Graciela Bianchi afirma que el régimen cubano ‘se pudrió desde adentro por ser antidemocrático, por no saber manejar la economía y por querer imponer el socialismo’
Graciela Bianchi, vicepresidente en ejercicio de Uruguay, afirmó que «el régimen cubano fracasó como fracasa todo régimen totalitario, socialista, comunista, como le quieran llamar», en referencia a las manifestaciones populares que tuvieron lugar en Cuba el domingo y lunes últimos exigiendo libertad, el fin de los apagones y alimentos.
En respuesta a la Central Única de Trabajadores de Uruguay, que emitió una declaración de apoyo al régimen de La Habana, Bianchi reaccionó en un video compartido en su perfil de X.
«La Central Única de Trabajadores ‘manifiesta su preocupación por actos de injerencia del Gobierno de EEUU para desestabilizar la situación de la hermana República de Cuba'», leyó la funcionaria el texto del sindicato uruguayo, para a seguidas afirmar: «Primero, no es República, es una dictadura. Fue algo que se pudrió desde adentro por ser antidemocráticos, por no saber manejar la economía y por querer imponer el socialismo, y sobre todo para que se enriqueciera la casta dominante del PCC».
En referencia a las «carencias en que vive el pueblo cubano» mencionadas por la Central Única de Trabajadores, acotó Bianchi: «Sí, claro, porque el régimen cubano fracasó como fracasa todo régimen totalitario, socialista, comunista, como le quieran llamar».
«El apoyar al pueblo cubano es condenar al Gobierno cubano, es el Gobierno cubano el responsable, es una dictadura», agregó la vicepresidenta.
Dado que la nota del colectivo reitera la narrativa de La Habana, que culpa de las penurias que sufren los cubanos a EEUU, sumó: «Cómo van a decir que Cuba está bloqueada. Cuba tiene comercio con más de 80 países, incluido EEUU. Lo que tiene el Gobierno es un embargo por todos los bienes que la dictadura de Fidel Castro confiscó a los opositores. Terminen de mentir».
Y, para concluir, la también senadora por el Partido Nacional se dirigió a la Central Única: «Ustedes no representan a los trabajadores uruguayos. Y sobre todo, no van a convertir al Uruguay en Cuba. ¡Nunca!