Vía EnsedeCiencia

En enero de 2020, durante la celebración del famoso rali Dakar, la participación de mujeres pilotos trajo consigo una cuestión lingüística interesante: ¿cómo se debe decir«la piloto» o «la pilota»? Este debate surge en un contexto donde cada vez más mujeres incursionan en áreas tradicionalmente dominadas por hombres, como los deportes de motor.

La Real Academia Española (RAE) es la institución encargada de velar por el correcto uso del español, y su postura sobre este tema es relevante. Históricamente, la palabra «piloto» se usaba únicamente en masculino. Sin embargo, desde la edición de 1992 de su diccionario, la RAE empezó a reconocer «piloto» como un sustantivo común en cuanto al género, lo que significa que puede referirse tanto a hombres como a mujeres sin necesidad de cambiar su forma. Así, se puede decir «el piloto» o «la piloto» de manera correcta.

La introducción de «pilota« como término femenino es una innovación reciente que busca aplicar una regla gramatical común en español: la conversión de sustantivos terminados en -o en su forma masculina a -a en su forma femenina. Este cambio es natural en palabras como «médico/médica» o «bombero/bombera». Aunque «pilota» no es todavía de uso generalizado, su aparición responde a una lógica lingüística consistente y, por ende, no hay razones para rechazarlo.

Desde el punto de vista etimológico, la palabra «piloto» no proviene del latín, sino del italiano, idioma del cual se adoptó en el español durante el siglo XV. En italiano moderno, «pilota» es tanto la forma masculina como femenina, mientras que en español, «piloto» ha sido tradicionalmente de género común. Así, la adaptación de «pilota» en español SÍ es gramaticalmente válida, pues también está en línea con su uso en italiano.

El uso de «pilota» enfrenta principalmente el desafío de la costumbre y la aceptación popular. La mayoría de los hablantes todavía se sienten más cómodos con «la piloto«, lo que es natural dado que este término ha sido más ampliamente reconocido y utilizado. Sin embargo, el uso de «pilota» está en aumento, impulsado por un movimiento más amplio hacia la visibilidad y reconocimiento de las mujeres en diversos campos profesionales.