Por Sebastiana Barráez en Infobae

El contralmirante Daniel Lino Comisso Urdaneta envió una dura carta tras la orden de la Corte Penal Internacional de apartar a Karim Khan del caso Venezuela por conflicto de intereses.

En una carta pública dirigida a Karim Asad Ahmad Khan, fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) recientemente apartado del caso Venezuela, el contralmirante retirado de la Armada venezolana, Daniel Lino Comisso Urdaneta, lo acusó de traicionar la esperanza de justicia para millones de venezolanos.

“Usted se convirtió en un servil más a los designios del régimen criminal, tal como lo hiciera su antecesora”, escribió Comisso, tras la decisión de los jueces de apelación de la CPI de ordenar la recusación de Khan por conflicto de intereses, debido a que su cuñada forma parte del equipo legal que representa al Gobierno de Nicolás Maduro.

Desde hace cuatro años, Khan estaba a cargo de la investigación sobre crímenes de lesa humanidad presuntamente cometidos por el régimen venezolano, incluyendo detenciones arbitrarias, torturas y ejecuciones extrajudiciales.

“Se burló descaradamente de la esperanza de un pueblo”, reprochó Comisso en la misiva, asegurando que Khan “enlodó su ética y violó la ley” al no apartarse del caso cuando se conoció el vínculo familiar.

El oficial, uno de los protagonistas del movimiento militar de Plaza Altamira en 2002, recordó que entre 2021 y 2024 envió varias cartas al fiscal pidiéndole avanzar en la causa. “Usted ha traicionado y burlado el padecimiento de un pueblo oprimido, ultrajado y abandonado, al cual se le ha negado totalmente el derecho de acceso a la justicia”, sentenció.

Conflicto de intereses y escándalo sexual

La polémica por la imparcialidad de Khan se agravó cuando la Fundación Arcadia, con sede en Washington, denunció ante la CPI que la relación con su cuñada, Venkateswari Alagendra —abogada defensora del régimen de Maduro— representaba un claro conflicto de intereses. Los jueces de apelación coincidieron y determinaron que “la estrecha relación familiar del fiscal (…) podría razonablemente suscitar sospechas de parcialidad”.

El fiscal tiene tres semanas para formalizar su separación de la causa venezolana, única investigación abierta por la CPI en América Latina desde que Argentina, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y Perú pidieron la intervención en 2018.

El caso de Khan se complica aún más por una investigación paralela por presunto acoso sexual. Una joven abogada malasia lo acusa de agresiones en varias ciudades —entre ellas Caracas— y de supuestos intentos de intimidarla para frenar la denuncia. El fiscal se encuentra de excedencia mientras la Oficina de Supervisión Interna de la ONU revisa el caso. Sus abogados califican de falsas todas las acusaciones.

Para Comisso Urdaneta, la salida de Khan confirma la frustración de las víctimas y la desconfianza en los organismos internacionales: “Usted ha fortalecido la percepción de que los órganos internacionales son nulos e ineficaces para proteger a los pueblos de regímenes que violan impunemente sus derechos”.