Por morfema.press

Esta nueva tecnología marca un hito en las telecomunicaciones en Venezuela, pues la coloca a la par de los operadores a nivel mundial, con una solución virtual que sustituye a la tradicional SIM extraíble y que permitirá un mejor aprovisionamiento y manejo del dispositivo, así como la posibilidad de contar con varias líneas en el mismo equipo.

Una tarjeta eSIM o sim virtual es la versión digital de las clásicas SIM de datos. Funciona gracias a un microchip que está instalado en tu móvil y que te permite instalar varios “perfiles de eSIM”, el equivalente a las tarjetas SIM físicas, con sus números de teléfono con y planes de datos.

Gracias a la tecnología eSIM podemos contratar un plan de datos móvil y usarlo al momento, sin necesidad de esperar a recibir una tarjeta de plástico ni de trasladarnos a una tienda.

Un móvil compatible con tecnología de las tarjetas virtuales o eSIM permiten usar varios números de teléfono a la vez, dual SIM (en el caso del iPhone dual sim, hasta 20) y cambiar de uno a otro al momento. También permite comprar un plan de datos de otro país para no pagar roaming, con lo que se pueden llamar eSIM de viaje.

¿Qué es una eSIM o Embedded SIM o SIM virtual?

¿Te imaginas pasarte a otro operador sin necesidad de trasladarte a una tienda o esperar a que llegue tu tarjeta SIM física? ¿Y usar tu mismo número en tu móvil, reloj, coche y hasta el frigorífico de tu casa? Pues las eSIM te permiten y facilitan eso. Realmente, ¿qué es esim?

La eSIM son sim virtual se ubica en realidad en el hardware (un chip específico) de tu móvil o de cualquier otro aparato, por lo que no tienes que colocar ninguna tarjeta física en ninguna ranura. Es por ello que se llaman eSims, no por electronic Sim, sino por el término “embedded Sim”, eSim, que significa tarjeta SIM integrada.

Es más fácil de entender si sabemos que la SIM de plástico tradicional es un chip de memoria con capacidad para unos pocos datos. Esos datos le ayudan al operador a identificar la línea de teléfono y que se comunique con el resto de la infraestructura.

Evolución tipos de tarjetas SIM: de la tarjeta SIM convencional a la nanoSIM y el salto a la eSIM

A lo largo de los años las tarjetas SIM de plástico han ido reduciendo su tamaño, desde la SIM clásica que empezó a reducirse de tamaño, primero a la tarjeta microSIM y llegando posteriormente a las dimensiones reducidas de la tarjeta nanoSIM. Toda una evolución tecnológica para caber en móviles de tamaño más compactos.

Además, reduciendo tamaño se ha conseguido también mejorar su capacidad de almacenar datos. Así la tarjeta SIM más primitiva tenía el tamaño de una tarjeta de crédito, mientras que la mayoría de las personas con 30 años de edad y en adelante conocieron su primer móvil con una tarjeta miniSIM, lanzada en 1996. Los móviles más recientes utilizan la nanoSIM, que prácticamente ya no tiene casi superficie de plástico quedanto todo para el microchip dorado.

El chip integrado que lleva un móvil compatible con eSIM es más pequeño que una nanoSIM y permite utilizar hasta 20 “perfiles eSIM”, con sus 20 números de teléfono y planes de datos distintos.

Las eSims pueden encontrarse en distintos dispositivos tanto wearables como para electrodomésticos, coches u otros gadgets que se mantengan conectados a Internet en todo momento.

Cómo se configura una eSIM?

La configuración de la eSIM la puede hacer el usuario en su casa siguiendo un proceso que es casi tan sencillo como hacerse un selfie: basta con dirigir la cámara del teléfono hacia un código de barras bidimensional (o código BIDI) proporcionado por la operadora para que el teléfono capture la configuración que se transferirá a la eSIM.

Después, dependiendo del teléfono y de si utiliza un móvil Android o iOS, el proceso de configuración de la tarjeta virtual se completa siguiendo una serie de pasos que incluyen elegir si la eSIM se utilizará para llamadas y datos o solo para datos, y elegir también si la tarjeta eSIM funcionará como línea única o junto con otra línea, tanto en otro perfil eSIM como una tarjeta SIM convencional.

En caso de que haya más de una línea en el mismo teléfono hay que seleccionar cuál de ellas será la principal y cual la secundaria.

Una misma eSIM puede configurarse tantas veces como se quiera, y puede funcionar con operadoras tanto nacionales como extranjeras dependiendo de la configuración que se suministre a la eSIM. Una característica que apreciarán especialmente aquellos a quienes les gusta viajar al extranjero sin renunciar a su número de móvil y sin arriesgarse a recibir sorpresas en la factura del teléfono.

¿Cómo funciona la eSIM?

La eSIM cumple la misma función que las tarjetas SIM convencionales: contiene la información personal (como el número de teléfono) y la configuración que conecta al móvil con la red de telefonía de una compañía determinada, para vincular al usuario con la operada que presta y gestiona los servicios móviles contratados.

Sin embargo, cada tarjeta SIM física está programada para funcionar sólo con la operadora que la suministra. Y aunque la operadora puede actualizar y cambiar la información que contiene la SIM su programación base, la que viene de fábrica, no se puede modificar. Por este motivo al cambiar de compañía es necesario extraer la SIM que está dentro del teléfono y reemplazarla por otra SIM que entregará la nueva operadora.

Esta desventaja dificulta el cambio de operador aunque sea de forma temporal; por ejemplo, cuando se viaja al extranjero y se desea contratar con un operador local en lugar de utilizar el acceso a Internet en roaming.

El roaming o la itineraria permite utilizar el móvil en el extranjero sin realizar cambios de configuración y sin cambiar la tarjeta SIM, conectándose directamente a la redes móviles de operadoras locales que tienen acuerdos con la operadora de origen. Sin embargo el roaming puede resultar caro, especialmente cuando se utilizan los datos móviles en países fuera de la Unión Europea.

Para resolver esto eSIM está diseñada también para eliminar la complejidad y el coste del roaming, facilitando a los consumidores el cambio de operadora y la contratación del servicio móvil con compañías locales cuando se viaja al extranjero. Con eSIM todo el proceso de cambio de operadora, nacional o extranjera, se completa mediante acciones de software (a través de apps y ajustes del teléfono) sin que el usuario tenga que manipular físicamente ni la tarjeta SIM ni partes móviles del teléfono.