España Zapatero Corrupcion

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha localizado pagos al entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero procedentes de empresas de capital chino. Una de ellas, Chinalink, pagó cerca de 160.000 euros a la cuenta corriente conjunta con su mujer, Sonsoles Espinosa.

Una de las empresas en la órbita de Chinalink se denomina Hygreen Energy, especializada en energías renovables y que opera en España. La firma recibió el pasado mes de enero, en plena investigación de la UDEF, una subvención de 12,6 millones de euros con Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder). Poco antes del inicio de la convocatoria, el propio Zapatero acompañó a China al empresario Javier Romero presidente de Chinalink para cerrar un acuerdo empresarial.

El rastro de transferencias a Zapatero que la UDEF ha plasmado en su último informe señala que el expresidente recibió un total de 27 transferencias directas por valor de 159.034 euros provenientes de Chinalink Asia Holdings Limited, directamente relacionada con un fondo asiático con capital europeo bajo el nombre ChinaLink ESGt y presidida por Javier Romero.

Chinalink es uno de los mayores accionistas de una firma especializada en hidrógeno verde que opera en España con capital chino, llamada Hygreen Energy. Esta empresa aparece en la base de datos del Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas como receptora, el pasado mes de enero, de una entrega dineraria sin contraprestación por valor de 12,6 millones de euros.

El órgano que la concede es el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que dirige la ministra Sara Aagesen. El concepto de la convocatoria de ayudas gira en torno a proyectos innovadores de almacenamiento energético cofinanciados con Fondos FEDER 21-27.

ChinaLink ESGt es el segundo mayor accionista de esta compañía y cuenta con Rodríguez Zapatero entre sus impulsores. El expresidente incluso viajó con la empresa a China en marzo del pasado 2025. Lo hizo con motivo de la firma de un acuerdo estratégico entre Chinalink y Origin Quantum Computing Technology para la creación de un gran centro de computación cuántica en España. El primero de ese tipo en toda Europa.

Zapatero recorrió las instalaciones de Origin Quantum en la ciudad de Hefei, conociendo de primera mano los trabajos desarrollados por esta firma. Posteriormente, participó en la firma del acuerdo, tal y como quedó reflejado en la fotografía del acto. Contó con la cobertura mediática de Xinhua, la agencia estatal de comunicación del Partido Comunista de China (PCCh).

Citas con el Partido Comunista

Además, como también ha quedado acreditado, el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero efectuó un viaje a China en 2024 en el que se reunió con diversos altos cargos del PCCh. La visita se produjo en un momento clave para uno de los frentes de negocio que había abierto previamente la trama del caso Plus Ultra: el del petróleo venezolano.

A principios de ese año, dos de los empresarios venezolanos que pagaron a las sociedades vinculadas a Zapatero dieron orden a Julio Martínez Martínez, presunto testaferro del expresidente, para que aceleraran las gestiones encaminadas a vender crudo venezolano a China. Los chinos listos para comprar barcos, señalaban. Las elecciones venezolanas de julio de ese 2024 amenazaban con desalojar al chavismo del poder en Caracas.

El viaje de Zapatero a China de ese año se produjo solo unos meses después de que la red ahora investigada por la UDEF diese luz verde a uno de sus negocios de petróleo venezolano. Crudo sobre el que en ese momento pesaba un embargo internacional y cuya única salida era su venta irregular en aguas internacionales a países como Rusia o China, principalmente esta última.

A principios de julio de ese 2024, Zapatero se desplazó a China para mantener una serie de encuentros con altos dirigentes del Estado. Allí se produjo un encuentro con Ma Hui, un viceministro de Xi Jinping al frente del Departamento Internacional del Comité Central del PCCh, la sección del partido sobre la que recae la diplomacia y las relaciones internacionales y que representa el principal órgano de política exterior del país asiático.

Poco antes, ese mismo año, Domingo Arnaldo y Guillermo Alfredo Amaro Chacón, propietarios de la sociedad fantasma Inteligencia Prospectiva, bien conectados en Caracas con el Gobierno de Nicolás Maduro y con PDVSA, reenviaron a Julio Martínez dos mensajes de texto que los investigadores consideran el pistoletazo de salida para este negocio.

«Coke. Preparen LOI». Hacían referencia a coque de petróleo, un derivado del petróleo, y a la preparación de una letter of intent (carta de intención). De los mensajes analizados se desprende que, para acceder a la operativa de compraventa de petróleo, los potenciales compradores deben canalizar necesariamente la gestión a través de la red de influencia articulada, quienes han de dirigirse a José Luis Rodríguez Zapatero mediante la preceptiva Letter of Intent (LOI), explica la UDEF.

Vía El Mundo

«Saludos del Presidente. Cágate». Rodolfo Reyes, uno de los dueños de Plus Ultra, no se podía creer que su compañía, con auténticos problemas financieros e intentando conseguir en España «ayudas públicas» como fuera para sobrevivir, había logrado contactar con el «presidente» Zapatero a través de su «testaferro» Julio ‘Julito’ Martínez -la Udef ya sí le denomina así-, e iba a gozar de su red de contactos para lograr el rescate de 53 millones públicos de la SEPI.

Es uno de los momentos más descacharrantes de los dos informes de la Unidad contra la Delincuencia Económica y Financiera (Udef) sobre la causa, que están plagados de textuales sobre la sorpresa de los conjurados cuando consiguen que Zapatero se comprometa, a cambio de «pagar un poquitín», a lograrles la ayuda -probablemente la misma sorpresa de la opinión pública ahora al conocer los hechos-.

La primera vez que piensan en Zapatero aparece mencionada en los audios de la Udef. Julio Martínez Sola, presidente de la compañía, propone dos vías: «Delcy que llame a Ábalos. O alguien con Zapatero».

Rodolfo Reyes interviene, un tanto despreciativo: «¿Sirve pa algo ese señor?». «Es pro [Pedro] Sánchez. Y pro Maduro«, contesta el presidente de la firma. «El fin justifica los medios», contesta Reyes. Otra referencia a Zapatero: «Esta persona se va a fiar más de los venezolanos al principio». Reyes se pone manos a la obra: «Yo tengo una ruta linda», dice.

Se van a por Manuel Aaron Fajardo, que pasa por ser el hombre de Zapatero en Venezuela. «¿Este es senador del PSOE?», dice. Él mismo se contesta: «Debe de ser el hijo, este es joven». En efecto, Fajardo es hijo de un senador del PSOE: Francisco Manuel Fajardo.

El contacto con Fajardo es excelente. Martínez Sola, el presidente de Plus Ultra, se ríe: «Muy bien. Que me llama Zapatero. He tenido que cambiar mi foto de perfil [de WhatsApp]. Jajajaja Los tirantes españoles jajaja». Antes salía con tirantes con la bandera de España. Los ha quitado.

Rodolfo Reyes le tira un chiste: «Ya he visto que estás muy corporativo en tu foto de perfil. Pondré la de Mr. Bean. Es igual a Zapatero», se ríe.

Sola habla luego «11 minutos con Zapatero», y dice que la conversación es excelente. «Así es que se gobierna»; contesta Ramón Gordills, otro de los conjurados.

Luego se evidencia que comienzan a hablar ya no tanto con el «presidente», sino con «su lacallo [sic]» Julio Martínez. «Deben de tener su guiso montado», dice Rodolfo Reyes.

No faltan las clásicas alusiones a la prostitución. Cuando hablan de Miguel Palomero, abogado, se le presenta como «amigo del asistente de Ábalos», Koldo García, y «abogado de dueño del Pigma», en referencia al Pigmalión, prostíbulo madrileño.

Julio Martínez les hace unas gestiones infructuosas ante Indra. Facturas falsas: «Después le das un contrato de algo», le dice Rodolfo Reyes a uno de sus subalternos. Todo se envuelve para ocultarlo.

La trama descubre que hay «una fuga de información», dice la Udef, hacia otra compañía, Gowair: «Los de Gowair saben todo lo que hacemos, incluso que Zapa es nuestro contacto», se lee en una de las comunicaciones.

En octubre de 2020, el acceso de la trama a Zapatero ya es grande: el «presidente» se reúne con Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, y con «los chinos», sin que quede claro el contenido y/o sentido de dicho encuentro.

Tras el contacto, y después de «meter los documentos en la SEPI», la Sociedad Española de Participaciones Industriales, que deberá aprobar la idoneidad de Plus Ultra (con apenas dos aviones y prácticamente nunca en beneficios desde su creación), los regidores de la compañía lo tienen claro: «Pues ahora es meterle chola al Zapa». Hay que darle ‘caña’ a Zapatero, siempre a través de su ‘hombre en la Tierra’, Julio Martínez.

«Ellos cobran si se mueven»

El ex presidente sirve incluso para gestiones con bancos, como se ha publicado. Le escriben una carta de su parte al Santander, nombrándole en el encabezamiento, y luego valoran los frutos. «¿Cómo ves el asunto Santander/Zapatero?», le pregunta Rodolfo Reyes a un subordinado. «Parece que movió duro. Creo que algo puede salir», le responden. «Ellos cobran si se mueven», abrocha Reyes.

En los audios destaca también el papel del abogado Miguel Palomero, uno de los presuntos conseguidores utilizados para acercarse a los poderes públicos. Hacen llegan a Palomero 50.000 euros y él contesta evidenciando que el dinero es presumiblemente para ‘engrasar’: «Bien, hay que cuidar a jueces, policías y funcionarios jejeje».

Él es quien entrega dinero luego a Jésica, la amante de José Luis Ábalos, de parte de la trama, que le ponía una vela a Zapatero y otra a Ábalos para intentar por todos los medios conseguir los 53 millones públicos. «Entregados 2.000 a Jess», dice Palomero en un corte.

En febrero de 2021 los conjurados ya ven que la cosa va cogiendo color. Rodolfo Reyes le pregunta a un subordinado metido en el ajo si lo de SEPI «va bien»: «Sí, pana. Ya casi estamos. Ve planificando. Que la rumba será buena».

En diciembre de 2020 la trama se entera de que «Zapatero y el tocayo», por Julito Martínez, que se llama igual que Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, «va de camino a Caracas vía República Dominicana». «Van a vigilar la limpieza de las elecciones, jajaja», ironizan. «Zapatero aquí manda».

Ese mismo mes, Plus Ultra tiene un problema con u cónsul venezolano. Recurren a un ministro venezolano, Arrieza, que no logra desatascar. Acude a Julio Martínez y a Zapatero. Y se arregla. «Power», comentan. «La mano del tocayo parece larga».

Poco después, el rescate de Plus Utra se hace realidad. Seis años después, el juez Calama y la Udef desvelan las irregularidades.

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