como “Patria y Vida”, “Díaz-Canel singao”, “Libertad para el Pueblo” y “Abajo la dictadura”.

En respuesta, las autoridades movilizaron desde tempranas horas a brigadas para borrar los mensajes, utilizando incluso machetes para raspar las superficies. El área fue rápidamente tomada por agentes del Ministerio del Interior, evidenciando la creciente preocupación del régimen ante estos gestos de inconformidad ciudadana.

Aunque breves y rápidamente cubiertos, estos mensajes continúan siendo una forma de resistencia simbólica que refleja el malestar persistente en sectores cada vez más amplios de la sociedad cubana.