Por Carlos Casanova Leal

La disputa territorial sobre la Zona de Reclamación no se resolverá en Venezuela, se resuelve en la Corte Internacional de Justicia, a donde hay que hacer valer nuestros derechos que tenemos desde los tiempos en que formábamos parte integrante del Imperio español.

El Derecho es prueba, no discursos ni alegatos y ahí debe concentrarse la defensa.

Ahora bien, el gobierno de Guyana no convoca un referendo para que los ciudadanos le autoricen a proponer una nota de protesta en la Corte Internacional de Justicia, simplemente lo presentan, están obrando con su mandato de gobierno.

Quiero resaltar este hecho: el gobierno de Guyana se dirige a la instancia donde se dirimirá la controversia. Venezuela, representada por la revolución chavimadurista se dirige al interior de Venezuela promoviendo un referendo.

¿Aprecia la inmensa diferencia en la estrategia?

Por cuál razón el gobierno comunista de Venezuela no ha pedido medidas cautelares en la instancia internacional para exigir se suspendan las concesiones otorgadas por el gobierno de Guyana en las recientes ocho entregas a empresas transnacionales en aguas no delimitadas; pero además, el gobierno comunista no solo no las pide para estas entregas, es que tampoco lo hizo con las anteriores.

¿Por cuál razón no pidió esas medidas cautelares?

Yo creo que el Gobierno debe rendir cuentas de su postura en el ejercicio de la soberanía ¿Ha cumplido?

El gobierno de Guyana por ejemplo solicitó a la Corte Internacional de Justicia que se suspenda la convocatoria del referendo previsto para el 3 de diciembre. Lo pide en la instancia donde se resolverá la disputa. Pero el gobierno de Maduro, frente a las ocho empresas petroleras que iniciarán actividades en la zona en reclamación, lo que hace es enviar unas cartas a cada empresa solicitándoles que no lo hagan.

Por demás, cartas ingenuas, si consideramos que el que autorizó a las empresas es el gobierno de Guyana, frente al que el gobierno revolucionario debió presentar una nota de protesta por las actividades que está autorizando en momentos en que aún no se resuelve la disputa legal territorial.

El Gobierno no apunta sus acciones a la instancia donde se resuelve, el referendo es un acto que no es vinculante para la CIJ ni para Guyana, pero ahí está centrando su energía el Gobierno, en el plano interno, usando el tema para tratar de reposicionarse frente a una sociedad que se cansó de revolución, de pobreza , de corrupción, y aprecia que las acciones que emprende son un dislate frente al problema real; el territorio es nuestro y no se está defendiendo, como tampoco se hizo en 25 años de revolución que ya llevamos.

El 27 de octubre el Ministro de La Defensa declaró en un tweet: “El gobierno de la República Cooperativa de Guyana debe saber que estas acciones tendrán una respuesta contundente y proporcional”. El punto, es que es una declaración en X. Cuando lo correcto apoyados en el derecho inalienable que poseemos es pedirle a la Corte Internacional de Justicia que se paralicen todas las concesiones dadas por Guyana.

Existe una notable diferencia entre la declaración y una solicitud concreta.

¿Cómo está la parte del Esequibo que colinda con Brasil? ¿Estará metido Brasil en nuestro territorio? ¿La comisión de política exterior y de fronteras ha visitado y recorrido toda la zona?

La pretensión belicista por la que algunos se pasean para suspender las elecciones, es contraria al Acuerdo de Ginebra, instrumento del que nos apegamos para defendernos, el referendo francamente es inútil.

Conformando un equipo de chavistas para promover el referendo, lo que hacen es ir en dirección contraria a donde hay que estar y centrarse en la defensa de nuestros derechos: La Corte Internacional de Justicia.