Por Darwin Chávez

¿CRISIS? (I). Desde hace varios días era evidente que el régimen comenzaba a dar señales contradictorias que permitían inferir que había entrado en crisis. De hecho, cuando hacemos una pequeña revisión de sus acciones en las últimas semanas y quizás meses, es claro que se le comienzan a acabar los trucos. De nada le sirvió la ilegal inhabilitación política de María Corina Machado, ya que eso potenció el rechazo contra Maduro. Tampoco les funcionó haber impedido la inscripción de Corina Yoris. Por otro lado, la trampa con la candidatura de Manuel Rosales fue un rotundo fracaso, hasta el punto de que MR se ha convertido junto a Maduro y Diosdado en los 3 hombres más repudiados por los venezolanos. Asimismo, les fue imposible impedir la sustitución de candidaturas en las tarjetas de Un Nuevo Tiempo y el MPV, a favor de Edmundo González Urrutia. Y por último la “corte de alacranes” no asusta a nadie, ni divide a nadie, porque están plenamente identificados. Con los alacranes perdieron el billete, porque hasta Rosales les salió “pataruco”. En resumen, por ahora, todos los esfuerzos que han hecho y financiado para dividir y desesperar a la oposición, a fin de que tomaran decisiones apresuradas han fracasado. De ahí que, aparentemente, han entrado en una crisis que no se limita a hechos recientes, sino que implica retroceder unos 9-10 o más en el tiempo para entender el contexto. ¿Por qué? Antes de entrar en los detalles, es anecdótico que en esta profesión a veces pequeños datos permiten descubrir una veta de información de enorme valor. ¿Qué sucedió? Resulta que el pasado fin de semana recibí un mensaje de un amigo del PSUV que tenía varios meses desaparecido y con quien me una relación de respeto: “Averigua, porque al general Néstor Reverol lo interrogaron hace un par de días en la DGCIM en relación con el caso de Tareck El Aissami y todo apunta a que le van a poner los ganchos”. Este pequeño dato me llevó a activar consultas por varias vías y lo que conseguí fue algo verdaderamente interesante. Retrocedamos en el tiempo a unos 9 o 10 años, cuando el chavismo activó con mucha fuerza la operación de infiltración de la oposición ofreciendo acuerdos, negocios y hasta financiamiento. No parecía una estrategia global del régimen, sino acciones particulares de sus liderazgos civiles, militares y de los enchufados. Esto les permitió infiltrar y terminar de corromper a muchos dirigentes opositores, quienes cedieron ante los ofrecimientos y cayeron en la trampa. Algunos de estos incluso, no sólo recibieron dinero para financiar sus espléndidas vidas, sino que además lograron apoyo para poder salir del país en medio del acoso del régimen y sus esbirros. Hasta aquí todo perfecto, porque esto le permitió al oficialismo “controlar” las acciones opositoras y hasta adelantarse a sus decisiones y acciones, gracias a la información que recibían. En paralelo, los encargados de infiltrar a la oposición fueron potenciando su patrimonio mediante los negocios que les ofrecía la impunidad interna. De ser ricos en pañales, pasaron a potentados con mucha plata pero con un problema ya que a raíz de las sanciones y la persecución internacional contra el dinero sucio se quedaron aislados en Venezuela, sin poder disfrutar de los placeres más excéntricos y lujosos recorriendo el mundo. Nada de esto era problema, hasta que comenzaron a trabajar en una “doble agenda” y ahora hasta en Venezuela corren serios riesgos. Pero esto se los cuento en la próxima parte

¿CRISIS? (yII). En el marco de esta estrategia de infiltración la corrupción no era un problema, sino más bien una oportunidad de “control” para quienes lideran el chavismo. Que hayan “facilitado” la evasión de algunos opositores tampoco fue visto como problema, sino más bien como un buen resultado en el objetivo de minimizar a la oposición dentro del país. El verdadero problema es cuando comienzan a detectar la doble agenda de varios de los participantes. ¿Qué doble agenda? Pues que no sólo seguían infiltrando, financiando y corrompiendo a la mayor parte de la oposición, sino que además comenzaban a plantear escenarios sin Maduro en los cuales ellos sobrevivían, recibían protección y hasta les permitirían poder huir del país a disfrutar de lo robado. Y el mayor problema era que cada vez más dirigentes, civiles y militares, además de enchufados comenzaron a tender puentes para dibujar su vida en una época post-Maduro Incluso, hubo quienes vieron, gracias al dinero y los contactos que habían logrado, la oportunidad de ser los sustitutos de Maduro. En síntesis, se creyeron más papistas que el Papa y el mejor ejemplo es Tareck El Aissami, cuyo mayor delito no es haber desaparecido más de 25 mil millones de dólares, sino haber montado una conspiración contra Maduro y por supuesto los hermanos Rodríguez. Esta doble agenda fue identificada, aunque suene irónico, gracias a los buenos oficios de uno de los peores enemigos de Maduro: el general Miguel Rodríguez Torres, quien fiel a sus hábitos como oficial de inteligencia recabó y seguía recabando información, a pesar de estar en prisión, sobre las andanzas de estos personajes, algunos de los cuales intentaron convertirse en sus verdugos (TEA), mientras otros olvidaron la cercanía que los unía (Diosdado y Reverol entre otros). ¿Y cómo MRT entrega esa información? Lo importante no es el cómo, sino a quién se la hace llegar. En una ocasión comenté que Delcy Rodríguez había construido una relación con MRT y hasta lo ayudó en momentos de graves dificultades de salud mientras estuvo en prisión. Además, ella fue quien logró su salida de la cárcel y del país. Pues Miguel Rodríguez Torres, supongo que una vez estaba fuera de Venezuela, hizo llegar a Delcy toda la información que confirmaba la doble agenda de algunos personajes, sobre todo de Tareck El Aissami y por eso el ensañamiento rojo contra él y sus secuaces. De ahí los documentos, grabaciones y todas las evidencias que han mostrado sobre corrupción y las relaciones con opositores de personajes como El Aissami, Simón Zerpa y Samark López, por sólo mencionar a tres, pero la lista es muy larga de los chavistas quienes además de estrechar relaciones con la oposición, también trabajaban en un escenario sin Maduro y los Rodríguez. En este lote también cae Diosdado Cabello, pero con el agravante que detectaron que él fue citado por un grupo de militares de la cofradía que sostiene a Maduro en el poder. ¿Para qué? Estos militares estaban preocupados por la irrupción de María Corina Machado, las debilidades de Maduro y la posibilidad real de tener que salir del poder. Ante tal escenario, le plantearon a Cabello que él debía encabezar una sustitución de Maduro a fin de tener reales posibilidades de ganar las elecciones. ¿Qué dijo DC? Nada, absolutamente nada en concreto respondió ante tal propuesta y más bien fue evasivo. No dijo que sí, pero tampoco que no. ¿Por qué no cayó en la purga? Porque ante la presión no sólo dio detalles del referido encuentro, sino que dijo con nombre y apellido quienes lo organizaron y le propusieron salir de Maduro. En este punto, vale la pena mencionar algo que me dijo una de las fuentes: “Diosdado es un cobarde que se esconde detrás de ese disfraz de hombre duro y perverso”. En síntesis, en su interés por salvarse “sapeó” a civiles y militares. Pero no sólo Cabello cedió ante la presión, signo que muchos otros admitieron su “doble agenda” y pidieron clemencia a cambio de mayor información y de profundizar su servilismo. Por esto, es que en los audios que han mostrado han silenciado algunas partes en las cuales se mencionan los nombres de otros involucrados. Entre los señalados está Tarek William Saab, quien para salvarse ahora más que nunca tiene que hacer cuánta barbaridad le ordenan. Casualmente, este tema se cruza con la enorme preocupación que hay en Maduro y los Rodríguez porque están perdiendo las elecciones y se les acaban los trucos. Literalmente, ahora Maduro ve conspiraciones por todos lados y está actuando con marcada angustia. Por esto, Jorge Rodríguez pide el máximo castigo contra TEA. Por esto hacen los montajes con la supuesta arrolladora popularidad de Maduro. Cuando reflexionaba sobre la información que recibí, recordé una de las tantas conversaciones que sostuve con mi amigo y colega Danilo Acosta, en los tiempos del Semanario INFORME, cuando ambos llegamos a la conclusión de que tarde o temprano la revolución se comería a sus hijos y lo que ha venido ocurriendo es una nueva demostración de esto. En conclusión, el severo riesgo de perder las elecciones y la disminución en su capacidad de maniobra hizo estallar una crisis interna y por esto el castigo contra quienes de agentes de infiltración, pasaron a tener una doble agenda contra Maduro. Hay miedo y por esto la conducta errática de las últimas semanas. Por cierto, ante el escenario tan adverso no descartemos que Maduro impulse la propuesta  del plebiscito de Gustavo Petro y posponga las elecciones, buscando oxígeno y ganar tiempo. 

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