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Es lo que es

EEUU Venezuela petroleo

Vía Panampost

La relación del régimen de Nicolás Maduro con el gobierno de Donald Trump está en su peor momento en todos los aspectos. Aunque el heredero del chavismo intentó convencer al líder republicano de pasar la página del fraude cometido en las elecciones del 28 de julio del año pasado a cambio de petróleo, desde Washington solo aprovecharon la oferta del dictador para rescatar a todos los rehenes de nacionalidad estadounidense que tenían presos en Caracas para usar como fichas de cambio. Esta negociación incluyó del lado norteamericano el otorgamiento de una nueva licencia limitada a Chevron para seguir manteniendo ciertas operaciones en Venezuela –lo que fue celebrado por la dictadura como una victoria–, pero inmediatamente después vino el mayor operativo militar desplegado por el Pentágono contra el narcotráfico, poniendo la mira sobre el Cártel de los Soles. Además, en materia comercial el daño ya estaba hecho. Desde que se anunció en marzo la cancelación de la Licencia General 41 a Chevron comenzó un desplome progresivo de las exportaciones de petróleo venezolano a EEUU hasta llegar en junio a su nivel más bajo en más de dos años.

Tan solo 2,7 millones de barriles de petróleo salieron de puertos venezolanos con destino a territorio estadounidense durante todo el mes de junio, de acuerdo con los últimos datos difundidos por la Administración de Información Energética de EEUU (EIA, por sus siglas en inglés). Esto equivale a un promedio de 89.533 barriles diarios. En contraste, en mayo se enviaron 4,1 millones de barriles de crudo de Venezuela hacia EEUU, equivalentes a un promedio de 137.766 barriles diarios. Esto representa una caída de 35 % en comparación con el mes anterior.

El desplome es mayor si se toma en cuenta que en abril los despachos cerraron con un total de 5,3 millones de barriles, y en marzo –cuando se anunció la decisión de cancelar la Licencia General 41– la cifra se ubicaba en 8,1 millones. El negocio petrolero entre Chevron y PDVSA fue en ascenso durante todo 2024 hasta alcanzar en diciembre pasado 9,2 millones de barriles, consiguiendo incluso un ligero incremento en enero –mes en el que asumió Donald Trump su segundo mandato– al trepar a 9,3 millones, equivalentes a un promedio de 309.800 barriles por día, cuando en junio cayó por debajo de 100.000.

Exportaciones totales en descenso

Adicionalmente, datos de seguimiento de buques y documentos de PDVSA revisados a comienzo de este mes por la agencia de noticias Reuters indican que en julio se registró una disminución de 10 % en las exportaciones totales de petróleo venezolano, al bajar de 807.000 a 727.000 barriles diarios en comparación con el mes anterior, lo que ya adelanta que en su próximo reporte la EIA mostrará, sin duda, una caída mayor en cuanto a los despachos con destino a puertos estadounidenses.

Por el momento, los 2,7 millones de barriles de junio es la cifra más baja desde febrero de 2023, cuando los envíos a EEUU fueron de 1,6 millones, pero con la particularidad de que apenas en enero de ese año, es decir, el mes anterior, se habían reanudado las operaciones de las compañías petroleras extranjeras en Venezuela gracias a las licencias que otorgó el gobierno de Joe Biden a finales de 2022, luego de la paralización total desde junio de 2019, cuando se empezaron a aplicar las severas sanciones impuestas por Donald Trump al régimen chavista durante su primer mandato.

Vía PanamPost

Los despachos de crudo venezolano a Estados Unidos alcanzaron un total de 35,26 millones de barriles en el primer semestre de 2024, equivalentes a un promedio de 195.000 barriles diarios, según el último reporte de la Administración de Información Energética de EEUU. En el mismo periodo de 2023 la cifra se ubicó en 19,96 millones. Esto explica por qué Nicolás Maduro ha rogado el reconocimiento de la Casa Blanca usando el petróleo como chantaje

Que Nicolás Maduro haya rogado el reconocimiento de Estados Unidos cuatro días después de la elección presidencial usando el petróleo venezolano como chantaje demuestra la dependencia del régimen de la exportación de crudo a la primera potencia mundial. El alivio de sanciones desde noviembre del año pasado en el marco del Acuerdo de Barbados –que a los pocos meses el oficialismo incumplió– aportó a Miraflores un oxígeno económico que el chavismo no quiere perder. Sin embargo, el evidente fraude electoral cometido el 28 de julio complicó los planes de convencer a Washington de la aparente normalidad democrática en el país que permitiría obtener beneficios económicos a ambos gobiernos. Las estadísticas oficiales muestran un notable avance comercial en la primera mitad del año que pronto podría empezar a derrumbarse.

Las últimas cifras publicadas este viernes por la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA, por sus siglas en inglés), correspondientes al mes de junio, evidencian un significativo incremento en la compra de petróleo venezolano en el primer semestre del año en comparación con el mismo periodo de 2023, al pasar de 19,96 millones de barriles a 35,26 millones, lo que equivale a una variación de 43,38 %. De esta manera, el promedio  diario se elevó de 110.000 a 195.000 barriles.

Solo en junio, PDVSA envió un total de 6,7 millones de barriles de petróleo venezolano a Estados Unidos, que equivale a un promedio de 226.100 barriles diarios. El pico en los primeros seis meses del año se registró en mayo, con 7,5 millones de barriles en total, que representan un promedio de 249.000 barriles por día. Los despachos de crudo a EE. UU. durante todo 2023 alcanzaron un total de 48,7 millones de barriles, equivalentes a 133.539 barriles diarios. Esto demuestra que, de acuerdo con la tendencia de 2024, el acumulado anual será superado, aunque no se descarta una considerable disminución en los próximos meses como consecuencia de la inestabilidad política en Venezuela y la anunciada reimposición de sanciones que podría afectar las licencias individuales que aún se mantienen vigentes.

El negocio de Chevron

Y es que el gobierno de Joe Biden ha hecho una larga lista de excepciones con el otorgamiento de licencias individuales a empresas como la española Repsol, la francesa Maurel & Prom (M&P), la estadounidense Chevron, la británica BP y la empresa estatal de Trinidad y Tobago NGC. El alivio de sanciones también había permitido el retorno desde noviembre a Venezuela del mayor operador del petróleo del mundo, Vitol Group

Es justamente a través de Chevron que Estados Unidos está recibiendo petróleo venezolano. No hay que olvidar que esta compañía proyectó en marzo perforar hasta 30 pozos en la zona de crudo pesado de la Faja del Orinoco hasta el año 2025, como parte de las operaciones de tres empresas conjuntas entre Chevron y la estatal venezolana PDVSA, estimando con estas nuevas perforaciones alcanzar un aumento de 35 % en la producción hasta llegar a 250.000 barriles diarios en 2025, “lo que llevará a que se envíe más suministro a Estados Unidos”, según un reporte de Bloomberg publicado a inicios de marzo.

El chantaje con los BRICS

Es por esta razón que Maduro amenazó luego de las elecciones a Estados Unidos y “sus asociados en el mundo” con dar los bloques petroleros y gasíferos que operan en el país a sus aliados del grupo de economías emergentes BRICS si las autoridades de la nación norteamericana “cometen el error de su vida”, en referencia al no reconocimiento a su supuesta victoria anunciada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) sin totalización, sin actas y sin auditorías a más de un mes de los comicios.

Si esta gente de allá del norte y sus asociados en el mundo cometen el error de su vida, entonces, esos bloques de petróleo y esos bloques de gas que ya estaban firmados pasarán a nuestros aliados de los BRICS”, dijo el heredero del chavismo en un acto de desesperación ante la falta de reconocimiento internacional a su cuestionado triunfo, que a la fecha no convence ni a sus históricos aliados ideológicos en la región como los presidentes de Colombia, Brasil y México, que siguen exigiendo la publicación de las actas y los resultados desagregados mesa por mesa, ignorando la sentencia de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) chavista que “convalidó” los resultados y exhortó al CNE a publicarlos en Gaceta Electoral dentro de los 30 días posteriores a la proclamación, tal como establece la Ley Orgánica de Procesos Electorales, pero el lapso venció y hasta el ente comicial desacató el fallo judicial.

Por José Gregorio Martínez en Panampost

Los despachos de crudo venezolano a Estados Unidos pasaron de 6,3 millones de barriles en el primer trimestre de 2023 a 14,6 millones en el mismo periodo de 2024, según las más recientes cifras divulgadas por la EIA

La política exterior de Estados Unidos hacia la dictadura venezolana durante el gobierno de Joe Biden ha sido más que complaciente. La defensa del retorno de la democracia al país sudamericano ha quedado en segundo plano para la Administración demócrata, que ha priorizado el acceso a petróleo barato cerca de sus costas tanto por razones económicas como políticas. La reimposición de sanciones al régimen de Nicolás Maduro por el incumplimiento del Acuerdo de Barbados ha sido una medida simbólica. Así lo demuestran la larga lista de excepciones y las cifras que revelan cómo en Miraflores siguen gozando de una apertura comercial que oxigena a la industria petrolera con la que se financia la cúpula chavista, gracias a las concesiones de la Casa Blanca.

Y es que mientras por un lado el Departamento de Estado anunció en abril la no renovación de la Licencia General 44 al petróleo y el gas venezolano, por el otro ha venido otorgando autorizaciones individuales para operar en Venezuela a la petrolera estadounidense Chevron, a la española Repsol, a la francesa Maurel & Prom (M&P), a la británica BP (BP.L) y a la energética estatal de Trinidad y Tobago, NGC. Todo esto se traduce en recursos para la tiranía, que han venido en aumento con la flexibilización progresiva permitida por el gobierno estadounidense desde finales de 2022, y que han alcanzado un pico en lo que va registrado del año en curso.

Aunque aún no se conocen las cifras de importación de petróleo venezolano por parte de EE. UU. posteriores a la no renovación de la Licencia General 44, los números correspondientes al primer trimestre del año muestran un aumento significativo, al casi triplicarse con relación al mismo periodo del año anterior. Los despachos de crudo a la primera potencia mundial durante enero, febrero y marzo pasaron de un total de 6,3 millones de barriles en 2023 a 14,6 millones durante el mismo periodo de 2024, según los datos divulgados este viernes por la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA, por sus siglas en inglés). Dicho de otra manera, esto equivale a un aumento de 70.000 barriles diarios en promedio el año pasado a 162.000 este año.

Más de 63 millones de barriles

En la comparación de mes a mes también se observa un importante incremento, tomando en cuenta que en febrero Estados Unidos recibió 4,1 millones de barriles de petróleo venezolano y en marzo la cifra se elevó a 5,6 millones. Durante todo el año 2023, Venezuela envió a la primera potencia mundial un total de 48,7 millones de barriles de crudo, lo que equivale a un promedio de 134.000 barriles diarios. Las cifras del primer trimestre de 2024 indican que el promedio diario este año está muy por encima del promedio general del año pasado.

Desde que Joe Biden llegó a la Presidencia, Estados Unidos ha comprado un total de 63,3 millones de barriles de petróleo a la Venezuela chavista, considerando que la negociación se reanudó en enero de 2023, luego de haberse paralizado totalmente desde julio de 2019 en el marco de las sanciones severas impuestas a la dictadura venezolana por el entonces presidente estadounidense Donald Trump.

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