Un incidente que ha generado una fuerte tensión diplomática entre Ecuador y Venezuela se produjo esta semana, luego de que el gobierno ecuatoriano denunciara ayer la sustracción de material electoral perteneciente a su país por parte de agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
Según un comunicado emitido por la Cancillería ecuatoriana, hombres armados identificados como miembros del Sebin interceptaron un transporte de la empresa DHL en Caracas y se llevaron siete bultos sellados como valija diplomática, que contenían material electoral sobrante de las recientes elecciones presidenciales en Ecuador.
El gobierno ecuatoriano ha calificado este hecho como una «violación flagrante» de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que protege la inviolabilidad de la 1 valija diplomática. Además, ha solicitado a las autoridades venezolanas una investigación exhaustiva y la devolución inmediata del material sustraído.
«Este acto constituye una grave injerencia en el proceso electoral ecuatoriano y una clara violación de los principios fundamentales del derecho internacional», declaró el Canciller de Ecuador.
La reacción del régimen venezolano
Como respuesta a este incidente, Ecuador ha decidido el retorno inmediato de dos funcionarios diplomáticos que permanecían en Venezuela, argumentando la falta de garantías de seguridad.
Por su parte, el canciller venezolano, Yván Gil, ha rechazado las acusaciones ecuatorianas, calificándolas de «tristes y risibles». Gil aseguró que el gobierno venezolano no tuvo ninguna participación en el incidente y acusó a Ecuador de intentar «tapar su fracaso electoral con patrañas diplomáticas».
La Organización de Estados Americanos (OEA) ha expresado su preocupación por el incidente y ha instado a ambas naciones a resolver la situación a través del diálogo y el respeto al derecho internacional.
Este incidente se produce en un momento de crecientes tensiones entre Ecuador y Venezuela, y podría tener un impacto significativo en las relaciones bilaterales. La comunidad internacional observa atentamente el desarrollo de los acontecimientos, a la espera de una pronta resolución que garantice la transparencia y el respeto a la soberanía de ambos países.