Vía SCMP

El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó este lunes que la administración Trump no tiene prisa por cerrar un acuerdo comercial con China, pero adelantó que las conversaciones están “en buen lugar” y podrían ampliarse para abordar la compra de petróleo ruso e iraní por parte de Pekín.

En una entrevista con CNBC, Bessent sostuvo que, tras lograr una pausa temporal en la escalada arancelaria entre ambas potencias, la Casa Blanca ahora busca discutir aspectos geopolíticos vinculados al comercio energético.

“Los chinos, desafortunadamente, son grandes compradores de petróleo iraní y ruso sancionado. Así que podríamos empezar a discutir eso”, declaró Bessent.

Las negociaciones, que se intensificaron luego de encuentros en Ginebra y Londres entre Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng, permitieron reducir temporalmente los aranceles hasta mediados de agosto. Además, la reciente llamada entre el presidente Donald Trump y su homólogo Xi Jinping contribuyó a estabilizar las tensas relaciones bilaterales.

Sin embargo, la inclusión de la compra de crudo ruso e iraní —un salvavidas económico clave para Moscú y Teherán frente a las sanciones occidentales— anticipa que Washington pretende usar el frente comercial para presionar a Pekín en temas de seguridad y geopolítica.

La embajada china en Washington rechazó la postura estadounidense, subrayando que China “se opone firmemente a sanciones unilaterales ilegales” y que mantiene “una cooperación normal con Irán y Rusia dentro del marco del derecho internacional”.

Analistas en China, como Xin Qiang de la Universidad Fudan, advirtieron que Pekín difícilmente permitirá que las conversaciones comerciales se conviertan en un instrumento de presión para otros fines. “China insistirá en que las negociaciones se concentren exclusivamente en comercio”, indicó Xin.

Mientras tanto, Bessent advirtió que “cualquier país que compre petróleo ruso sancionado se enfrentará a aranceles secundarios de hasta el 100%” y llamó a Europa a adoptar medidas similares. La semana pasada, Trump dio a Rusia un ultimátum de 50 días para llegar a un acuerdo de paz con Ucrania o enfrentar duras sanciones económicas.

China, principal comprador mundial de energía rusa e iraní, ha visto caer sus exportaciones a EE.UU. un 24% interanual en el segundo trimestre de 2025, lo que refleja el impacto de la prolongada tensión comercial.